Agradecimientos


Se sabe que al ser interrogado sobre el autor intelectual del asalto al Cuartel Moncada (el 26 de julio de 1953), en la farsa de juicio oral montada en su contra, el Comandante Fidel Castro, respondió que era el mismo José Martí, padre de la nación cubana.

La respuesta, que formaba parte del alegato “La Historia me absolverá” constituía una de las definiciones programáticas que el Movimiento 26 de Julio primero y el Partido Comunista de Cuba, fruto de la unificación de todas las fuerzas revolucionarias, sostendrían como el paradigma articulador de su concepción de la nación cubana.

Y también encierra una enseñanza metodológica permanente: no se puede comprender la lucha de los pueblos si no se la piensa desde una larga perspectiva histórica, como procesos sociales  y por definición colectivos, plurales y hasta contradictorios.

En la lucha de clases, y el juicio contra Brusa y Cía. es la más evidente confirmación de que la lucha de clases está en el mismo centro de los procesos sociales, nadie puede adjudicarse la autoría individual o grupal de un acontecimiento.

Dicho esto, y reafirmando que la condena a Brusa y Cía, primera condena al terrorismo de Estado en la provincia de Santa Fe, primera condena a alguien que llegó a ser Juez Federal de la Nación y primera condena a una mujer represora, todo lo cual constituye un duro golpe a la impunidad santafesina (y estoy pensando en los que transformaron la pampa gringa en una mega empresa sojera bajo el dominio de la trasnacional Mosanto o los que inundaron Santa Fe en el 2002 o los que mataron a Graciela Acosta y Pocho Lepratti o en el Obispo violador Storni o en la protección de los Gobernadores Reutemann y Obeid del grupo de represores ayer condenados, etc. etc.) es el resultado de una larga lucha plural, colectiva y donde ha habido debates y puntos de vista no siempre coincidente, quisiera hacer ahora el agradecimiento hacia quienes posibilitaron mi aporte personal, el del organismo de derechos humanos al que pertenezco y del partido político en el que milito.

Así pues que agradezco

  1. a Graciela Rosello, con quien compartí las persecusiones y resistencias bajo la dictadura y que supo educar a nuestros hijos en los valores que distinguen a los que no “pasan por la vida” sino que la honran con su dignidad y aporte a la lucha colectiva.
  2. a Carlos Peresuni, y en el simbolizo a toda la fede santafesina, que en marzo del 76 me protegió y cobijó hasta que me detuvieran en octubre del 76 para seguir siendo solidarios durante mi primera detención y mi segundo secuestro
  3. a Mateo Rosello, que encabezaba entonces el Partido Comunista y no dejó puerta sin tocar ni fuerzas a que apelar en procura de mi libertad o de mi vida
  4. a mi tía Rebeca y mis primos que me alojaron una y otra vez en su vivienda, a pesar de que era público que era perseguido por los grupos de tareas
  5. a mi madre Flora y mis hermanos Pablo y Cacho que sufrieron las consecuencias de la bomba de diciembre del 75, el allanamiento del 24 de marzo y los hechos posteriores que fueron objeto procesal en esta causa
  6. a Pura Rosello, la madre de Graciela y la familia de Hernan Gurvich, que hicieron todo lo que había que hacer por nuestra libertad
  7. a Raúl Gómez que avisó a mi familia de mi primer secuestro en la Cuarta en octubre del 76 a pesar de revistar entonces en la fuerza policial.
  8. al Dr. Marcelo Rousic Tournon, que como testimonió en el juicio, presentó dos veces recurso de habeas corpus por mi persona y me asesoró para la denuncia por apremios ilegales en diciembre del 77, acción judicial que insólitamente ahora es motivo de justificación para exculpar al Curro Ramos de mi segundo secuestro
  9. a la Familia Nadalutti que organizó y realizó la mudanza clandestina en enero del 78 de Santa Fe a Rosario
  10. a Fidel Toniolli y Daniel Zapp, dirigentes comunistas rosarinos que mantuvieron funcionando la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y la Comisión de Familiares de detenidos desaparecidos de Rosario que funcionaba en la calle Ricardone 53 y que me enseñaron el abc de la lucha por los derechos humanos en 1978 cuando me incorporé a la actividad cotidiana de la Liga en ese local
  11. a Raúl Jauzat, entonces militante de la Fede rosarina que llevaba a mi mamá en su auto a la Cárcel de Coronda y que cuando ella le decía que se quedara lejos, llegaba con ella hasta la puerta
  12. a los compañeros Norberto Olivares, Rubén Naranjo (q.e.p.d.) y Carlos de la Torre que me bancaron en la primer conferencia de prensa contra Brusa en Rosario en agosto de 1992, intentando impedir su  nombramiento como Juez Federal a iniciativa de Reutemann, Rubeo y Gurdulich de Correa (gobernador y senadores nacionales peronistas de la provincia)
  13. a los compañeros Luís Canalis y Bachi que fueron  los  primeros militante de esta denuncia en Santa Fe
  14. a los compañeros de la Central Intersindical Galega que me alentaron en 1998 a presentar denuncia ante el Consulado de España en Rosario primero y la Audiencia Nacional Número Cinco de Madrid luego
  15. al compañero Patricio Echegaray, secretario del Partido Comunista, que decidió respaldar y financiar el viaje a España y creó las condiciones para que pudiera llevar el caso Brusa a España, Portugal y Francia
  16. a la compañera Adriana Calvo de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos y Graciela Rosenblum de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre que me sostuvieron en la denuncia contra Brusa ante el Consejo de la Magistratura que terminaría en el Jury de destitución que lo volteó en el 2000
  17. al compañero Carlos Zamorano que estudió el tratado de extradición con España y encontró la forma de exigir su juzgamiento en la Argentina en setiembre de 2001
  18. al compañero Rodolfo Yanzón que me acompañó a entrevistar al Procurador General de la Nación, Carlos Becerra  y aportó a convencerlo que ordena iniciar la causa
  19. al compañero Norberto Olivares que diseñó el recurso de amicus curiae y la presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por la misma razón y fuera hasta el 2002 mi asesor legal
  20. al compañero Rubén Contín que sostuvo la querella en la causa Brusa desde el 2002 hasta su elevación a juicio oral en 2008
  21. al diario Rosario12 que por 17 años difundió mis denuncias y opiniones, sin ningún tipo de censura o discriminación, especialmente a los periodistas Pablo Feldman y Horacio Vargas
  22. al Canal 7 de Buenos Aires, especialmente a la periodista Paloma García de la Gerencia de Noticias que siempre está presta a difundir “las otras noticias”, las que no aparecen en TN ni Radio 10
  23. al compañero Jorge Grela y la organización Arex Andalucía que en todos estos años difundieron la causa en Europa y procuró solidaridad material para nuestra lucha por parte de la Diputación de Granada y el Fondo Andaluz de Solidaridad Internacional
  24. a las compañeras de Madres, del Medh y Familiares de Santa Fe que fueron siempre animadores incansables de esta lucha, a la Queca, a Milagros y a Marcelo.
  25. a la Fede santafecina que desde 1992 tomó esta lucha como propia, a Martín, Cristián, Mati y los nuevos, esos que hicieron el aguante cada día del juico y el día de la sentencia
  26. a la Liga de Santa Fe que creció en estos años sosteniendo la causa: a Eugenia, Laura, Vero, Cecilia y Pupila
  27. a la secretaria del Pece de Santa Fe, Graciela estuvo cada día y cada hora de este juicio con su sonrisa y voluntad inquebrantable
  28. a la compañera Sonia de Amasafe Pcia que hizo un esfuerzo fenomenal para crear las condiciones para que el equipo de la Liga pueda trabajar, y a todos los que fueron solidarios con nosotros: los compañeros de Amasafe Rosario, de la Conadu de Rosario, de la secretaria de DDHH de la Cta, de la secretaría general de la CTA, de la Federación de Judiciales de la Argentina y muchos más que aportaron a sostener esta causa
  29. a Fabiana Rouseaux que me ayudó, más de una vez a salir de mis laberintos y poder construir el testimonio que luego fue alegato.
  30. a Ana María Careaga que hizo todo lo posible desde el Instituto Espacio para la Memoria de la ciudad de Buenos Aires para apoyar este juicio, como hace con todos los juicios
  31. a Agustín de Hijos y Nora Cortiña de Madres que me acompañaron cuando testimonié
  32. a Graciela Rosello, Hernán Gurvich, Julio Gambina, Marcelo Rousic Tournon, Oscar Vasquez, Lito Sorbellini, Roque Quaini, Raúl Gómez, Carlos Peresuni, Chicle Córdoba, Alcides Schneider, Rubén Moulin y Ruben Pinto que dieron testimonio en el juicio aportando a reconstruir la verdad y confirmando mi testimonio de un modo contundente
  33. a mis compañeros de la Liga nacional que durante cuatro meses me apoyaron y reemplazaron en todas las tareas que no pude cumplir por estar en el juicio
  34. a mis camaradas de la dirección nacional del Partido Comunista que se comprometieron con este juicio, y con todos los juicios contra el Terrorismo de Estado, como ningún partido político argentino lo hace, reclamando y consiguiendo el rol de querellante para esta fuerza política
  35. y al invalorable esfuerzo de las compañeras abogadas Daniela, Leticia y Jessica que desde Rosario sostuvieron la causa Brusa sin abandonar la causa Quinta de Funes
  36. a mis hijos Mariana, Javier y Ernesto que comprendieron la importancia de esta causa para mi y disimularon las ausencias
  37. a las mujeres que compartieron momentos de su vida conmigo en estos años, y fueron razón de lucha por la verdad y la justicia
  38. y a la Mechi y el Ciego que estuvieron conmigo siempre, y lo estarán para siempre

Duro golpe a la impunidad santafecina


En la primera sentencia dictada contra el Terrorismo de Estado en la pcia de Santa Fe, el Tribunal Oral Federal condenó a todos los acusados que quedaron en la causa (la causa iniciada en 2002 pasó por innumerables incidentes y cambios pero al Juicio Oral habína llegado otros tres represores, todos militares, dos de los cuales fallecieron antes de la sentencia y el tercero declarado incapacitado fisicamente de ser juzgado) con penas que van de los 19 a los 23 años.

Fue la primera vez que se condena a un ex Juez Federal de la Nación, Víctor Hermes Brusa y a una mujer represora, María Eva Aebis y aunque no se aceptó nuestro pedido de considerar los delitos cometidos como parte de un Genocidio, por razones procesales que el TOF explicará en los fundamentos del fallo a conocer el 15 de febrero de 2010, el monto de la pena y la inscripción de los delitos en un plan de exterminio, como fundamento del monto máximo de las penas previsto por el Código Penal en todos los casos, configuran un duro golpe a la impunidad santafecina que parecía inconmovible: el Obispo violador Storni, el Gobernador inundador Reutemann, el Juez torturador Brusa son parte de la misma historia que ahora comienza a desandarse y el fallo permitirá nuevas batallas por la verdad y la justicia.

Esta batalla ganada contra el olvido y la impunidad es el fruto de una larga historia de luchas sostenidas por muchas fuerzas y compañeros, haber sido parte de esta pelea nos honra y compromete a seguir aportando a la unidad contra la impunidad de ayer y de hoy convencidos que así como la impunidad consolida la dominación, su derrota aporta a la construcción de una fuerza capaz no solo de conquistar la Justicia que nos merecemos sino de hacer realidad los sueños de los 30000 compañeros que no era otro que conquistar la definitiva y verdadera liberación de nuestra patria, esa que en el Siglo XXI los pueblos americanos llaman Socialismo

Murió la Mechi, ¡Viva la Revolución Carajo!


“Solía escribir con su dedo grande en el aire:

¡Viban los compañeros! Pedro Rojas”

César Vallejo

Tenía pocos defectos, acaso el más doloroso para mi era esa ineluctable lealtad a los “tatengues” (hinchas de Unión de Santa Fe)  que ni la distancia ni la desgracia deportiva, pudo jamás modficar.  Los otros, los que podían incomodar a algunos eran para mi virtudes maravillosas: esa obstinada voluntad de defender los principios y de pensar con cabeza propia, esa mano extendida hacia el diferente que no dejaba jamás de sostener y esa pasión revolucionaria por Cuba que le había otorgado esa doble nacionalidad que alguna vez tuviera el Che.

De los amores que tuvo, y que yo tuve noticias,  dos tuvieron trágico final y creo que ese sino marcó su vida para siempre.  El primero de ellos murió en Trelew y el segundo, acaso el amor de su vida, en el Túnel que une bajo el río su Santa Fe con Paraná.  Sobre el ciego he escrito largamente, ¿habrá llegado el tiempo de hablar un poco de aquel noviecito que pasado el tiempo entrara a la historia en aquel agosto del 72 que todavía nos duele?.

Por ahora, impedido de volcar en palabras lo que siento, quiero compartir la carta que me mandó con motivo de la presentación de Los Laberintos de la Memoria, que la tenía como privilegiada protagonista (Rubén Naranjo, un intelectual excepcional rosarino que prologó y “corrigió” el libro, decía que la historia de amor del Ciego y la Mechi era impactante y conmovedora), creo que pocas veces se permitió mostrarse de un modo tan transparente.

Su muerte, a pocos días de la primera sentencia contra el terrorismo de Estado en nuestra Santa Fe, es un golpe bajo que no por esperado nos conmueve menos, pocos saben lo que ella hizo contra la Triple A y la dictadura, contra la impunidad y por el sostenimiento del sueño eterno de la libertad que animaba a los compañeros.
va la carta de la Mechi

Pedazos de tiempo que hemos compartido; desde distintas visiones y contextos, pero con una misma luz interior… la de  ser una generacion comprometida. Donde como tu dices ” la memoria es más larga que la traición”.

Ahora escucho en la lejanía un televisor que trasmite: “esto es algo autorizado por los EEUU” y el otro protagonista le responde: “esta tierra no se vende”… así fuimos y somos nosotros: los enamorados de que nadie se venda , de que todos tengan trabajo, educación , salud, vida, AMOR y SOCIALISMO, por eso dejamos todo…aún los prejuicios que nos creaba nuestra propia organización y nos fuimos reconociendo en cada uno de los luchadores…siempre TRANSGRESORES , a pesar de las debilidades….

Te cuento como al leer el libro vienen a mí diferentes imágenes y recuerdos:

*cuando te pusieron la bomba en Santa Fe… la sentí que era en mi casa…aunque estaba en la de mi vieja que quedaba a unas cuadras.

*el primer chango que me habló de política… Jorge Alejandro Ulla…uno de los héroes de Trelew. Cuando llevaron sus restos a Santa Fe lloraba por el revolucionario perdido, pero ademas…por aquel  joven que me habló de política y que…desde esos ojos azules…me brindó una luz de esperanza y dignidad.

*la primera villa que pisé…. Santa Rosa de Lima,  de la mano del Padre Cattena,cuando me entusiasmaba e impulsaba la Iglesia Tercermundista. Despues al cura lo mató la dictadura militar.

*la primera noticia politica que me arrancó una lágrima…. el golpe del ´55, cuando se vinieron a llevar a mi papá (en ese momento un discapacitado, delegado combativo del peronismo).

*el único amor: el Ciego…ese con el  que nos acostamos para hacer la vida , los hijos y compartir los objetivos .

* la mano de Patricio, junto al cual transitamos la historia de Cuba, Nicaragüa, El Salvador y el regreso a la Argentina, habiendo soñado desde siempre la organización que empezamos  a transformar con el XVI Congreso.

* Marcelo Feito…que antes de ser un combatiente internacionalista me entregó el pantalón con el que había ido a Nicaragüa y del que volví a tener noticias cuando de puño y letra del Ciego, recibí el siguiente mensaje, que todavía conservo y que decía:” Marcelo dejó dicho que se queda en casa para siempre, en un lugar con cerros , pinos y gente blanca. Pide que el 16 de septiembre se acuerden de él. Nosotros podemos acordarnos de Marcelo para esa fecha en los periódicos?…”

Que coincidencia!!! ahora tambien es septiembre, otro más de los tantos en los cuales vimos nacer no solo la primavera, sino  el coraje de sobreponerse a las pérdidas,de crecerse a pesar de las lejanías, el septiembre de Fucik, de Allende, de  las marchas de solidaridad, de tantas y tantas jornadas de lucha que hoy renacen en nuestro pueblo.Por eso es importante la memoria,no para estancarse en el tiempo sino para aprender de las experiencias y para no cometer los mismos errores,para mirar cada uno de los actos militantes como formas de acumulación,para asumir las derrotas y preparar las nuevas batallas, para seguir OBSTINADAMENTE buscando construir el poder popular que garantice parir  una nueva sociedad.

Desde otros lugares,con la certeza del encuentro y la alegria de la lucha cotidiana,sabiendo que este libro ayuda a resaltar la moral comunista del combate, un abrazo de

La Mechi

La Habana, setiembre de 2003

el compañero que escribe, Wilfredo, compartió con la Mechi y conmigo la militancia en la fede de santa fe (la provincia)
obrero metalúrgico de Villa Constitución cayó preso y luego fue al exilio.  vivió en francia, trabajó en citroen y ahora en chile. siempre comunista.

Querido José,

Recibo la increíble noticia del fallecimiento de Mechi cuando todavía no
se apagan aquí, en Chile, los festejos por los tres diputados con que el
pueblo chileno decidió romper con la exclusión consagrada por la
Constitución de Pinochet (rigurosamente respetada por todos los gobiernos
que le sucedieron) como fundamento de la defensa del neoliberalismo. Tres
diputados comunistas que serán la honestidad y la resistencia.

Guillermo Teiller, dirigente del Frente Militar en tiempos de la
dictadura, que permitió que nunca más cayera la dirección del Partido (dos
direcciones que engrosaron el batallón de detenidos desaparecidos, antes
de su trabajo clandestino, hablan de la eficacia del compañero) y que se
transformó en su Secretario General cuando la inolvidable Gladys Marín
pasó a ser Presidenta del Partido, y devino Presidente cuando la compañera
falleció. Electo diputado por tres comunas de combativa historia, en el
corazón de Santiago de Chile.

Lautaro Carmona, actual Secretario General del Partido, fue electo en la
Región de Atacama, minera y heroica.

Hugo Gutiérrez, abogado, valiente defensor de los DDHH, electo por
Iquique, territorio de sacrificio obrero por excelencia.

Y Mechi… Me escribió que estaba enferma, que la habían operado, hace
unos años.

La crueldad del trajín cotidiano, los propios duelos y perrerías con que
la vida nos aflige a veces, y también el egoísmo comprensible de las
alegrías, del amor reencontrado, y el trabajo apasionado, y también el
estudio, y también la militancia, y mi despelote y distracción…, todo me
alejó de mantener esa correspondencia que, sin embargo, las veces que se
produjo, me trajo montón de cosas lindas… Así es uno, a veces. No sé por
qué.

Porque Mechi, para todos los que la conocimos, es una presencia potente.
No era, es.

Mechi es una realidad, siempre lo fue aún a la distancia, no un recuerdo.

Pero el recuerdo también está. Alguna elección en Medicina, cuando los
trabajadores íbamos a apoyar a una Fede desbordada por los extremos,
agredida con una violencia inútil que tampoco conviene olvidar (sino el
XVI se transformaría en un libro de cuentos de hadas). La recuerdo
sobreviviendo a fracciones, anteponiendo sus convicciones a sus afectos.

La recuerdo contándome como le había teñido el pelo al Ciego, hacía un
rato, para sustraerlo de la furia policial y fascista a la que sus bucles
dorados lo exponían, cuando se acercaba la hora del horror.

La recuedo, especialmente, y no la olvidaré jamás, en Villa Constitución.
Allí es donde su coraje, su decisión, su claridad política, su fidelidad
de clase, su consecuencia a toda prueba saltó a mi vida por primera vez.

Durante los casi dos meses que duró la huelga, Mechi iba a venía,
resolviendo, informando, proponiendo, simpre aportando su firmeza, su
capacidad, inagotable.

Su risa aún resuena, nítida y ruidosa, alegre, provinciana. Creo que nunca
me sentí tan halagado por alguien como cuando su voz se quebró de cariño
fraterno describiendo una intervención, la única del Partido aquel día,
ante los tres mil obreros que se reunieron en asamblea en medio de la
represión y la lucha.

Decididamente, Mechi es la prueba que los afectos más intensos pueden ir
de la mano con la militancia más consecuente y cristalina.

La bella carta que te envió, José, la retrata de cuerpo entero. Es también
una prueba más de su modestia. No sólo compartía la doble nacionalidad
cubano-argentina, con el Che. También era médico.

Cuando un ser brillante, que aún no llegaba a los sesenta años, como
Mechi, decide tomarse el merecido descanso de la muerte, su brillo no
desaparece. No necesitaremos mirar el cielo buscando estrellas nuevas.
Cada vez que la oscuridad se abata sobre nuestro corazón, y las dudas nos
hagan vacilar, ahí estará la luz de Mechi, mujer y revolucionaria, para
volvernos a la realidad, a la lucha de clases que, necesariamente, es
internacional.

Te abrazo fuerte, hermano, en tu dolor y en el mío. Y te ruego hagas
llegar a sus hijos todo el cariño que este amigo y camarada tuvo la suerte
de cultivar con esa gran y bella dama que fue nuestra Mechi.

Wilfredo

Cuatro fotos del Paraguay


Crónicas de un Seminario

sobre las proyecciones actuales de la Operación  Cóndor

Los días 4 y 5 de diciembre se realizó en la sala Bicameral del Congreso Nacional de Paraguay, en Asunción, un seminario internacional sobre “Operación Cóndor y sus proyecciones en el presente” con la participación activa de cerca de doscientos compañeros paraguayos y delegaciones de Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y España.

En seis paneles, veinte compañeros: Graciela Rosenblum (Presidenta de la Liga, Argentina), Ananías Maidana (Paraguay),  Stella Calloni (Instituto Espacio Para la Memoria – Argentina),  Miguel H. López (Paraguay),  Nemesio Barreto (Paraguay), Julio Gambina (Argentina),  Francisco de Paula Oliva (Paraguay), Lille Caruso (Uruguay), José Schulman (Secretario de la Liga, Argentina),  Domingo Laino (Paraguay), Socorro Gómez (Brasil), Ramón Corvalán, SERPAJ(Paraguay),  Martín Almada, Premio Nobel de la Paz Alternativo (Paraguay),  Dionisio Gauto (Paraguay), Jorge Grela (España), Bruno Soria de Mesa (Ecuador), Federico Tatter (Paraguay), Boris Paredes Bustos (Chile), Gerardo Etcheverry (Argentina) y Derlis Villagra de La Comuna (Paraguay) discutieron sobre la proyección de la Operación Cóndor en la actualidad desde diversas perspectivas: económicas, culturales, geopolíticas y los modos de resistir e intervenir del movimiento popular en lo jurídico y lo institucional..

Pero el Seminario fue mucho más: hubo una obra de teatro sobre la resistencia a la dictadura de Stroessner y muchas denuncias sobre las agresiones actuales que sufre el movimiento popular, en primer lugar, el campesino.

Al finalizar las deliberaciones formales, los delegados internacionales se dirigieron a la Penitenciaria Central de Asunción para visitar a los seis campesinos que estuvieron dos años presos en la Argentina y ahora esperan el juicio que los amenaza con una larga condena, luego fueron recibidos por el Presidente Lugo en la residencia presidencial y finalizaron el raíd sabatino visitando el Museo de las Memorias.

Veamos una foto de cada uno de estos momentos

La foto del Seminario

En la entrada del edificio, modernoso y un poco fuera de contexto, del Congreso Nacional hay una placa que recuerda que el mismo fue donado por la Republica de Taiwan, como si fuera la confirmación del carácter condicionado de la transición democrática que ha vivido Paraguay.  Sometida por los Ejércitos de la Triple Alianza a finales del siglo XIX, desangrada en una guerra fraticida impuesta por los grupos petroleros ingleses y yankees en la guerra del Chaco de la década del 30 sufrió una dictadura interminable desde 1940 hasta 1989, primero el dictador Morínigo, luego un breve interludio y al fin el cuasi eterno Stroessner, que pareciera no querer morir y resiste los dignos intentos de abrir paso a una democracia verdadera que exige el movimiento popular y encarna el presidente Lugo.

La burocracia del Congreso Nacional exigía que no se pegara ni clavara nada, así que las fotos de las compañeras y compañeros victimas de la Operación Cóndor estaban apoyadas sobre el estrado que presidía las deliberaciones, aunque en verdad debería decirse que las deliberaciones se apoyaron en ellos. En su ejemplo inquebrantable y en la presencia de algunos sobrevivientes como Ananías Maidana, que en dos periodos de encierro, sumó cerca de 23 años de mazmorra, sometido a los más bárbaros tormentos y condenado a una muerte en vida que solo la solidaridad internacional logró quebrar.  Ananías abrió el encuentro como un símbolo del triunfo de las victimas del Cóndor sobre sus victimarios, de la vida sobre la muerte, de los principios sobre la claudicación.

Y luego, desde Stella Calloni  en adelante, uno a uno fueron poniendo de relieve, detalle a detalle, las razones y características de una operación de contrainsurgencia que si bien no fue la única, acaso es la más simbólica por la articulación de las dictaduras y el papel rector de los yanquis en la misma; una operación que terminó hace años pero que sus autores vuelven con otro ropaje y otro discurso pero con los mismos objetivos de quebrar la voluntad popular de cambios. Como en los 70, pero por ahora verbalizada por la cara más visible del Poder Global en nuestra región que son los comunicadores de los grandes medios que por todas partes predican lo mismo.

Por los paneles pasaron curas, economistas, luchadores por los derechos humanos y la paz, periodistas e investigadores que fueron marcando uno a uno los matices de la foto del Cóndor de ayer y del que quieren volver a hacer volar hoy, pero también las caras de quienes resistieron entonces y hoy construyen una esperanza en Paraguay y América Latina.

Como dijera el Presidente Lugo en la entrevista con los organizadores del evento: hay que hablar de la Operación Cóndor, porque en sus pliegues se avizora el poder real que se enriqueció en aquellos años y hoy resiste el menor de los cambios democratizadores que se intentan en América Latina.

La foto de los presos

La última vez que los había visto había sido en la cárcel argentina de Marcos Paz, ese día nos informaron que empezarían una huelga de hambre en defensa de su derecho al asilo político, un derecho tradicional en la Argentina y toda América desde Sarmiento y Alberdi hasta aquí.  Confiados en la palabra del embajador argentino, cuando se vieron perseguidos por la Justicia paraguaya, stroessnerista hasta la medula en palabras del mismo presidente Lugo, cruzaron el río y llegaron a Buenos Aires donde, para su sorpresa fueron encarcelados y finalmente expulsados del país en el primer acto de este tipo en décadas.

En su momento, su partido Patria Libre de Paraguay fue acusado de ser fuerza de apoyo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y de asesinar a la hija del ex vicepresidente Cubas.  Sobre ellos lo máximo que se pudo decir es que habían participado en una reunión donde se habría discutido el tema, aunque el delator se equivocó de fecha y ubicó la reunión en una fecha posterior a los hechos. Pero para la Justicia Paraguaya y la Cancillería Argentina, no importó demasiado. Sus nombres son Agustín Acosta, Roque Rodríguez, Simeón Bordón, Gustavo Lezcano, Basiliano Cardozo y Arístides Vera y están en la principal cárcel del Paraguay, la cárcel de Tacumbú que parece surgida del túnel del tiempo: baste decir que para entrar nos sellaron el brazo como si fuéramos ganado o habitantes del gueto de Varsovia.

En estos mismo días, la principal operación de desestabilización  en Paraguay se basa en el mismo truco mediático que el montado contra los seis campesinos: de pronto surgió un Ejercito del Pueblo Paraguayo que secuestró a un poderoso hacendado, Fidel Zavala dando base a una brutal campaña anticomunista que utiliza el discurso y el lenguaje del periodo de la Operación Cóndor sin disimulo. El intento de vincular a los seis campesinos y su partido Patria Libre con las FARC y el EPP nos plantea a todos los luchadores por los derechos humanos de América Latina el imperativo de luchar por su libertad como un modo concreto de enfrentar el golpismo paraguayo que cabalga sobre estos hechos y versiones, tanto como sobre la supuesta “inmoralidad” presidencial.

En el seminario se desgranaron como lagrimas las denuncias de los abusos y brutales acciones represivas de una Policía que responde más a los grupos sojeros/mafiosos que al Ministerio del Interior.  En el Paraguay de hoy se sigue reprimiendo a los campesinos y hay presos por luchar.  Veamos de cerca uno de los casos denunciado por  las mismas victimas en nuestro seminario.

La comunidad “Comuneros” –ubicada en el Km 30 de Minga Guazú, departamento Alto Paraná-se conformó en el año 2006 y está integrada por 96 familias en un predio de 130 has. Este asentamiento es parte del Movimiento Agrario Paraguayo (MOAPA) y es objeto de una permanente persecución, los acusan de ser “un grupo terrorista financiado por Hugo Chávez” por haber participado en la operación Milagros, por movilizarse públicamente y por apoyar a otros asentamientos campesinos de la zona.

Así, el martes 21 de julio de 2009  se produjo el desalojo en el campamento colindante al asentamiento.  Actuó la Agrupación de la Policía Ecológica y Rural, al mando del subcomisario William Duarte, sin presencia de fiscales y sin mostrar ninguna orden judicial.

Salieron sorpresivamente de un monte cercano, disparando tiros de fusil al aire. Durante el ataque, a un campesino le  clavan el muslo con un cuchillo.  Agarran a otros dos y los llevan al monte donde los torturan, a uno le meten el fusil en la boca, al otro le hacen múltiples tajos en el brazo con un cuchillo, mientras no paran de golpearlos y hacerles comer mandioca y maíz crudos.

Otros policías, van hasta el arroyo donde se encontraba una mujer quien al ver que la policía tenía a una de sus hijas, se apresura para defenderla y es golpeada brutalmente, colocan una tabla con clavos, apoyan el pie de la mujer sobre la misma y uno de los policías le aprisiona el pie con su bota, además –fruto de los golpes que recibió en el vientre- le producen hematomas en el útero.

Agarran a otro campesino, lo esposan e intentan ahogarlo en el arroyo. En eso llega la gente de la comunidad para auxiliarlos,  uno de los efectivos policías es retenido por las mujeres, mientras los demás se dispersan. En el transcurso de los acontecimientos llega el padre Nilo Mármol y otras personas para intentar mediar la situación y también son golpeados. Los dos campesinos que estaban siendo torturados en el monte (Andrés Aquino de 19 años y Benedicto Rodríguez de 40 años) son llevados a la comisaria de la zona y luego de algunas horas recobran su libertad.

Y este es solo uno de los casos denunciados por lo que pensamos que pocas veces, el repudio a la represión policial y la defensa de los presos políticos tiene un sentido tan directo de defensa de las libertades democráticas en general y del derecho a la autodeterminación de los pueblos en particular.

Libertad a los seis campesinos paraguayos para defender el proceso transformador que intenta el presidente Lugo.

La foto del Presidente Lugo

A diferencia de otros eventos, el Seminario aprobó tres resoluciones: dos por escrito y una de palabra.  Una declaración contra la vigencia de la ley de caducidad en Uruguay y otra contra el golpismo en Paraguay, y la firme voluntad de todos de repetir este seminario en cada una de las capitales de los países por donde voló el Cóndor sanguinario.

Para entregar la declaración pedimos una entrevista con el Presidente Lugo y el sábado a la tarde, cuando muchos compañeros ya habían emprendido el regreso, nos mandaron a llamar.

Entrar a la residencia presidencial ya es todo un acontecimiento.  La residencia la ocupaba Stroessner y está en medio de grandes espacios verdes y guarniciones militares, pero para llegar a Lugo solo tuvimos que dejar el nombre en la entrada que da a la calle y luego esperar diez minutos que nos autorizaran a entrar con los autos de los compañeros paraguayos anfitriones, los compañeros de La Comuna, y llegar hasta el mismo salón donde nos esperaban el senador Sixto Pereyra y el Presidente Lugo, y nadie más.  Ni un personal de custodia ni colaboradores ni fotógrafos.  Jugo de naranja y chipa en la mesa y el dialogo franco.

De la Argentina estábamos Graciela Rosenblum, José Schulman, Gerardo Etcheverry y Soledad Yorg de la Liga y la compañera María Adela Antokoletz de Hermanos e hija de una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, la compañera Lille Caruso de Uruguay, el compañero Bruno Soria del Ecuador, el compañero Jorge Grela de Andalucía, España, el compañero Boris Paredes de Chile y un grupo de compañeros de la Comuna del Paraguay encabezados por Derlis y Clemen, jóvenes militantes que tuvieron a su cargo lo principal del armado del seminario.

Confiesa el que suscribe que es la primera vez que conversa de esta manera con uno de los protagonista de esta oleada latinoamericana que tanto horroriza a la derecha y el Imperio.  Que lo escucho a Fidel en Córdoba y a Chávez en Mar del Plata, pero muy de lejos.

Como casi todos saben, Lugo fue Obispo y se le nota.

Tiene esa particular sabiduría comunicacional que tienen los religiosos, sobre todo si son genuinos seguidores del Cristo que luchaba contra el Imperio Romano.

Lo primero que hizo el presidente fue escuchar.

Le dimos una información del seminario y de la voluntad solidaria y luego un breve panorama país por país de la lucha por los derechos humanos.

El hizo tres reflexiones sustantivas:  la primera fue acerca de la pertinencia del debate sobre la Operación Cóndor, dado que sus inspiradores y ejecutores son hoy los que arremeten contra los procesos populares, incluido el paraguayo…La segunda fue sobre el carácter de la Justicia Paraguaya dando uno y otro ejemplo sobre el modo que sabotea los tibios intentos de investigar los crímenes de la dictadura stroessnerista.  Fue allí que, nobleza obliga, le informamos sobre nuestra visita a la cárcel de Tacumbú a los seis campesinos planteándole que su libertad sería un paso en la democratización del Paraguay. Y la última de sus reflexiones fue acerca de la necesidad de darle a la cuestión de los derechos humanos la centralidad que hasta ahora no logró en su gobierno, comprometiéndose a un dialogo permanente con los organismos de derechos humanos, no solo paraguayos.

Y como no había fotógrafo oficial, como en una estudiantina, nos sacamos una foto todos juntos, como hermanos, como compañeros de lucha por terminar con una historia de horror que nos persigue y acecha, pero que tenemos la sensación que esta vez podremos dar por terminada.

Es la hora de los pueblos en América Latina, y todavía está por verse quien podrá contar la historia de cómo contamos la historia del Cóndor

 

La foto del museo de las memorias

Si la doctrina de seguridad nacional tenía un eje articulador en el anticomunismo, la dictadura paraguaya tenía una obsesión que era liquidar al Partido Comunista Paraguayo, protagonista de la revolución de 1948 y casi la única fuerza organizada que intentaba resistir su dominación.  En un barrio de Asunción, en la Comisaría 3º, la dictadura fue acumulando los presos comunistas algunos de los cuales pasaron años y años en una celda de 1.70 por 4.70.  Ananías Maidana, por ejemplo, estuvo allí con otros quince compañeros por 17 años (si leyó bien, diez y siete años en una habitación de menos de dos por cinco junto a otros quince compañeros).  Le llamaban la Comisaría de la Muerte porque la idea era que nadie saliera vivo de allí.  Fue justamente frente a esa Comisaría que los Servicios de Inteligencia pusieron una especie de central operativa, conducida directamente por un oficial norteamericano, y de usos múltiples: allí se interrogaba, se torturaba, se violaban a las mujeres, se mataba y también se mantenía presos a los compañeros. Por allí pasó un argentino, Amilcar Santucho, como una confirmación del intercambio de prisioneros que practicaban las dictaduras

El autor de estas líneas, que estuvo un breve periodo preso en un centro clandestino argentino, confiesa que no le gustan los museos de este tipo y trata en lo posible de evitar su recorrido, pero no puede dejar de expresar que este museo de las memorias le impactó mucho y bien.  Porque no se muestra la muerte más que en una mínima dosis indispensable para saber de que se trata y se muestra la vida de los compañeros.  No se oculta su identidad política, su cultura, sus sueños y sus pesadillas.  Todo el tiempo se registra la resistencia paraguaya, y hasta la partecita de esa historia que le toca a los argentinos en general y a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre en particular.

El museo tiene fotos de los compañeros y una de ellas, la foto de una mujer con el rostro desfigurado por el sufrimiento y el horror, le impactó de manera imborrable.  Ni las fotos de la Esma que recuperó el compañero Víctor Basterra tienen esa brutal capacidad de decirnos lo que allí pasó.  Y lo más impresionante es que la compañera sobrevivió y estuvo en el Seminario, aunque no su compañero que fue asesinado en nuestro Buenos Aires.

Aunque lo más conmovedor fue darse cuenta que la foto de la mujer torturada y humillada que esta en el museo de las memorias de Asunción de Paraguay es la foto de la viuda de Derlis Villagra que era el padre de Derlis Villagra hijo que encabeza La Comuna de Paraguay o sea que Derlis hijo, que nació en ese antro perverso, es el que ahora habla dulcemente a los que llegamos al Paraguay para decirnos bienvenidos a esta tierra que juntos tenemos que recuperar la memoria pero no para solazarnos en el horror sino para hacerla luz que ilumine el presente

Y entonces, cuando vi la foto de la mamá del compañero Derlis que seguía allí a mi lado, junto a sus jovenes compañeros y compañeras de La Comuna, casi todos ellos con alguna foto familiar en el museo de las memorias me di cuenta que habíamos ganado y que esta historia está por comenzar.

José Ernesto Schulman,

secretario de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre

Buenos Aires, 13 de diciembre de 2009

Informe sobre el discurso de un torturador


imagesEn el día de ayer (30 de noviembre de 2009), el Curro Ramos, quien fuera integrante del Grupo de Tareas que actuaba en Santa Fe durante la dictadura, miembro del Dto. de Inteligencia de la Pcia, y una especie de “enemigo personal” mio (estuvo el día que me pusieron la bomba en el 75, en los dos secuestros: el de octubre del 76 y el del noviembre del 77 y en el simulacro de fusilamiento y otras torturas del 22 / 11 / 77) pidió ampliar su indagatoria y así lo hizo.

Hay que recordar que Ramos, como tantos otros, se recicló después de la dictadura en el Pejota de la Pcia. de Santa Fe, el partido que gobernó la Pcia. desde el 83 hasta que ganó Binner, participó en las internas del Pejota y tenía un cargo en la Municipalidad de Santa Fe casi hasta su primera detención en el 2001 (por unos días, ya que De la Rúa y la Alianza negaron la extradición pedida por Garzón) y en los últimos años se dedicó a escribir sobre el periodo de la dictadura y su papel en la lucha contra la subversión.  El ha confesado, orgulloso, que se infiltraba entre los estudiantes de la Fac. de Derecho de Santa Fe (en el 77 cuando me “interrogaba” demostraba conocer bastante de la Fede y decía que compraba libros y charlaba con los compas en la mesa que entonces teníamos en la facultad) pero pareciera que su nivel cultural no ha progresado mucho.

Digo, no estamos frente a un pensador de derecha como Grondona o Sebreli, ni siquiera ante un Duhalde o similares.  En principio, me animo a decir que Ramos representa de un modo bastante directo el sentido común de la derecha peronista, pro fascista, que apoyó la Triple A y la Dictadura y que hoy ve en el Gobierno a un grupo de Montoneros, y así de seguido.

Reconociendo que la de ayer no fue una jornada precisamente “académica” para mi y los demás compañeros sobrevivientes del Terrorismo de Estado en Santa Fe que presenciamos en silencio sus afirmaciones grotescas, ofensivas, humillantes y degradantes hacia todos nosotros, intentemos tomar un poco de distancia y analizar su discurso porque vale la pena.

Ramos construyó varios discursos, cada uno de ellos expresivos del sentido común de la derecha y de partes importantes de la población, y los expresó de un modo bastante coherente para una persona como él; el problema es que los dijo todos juntos y eso los anuló a todos.

Básicamente Ramos presentó las siguientes hipótesis (siento que soy generoso con su capacidad intelectual, pero prefiero exagerar a subestimar el enemigo ideológico dado que lo que en él es patético en boca de los comunicadores de T.N. suena un poco más creíble)
a.  existió terrorismo de estado y fue obra del Ejercito apoyado por los grandes grupos económicos, los medios de comunicación (nombró puntualmente a El Litoral de Santa Fe) y la propia Iglesia; pero, y eso es lo fundamental en esta parte, la POLICIA no tuvo nada que ver, y en todo caso actuaba como un instrumento del Ejercito.  Es más se presentó como un luchador policial contra la prepotencia militar e inventó que había formado un movimiento para clamar (bajo la dictadura!!) para que el mando policial provenga de la fuerza y no de los militares.

b. todo el juicio es una creación falsa de los querellantes y testigos que sólo buscan el resarcimiento económico tal como, según el, se habría probado en el Juicio de España.  Así que quince testigos lo reconozcan como autor material de las torturas sufridas, es para él prueba del “complot”.  En este punto, como se muestra en la nota periodística adjunta, su teoría que nadie lo conocía y que una ex compañera de la escuela primaria, Anatilde Bugna, era la que había provisto la información a todos, puntualmente en el caso de mi secuestro, reconocido por él en la indagatoria ante la evidencia documental que consta en un expediente del 77 por una denuncia mía de torturas, cayó en contradicciones flagrantes que lo dejaron en ridiculo en su supuesto rol de “analista” que no iba a las seccionales y no tenía contacto con policía alguno.

c. el juicio es el producto de la acción de los Montoneros en el Gobierno.   Toda lo que él sufre como preso político responde a una vieja contienda al interior del Pejota entre los subversivos y la ortodoxia.  Allí se olvidó de todo lo que habia dicho antes y reivindicó lisa y llanamente la represión desde al perspectiva de la derecha peronista que avalaba el decreto de Lastiri e Isabel de “aniquilación” y así de seguido

Si bien, en el caso de ayer, su figura patética, su soberbia enfermiza (reflexionó que si las presas le decían “el lindo” era porque todos eramos jóvenes y lindos, como antes había dicho que siempre supo que las mujeres tenían fantasías sexuales con él y por eso las acusaciones de violación que hubo), sus contradicciones groseras y el hecho de presentar los tres discursos a la vez y mezclados, su discurso no tuvo efectos convincentes, quisiera llamar la atención a que de algún modo recoge algo que hay en la sociedad que siembran los grandes medios y los intelectuales más orgánicos y finos de la derecha, en este caso no desde el gorilismo crispado sino desde el componente de derecha que siempre tuvo el peronismo desde su propia fundación, y que hoy vuelve de la mano de De Narvaez, Macri y Felipe Sola, pero también de Carlos Reutemann y el miserable del Turco Obeid que curtía de amigo de la Revolución Cubana mientras tenía en su gobierno a los jefes de la represión, tal como se ha denunciado y probado en este juicio
Creo que es motivo de una buena investigación, rastrear las huellas de este discurso en los medios intelectuales y periodisticos, prometo que luego de la sentencia haré mi aporte

Diría dos cosas más.
Mas personales.

Una es el orgullo que la abogada de la Liga, la compañera Jessi, que el primer juicio oral que afronta, tuvo el coraje de enfrentarlo y demostrarle la contradicción de sus dichos a pesar del temor que tenía por el nivel de cinismo y agresividad del represor. Y con el orgullo, la convicción que estamos construyendo algo solido como Liga, que va más allá de Buenos Aires y de los “viejos” abogados y luchadores.

La segunda es que una vez más uno reflexiona sobre la primer pregunta que nos hacemos y que no es otra : qué hago yo aquí escuchando a este represor que con cinismo perverso afirma que no falta mucho para el indulto que lo libere? Que a uno le agarra la impotencia y tiene que esforzarse mucho para superar la mirada de la victima y pensar en términos de clase, de lucha de clases, de disputa por la subjetividad y entonces quedarse sentado sin hablar mirando como el tipo que casi me mata dos veces dijera, prácticamente, que lo volvería a hacer.  Si dicen que la tortura es indescriptible en su sentido más profundo y humano, confieso que la experiencia de ayer también lo es.
Estas líneas son el único modo que encuentro de encausar el odio y la impotencia que sufrimos ayer, y un intento de transformarlo en algo útil.