Declaración de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre ante los últimos actos represivos


Imagen Repudiamos la represión a los trabajadores que luchan por sus derechos en Salta y  Córdoba por parte de las fuerzas policiales.  Exigimos que el poder político de cada provincia y los ámbitos estatales nacionales correspondientes asuman la responsabilidad de garantizar el derecho obrero y popular a expresarse, protestar, organizarse y luchar contra las injusticias cotidianas. Alertamos sobre el crecimiento de una tendencia a criminalizar las luchas y judicializar las protestas sociales por parte de los gobiernos de Salta, Formosa, Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ante el silencio y la pasividad del gobierno nacional quien es responsable del cumplimiento de las leyes, disposiciones constitucionales y pactos internacionales que garantizan los derechos ciudadanos que hoy son avasallados en la Argentina.  La vida confirma una y otra vez lo que advertimos hace seis años: Sin Julio López, no hay Nunca Más.  La impunidad de ayer alimenta la represión de nuestros días.

 

Los últimos disparos de bala de goma fueron contra los trabajadores tabacaleros del Ingenio San Martín del Tabacal  que reclamaban por aumentos salariales y contra los despidos de sus compañeros; pero pocos días antes habían sido aporreados los trabajadores estatales de Córdoba y casi en simultaneo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se pretendía legalizar la delación macartista contra los trabajadores de la educación que impulsen un pensamiento críticos en sus educandos y busquen ampliar la perspectiva cultural en las aulas.  Los últimos hechos borraron de los medios la vergüenza de las fotos que ilustran sobre la tortura en las cárceles y seccionales policiales de casi todo el país.

No son hechos aislados ni casuales; ni tampoco se pueden atribuir exclusivamente a los gobiernos provinciales “feudales” y/o “derechistas”: las prácticas represivas y discriminatorias nunca cesaron del todo en ningún lugar de la geografía nacional  dado que hay una cultura represiva que no ha sido erradicada, persiste falta de conducción política de las fuerzas armadas (y no solo hablamos de las policías provinciales, también de la Federal, la Gendarmería y Prefectura, el Servicio Penitenciario y las Agencias Privadas que constituyen en su conjunto un enorme conjunto de personas armadas y con permiso para agredir a los ciudadanos argentinos) que presagia y prepara un salto en la limitación de los espacios democráticos que tanto le costó al pueblo argentino conquistar en su lucha contra la dictadura primero y contra los gobiernos neoliberales después.

Entendemos que no alcanza con repudiar los hechos puntuales: el movimiento de derechos humanos, el movimiento sindical y social, todas las organizaciones sociales y todas las fuerzas políticas que no desean que tal tendencia se concrete y genere una nueva frustración, deben abocarse a un debate sobre los caminos para terminar de una vez por todas con la represión y la persecución a los que luchan, empezando por exigir, en cada caso, que asuman responsabilidad sobre los hechos represivos las autoridades políticas que formalmente “conducen” las fuerzas de seguridad.

Lo primero, entendemos, es terminar con esta situación de grosera impunidad en que nadie responde por nada y el resto mira para otro lado como si la garantía de los derechos humanos de cada uno de los habitantes del suelo argentino no fuera la primera responsabilidad de todo gobernante, funcionario o legislador sea del ámbito que sea.

A casi seis años de la desaparición forzada de Julio López nos unimos a las voces que ayer y hoy dicen que sin Julio López no hay Nunca más.

Confesión nocturna


A la que quise
y no pudo ser

He soñado olvidarte,
y no he podido.

He buscado ignorarte,
odiarte, borrarte, despreciarte,
y no he podido…

He pensado quitarte de mi vida,
sacarte de mis fantasías,
correrte de mi horizonte,
(que ya no es largo
pero sigue siendo rojo),
y no he podido…

Entonces,
en esta madrugada, una vez mas
en lo oscuro de un micro
que cruza la noche
por medio de mi vida
he decidido celebrarte

Celebrar,
en esta soledad invisible
que una vez, dos o cuarenta,
(que no soy cultor de
las matemáticas)
fui tan tuyo
como tu fuiste mía,

Que los dos fuimos uno,
al menos por un instante
que es el único tiempo
que admite la felicidad humana

Celebrar
que si hubo una vez,
la esperanza sigue siendo
la opción más improbable,
y más real
de este recuerdo
imperturbable, indestructible
cuasi invencible.

en una madrugada de aquel febrero,
entre Buenos y Córdoba

Los que creen en apagar el fuego con más gasolina


Los que creen en apagar el fuego con más gasolina

                      …el vicegobernador Gabriel Mariotto impulsó en el Senado

 la creación de la Policía Municipal con una estrategia

diferenciada del Ejecutivo y convocó  a intendentes

del Gran Buenos Aires, entre ellos, Sergio Massa…  

la iniciativa confronta con el proyecto de Scioli

que también plantea la creación de un cuerpo

bajo las órdenes operativas de los municipios .

El gobernador incorporó en la propuesta la dependencia

orgánica y de funcionamiento de esa fuerza del

ministerio de Seguridad , a cargo de Ricardo Casal.

En ese punto está la disidencia. Mariotto quiere a Casal fuera

del control estratégico. Propone mayor descentralización

Clarín, 15 de agosto.

A pesar de la contundencia del informe de la Comisión Provincial de la Memoria sobre la persistencia de la violencia institucional en toda la geografía de la provincia de Buenos Aires ( El informe sostiene que en 2011 se registraron 10.458 hechos violentos en penitenciarías bonaerenses, a razón de 30 por día; y que el hacinamiento y las condiciones inhumanas de detención siguen sin modificación mientras que el Dr. Cañón sostuvo que “la tortura es cruel, inhumana y humillante. Es una actividad sistémica, corporativa, realizada por un aparato de poder dentro del Estado. ¿Pero cuánta autonomía tienen estos aparatos de poder? ¿Hasta dónde se admite que esa autonomía exista? ¿Hay pactos de gobernabilidad que consienten que la tortura exista?”. Pagina 12, 15 de agosto) al vicegobernador Mariotto y un grupo de intendentes del más diverso signo político que van desde el titular de Morón al de Tigre no se les ocurre otra idea que…crear más policía.

Ahora proponen ampliar las facultades de la llamada Policía Municipal, un engendro de los 90 claramente emparentado con el sistema policial norteamericano donde el poder local “conduce” su propia policía como si fuera un ejercito de ocupación contra los pobres y los indocumentados como se puede apreciar en cualquier película de Hollywood.

Desde la Liga Argentina por los Derechos del Hombre advertimos que es un serio error pensar en resolver el problema de la llamada “inseguridad” y mucho menos terminar con la tortura en sede policial y carcelaria con la creación de más cuerpos policiales, por el contrario se trata de “depurarlos” de las incrustaciones culturales, que se expresan en hombres y mujeres con cargos en toda la estructura estatal policial, carcelaria y judicial,  que sufrieron por efecto del compromiso de las fuerzas policiales, penitenciarias y judiciales en el Terrorismo de Estado primero y en la represión del conflicto social después, pasando por las amplias redes de corrupción y pactos con las mafias que manejan la droga, la prostitución y el juego en el territorio.

Desde la Liga Argentina por los Derechos del Hombre denunciamos que la subordinación de estas nuevas policías conlleva el peligro que se repita el caso ya denunciado del Coordinador de la Policía Urbana de San Miguel, Marcelo Mauricio Osores un ex suboficial carapintada, exonerado del ejército por su participación en el levantamiento de Mohamed Alí Seineldín, nacionalista de derecha cercano al Opus Dei que se dedica a amedrentar a todos los que cuestionan al poder local y articula con un grupo neo nazi autodenominado Congreso Nacional de Suboficiales Argentinos que realiza entrenamiento militar a sus adherentes ante la pasividad del Estado en todas sus dimensiones.

El caso de Osores, aunque extremo, permite visualizar los peligros que se abren al poner fuerzas policiales en manos de los barones del conurbano por lo que reiteramos nuestra propuesta sobre las fuerzas de seguridad, incluida en el llamamiento por el 75º aniversario de la Liga: “La completa depuración de todas las Fuerzas estatales de seguridad (no solo las Fuerzas Armadas, también Gendarmería, Prefectura, el Servicio Penitenciario y todas las Policías: la Federal, las provinciales y las nuevas como la Metropolitana o las comunales de la provincia de Buenos Aires) de todos los elementos que hayan servido en el periodo de despliegue del terrorismo de Estado, hayan estado comprometidos en hechos de represión a la protesta social, tráfico de drogas, trata de personas o de corrupción. Derogación del articulo dela Ley de Agencias privadas de Seguridad que obliga a la contratación de personal retirado de las Fuerzas de seguridad para su dirección. Directa responsabilidad administrativa, política y penal de los gobernantes nacionales y provinciales por los crímenes cometidos por las fuerzas bajo su mando. Nunca Más una sola desaparición forzada de personas como la de los compañeros Julio López o Luciano Arruga; Nunca Más una sola víctima del Gatillo Fácil, la tortura en sede policial o carcelaria o los apremios de todo tipo contra los jóvenes, las prostitutas, travestis o hermanos latinoamericanos residentes en el país. Basta de criminalizar y judicializar la protesta social. Donde hay una necesidad hay un derecho y la represión es la señal de la voluntad del Poder de no renunciar a los privilegios que agravian y despojan al pueblo de sus derechos.  El Federalismo no puede servir de excusa para el consentimiento del gobierno nacional y el Parlamento sobre los crímenes dela Bonaerense, la Policía Santafecina, Jujeña o Formoseña, para nombrar a las más brutales y represoras de las policías provinciales.  Es totalmente inaceptable que las seccionales de las policías y las cárceles sean escenarios cotidianos de torturas, vejámenes, violaciones sexuales, ataques a las personas en estado de prostitución y otros sectores de los más vulnerables de la sociedad y todo tipo de atropellos a la dignidad humana. Nada lo excusa. La Liga seguirá al lado de todos los que luchan por la vivienda digna, la educación pública y el trabajo de ocho horas en condiciones sanas y con una paga suficiente para vivir dignamente y seremos solidarios con todos los reprimidos por el estado cualquiera sea su identidad política y los modos de ejercer el sagrado derecho a luchar por los derechos humanos, primer derecho  a defender,  no importa quien lo agravie ni el modo en que se defienda.”

LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBREImagen

La UBA no admitirá a los represores condenados que quieran estudiar…..nota en Tiempo Argentino


La UBA no admitirá a los represores condenados que quieran estudiar

La decisión se tomó a partir de las solicitudes de Adolfo Donda, Carlos Jurio, Oscar Rolón y Carlos Suárez Mason (h), presos por delitos de lesa humanidad, de inscribirse en el programa de educación universitaria en cárceles.

Los represores condenados Adolfo Donda Tigel, Oscar Rolón, Carlos Jurio, Carlos Guillermo Suárez Mason (h), no podrán estudiar en la Universidad de Buenos Aires (UBA), como tampoco podrá ninguno de los genocidas condenados que pretenda hacerlo en el futuro, gracias a la resolución unánime que dictó ayer el Consejo Superior de esa casa de estudios. La decisión fue tomada luego de que las facultades de Filosofía y Letras y Ciencias Sociales detectaran que los mencionados, condenados por delitos de lesa humanidad, habían solicitado inscribirse en el Programa UBA XXII de educación en cárceles, por lo que emitieron sendos dictámenes oponiéndose a las inscripciones. El caso fue tratado por una comisión ad hoc, integrada entre otros por la diputada nacional Adriana Puiggrós, presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la Nación, el juez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni y José Schulman, secretario general de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre; y luego abordado por la Comisión de Interpretación y Reglamento de la UBA. Ambas se manifestaron en contra de la admisión.
“El debate que se abrió fue para demostrar la singularidad de la situación de los represores como detenidos, ellos no son presos comunes. Los delitos de lesa humanidad son excepcionales y el propio Estado establece esta singularidad, al declararlos imprescriptibles”, señaló Schulman a Tiempo Argentino. A su vez, recordó a los “1400 estudiantes de la UBA que no están estudiando porque ellos los mataron, y ahora ese lugar vacío lo quieren ocupar sus asesinos”.
La resolución fue tomada por el órgano académico integrado por el rector de la UBA, Rubén Hallú, los decanos de las facultades, representantes de los claustros de profesores, graduados y estudiantes. “Es una clara expresión política de la Universidad”, expresó Hallú. La Comisión de Interpretación y Reglamento entendió que si bien el propósito de la Universidad “no puede ser otro que permitir la libre discusión de ideas y la más amplia confrontación de concepciones del mundo”, la particularidad del caso implica que “quienes aspiran a incorporarse a su comunidad universitaria, en la actualidad y desde siempre, defienden públicamente la tesis de una pretendida inexistencia, legitimidad o justificación de esos delitos de que fueran víctimas los propios miembros de su comunidad universitaria”.
Juan Pablo Parchuc, director del Programa Extensión en Cárceles de Filosofía y Letras mencionó que “es un hecho histórico que pone a la universidad pública a la altura de las discusiones actuales sobre el rechazo al genocidio y las políticas por memoria verdad y justicia”.
Donda, condenado a la pena de Prisión Perpetua por los delitos cometidos cuando integraba un grupo de tareas de la ESMA había pedido inscribirse en la carrera de abogacía, al igual que Jurio, condenado a 13 años de prisión por delitos de torturas seguida de muerte, y el ex policía federal Oscar Rolón, condenado a prisión perpetua por los crímenes cometidos en los centros clandestinos del llamado circuito ABO. Suárez Mason, en cambio, intentó estudiar Sociología. «