Mujer que sonríe desde una foto…..un poema para las Crónicas del Nuevo Siglo

Mujer que sonríe desde una foto…..un poema para las Crónicas del Nuevo Siglo

La mujer que más quiero

me regaló una foto.

En la foto

su mirada sonríe

y su pelo es más corto.

Antes,

en la madrugada

permitió que mis dedos

inventen el mapa de su tristeza

en la piel.

Con la foto me regaló

un libro de alguien

que convocó un poeta

que decía algo así

algunos de los sitios

más hermosos del mundo

están en el cuerpo de una mujer.

Y yo recordé a brecht

proclamando que cada hombre

debería hacer un dibujo

de la mujer que ama

con la secreta ilusión

de que algún día se le parezca.

¿Pero que imagen podría dibujar,

que no se le parezca a ella,

sonriéndome y con el pelo más corto?.

La denuncia de la Liga contra los malvineros que pretenden reivindicar torturadores como heroes de Malvinas….en Tiempo Argentino

La denuncia de la Liga contra los malvineros que pretenden reivindicar torturadores como heroes de Malvinas….en Tiempo Argentino

 

De torturadores a “héroes de Malvinas”

Un grupo de ex soldados no reconocido por el Estado, que presiona al gobierno para cobrar pensiones vitalicias, lo considera “héroe”. El militar participó en operativos de desaparición de personas en la dictadura y su caso no es el único.

La Asociación Civil TOAS (Teatro de Operaciones en el Atlántico Sur) Plaza de Mayo, formada por ex soldados que durante el conflicto de Malvinas ocuparon cuarteles en la Patagonia, homenajeó hace pocos días al general de brigada Miguel Ángel Arévalo Clodoveo, y lo subió al escalón de “héroe” de guerra, según advirtió la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH). Arévalo no se trató de un militar cualquiera. La entidad lo señaló como integrante de la patota que en abril de 1976 fue a secuestrar al dirigente del Partido Comunista Floreal Avellaneda a su casa en Munro, y al ver que escapaba por los fondos, se llevó como botín a su mujer Iris Pereyra y al hijo de ambos, también llamado Floreal, “el Negrito”.
Arévalo ocupa un lugar destacado en el sitio web El Malvinense, autodefinido como “el diario de Malvinas más leído del mundo”, y es uno de los cuadros medios partícipes en el terrorismo de Estado más reivindicado por los que levantan el discurso pro belicista vinculado con lo ocurrido en las islas.
El caso es parecido al de Pedro Giachino, represor destinado a la Costa Atlántica durante la dictadura. “Un buzo táctico –arenga El Malvinense– pasó a la eternidad como el primer héroe caído en combate por la Patria en este conflicto. Era el capitán de fragata post mortem Pedro Edgardo Giachino. Según cuentan algunos de sus compañeros este marino siempre había dado muestras de un valor sin igual.”
En una charla mantenida con Tiempo Argentino, el ex subsecretario de Derechos Humanos de Corrientes, Pablo Vassel, sostuvo que “en Malvinas hubo efectivos que habían tenido niveles altos de responsabilidad en campos clandestinos de la dictadura, como Pedro Giachino, conocido integrante de los grupos de tareas de la ESMA y la Base Naval de Mar del Plata como ‘Pablo’. Combatir en las islas, e incluso haber muerto allí, no libera a esta gente de sus responsabilidades por las tropelías que cometieron contra sus compatriotas.”
La reciente reivindicación de Arévalo forma parte de una serie de acciones que grupos de ex combatientes vinculados a sectores carapintadas vienen desarrollando en los últimos meses, entre otras cosas, resistiéndose a que la Corte Suprema de Justicia de la Nación investigue y condene las torturas y vejaciones que, durante la guerra en el sur, cometieron oficiales y suboficiales contra soldados de su propia tropa. Actualmente, la megacausa que estudia el alto tribunal involucra a unos ochenta uniformados, mencionados en más de un centenar de testimonios que hablan de homicidios, estaqueamiento, reducción a la servidumbre y privación ilegítima de la libertad, entre otros delitos.

La derecha en las islas. La LADH recordó que “Iris y Floreal (hijo) fueron conducidos a la comisaría de Villa Martelli  (ver aparte), donde fueron salvajemente torturados. Allí fue la última vez que fue visto con vida Floreal, dado que en sus sucesivos traslados al Campito de Campo de Mayo y la Cárcel de Olmos, Iris no volvió a ver a su hijo, quien aparecería en la Ensenada del Puerto de Montevideo junto a otros cadáveres arrojados al Río de la Plata por los grupos de tareas a los que pertenecía el general Miguel Ángel Arévalo Clodoveo, como quedó debidamente probado en el juicio oral de 2009, donde fueran condenados los generales (Santiago Omar) Riveros y (Fernando) Verplaetsen, junto a otros represores de menor rango militar y policial”.  Y agregó: “Si el general Arévalo hubiera sobrevivido a Malvinas y llegado al juicio del 2009, hubiera corrido la misma suerte: condenado por terrorista de Estado y genocida.”
Los activistas de TOAS, entidad liderada por Tulio Fraboschi, acostumbran acampar en la Plaza de Mayo una vez por año, en reclamo de que se les reconozcan “honores” como ex combatientes y, de esa manera, poder acceder a una pensión vitalicia. Lo hicieron durante el mes pasado, clavando en la tierra grandes crucifijos blancos envueltos en banderas argentinas. En la cobertura periodística de la vigilia, el diario Perfil del pro golpista Jorge Fontevecchia llegó a inventar que la presidenta Cristina Kirchner trasladó los últimos actos conmemorativos de Malvinas a Ushuaia para “evitar los reclamos de los ex conscriptos movilizados”, que no pasaban de un puñado.
Semanas antes del acampe, un grupo de ex soldados cortó la esquina de Avenida de Mayo y 9 de Julio, y tirando piedras al grito de “¡Viva la Patria!” y “¡Huevo, Huevo!”, también exigieron ser considerados miembros de tropas activas, aunque nunca hayan pisado las islas. En esa oportunidad, TOAS dijo que “no conocía” a los manifestantes, a los que la ministra de Seguridad Nilda Garré acusó por “recurrir a la extorsión para tratar de lograr los mismos beneficios que la Nación reconoce a quienes combatieron en el teatro de operaciones”. Muchos de ellos ni siquiera tenían la edad correspondiente a los movilizados en esa época.
La avanzada de la línea militarista de ex combatientes, que incluso muestra entre sus filas a genocidas conocedores de los campos de concentración y mencionados en varias causas de lesa humanidad, es también una respuesta al kirchnerismo para marcar terreno. O mejor dicho, para no perder el poco que le queda. Sobre todo a partir de la decisión que motorizó el gobierno al normalizar la Comisión Nacional de Ex Combatientes, y nombrar a principios de mayo como máximo referente del organismo a Ernesto Alonso, soldado clase ’62 que participó en el conflicto bélico. Alonso, secretario de Relaciones Institucionales del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM), es desde 2007 uno de los máximos impulsores de la causa por las torturas que sufrieron sus compañeros. Y desde el Centro, presidido hoy por Mario Volpe, investigó y advirtió sobre la “Pensión Honorífica de Veterano de Guerra del Atlántico Sur” que, gracias al decreto menemista 866 de 1995, cobraban los represores Mario Benjamín Menéndez, Antonio Pernías y Jorge Eduardo “El Tigre” Acosta, además del general de División Osvaldo Jorge García y los generales de Brigada Juan Ramón Mabragaña y Omar Edgardo Parada.
Durante mucho tiempo, el cuerpo de ex veteranos fue digitado por Mohamed Alí Seineldín, y en la presidencia de Carlos Menem la Comisión estuvo encabezada por César Trejo.
El sector liderado por Trejo, afecto a reivindicar a los carapintadas y exaltar el “heroísmo” de muchos camaradas, cuyo mejor entrenamiento para la aventura de 1982 había sido el terrorismo de Estado, no sólo niega los vejámenes a soldados de parte de sus mismos superiores, sino que además resisten la idea de identificar los 114 cuerpos NN sepultados en el Cementerio de Darwin como parte de las 237 tumbas existentes en el lugar. El reclamo, que comenzó siendo patrocinado por el actual juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, fue iniciado por el CECIM de La Plata y un grupo de familiares de ex combatientes, entre los cuales se encuentra Norma Gómez, también hoy integrante de la Comisión encabezada por Alonso.

Soldados de mano dura. El pasado 22 de abril, los grupos violentos no se quedaron en la protesta. Cuando el periodista y ex combatiente Edgardo Esteban daba una charla en la Feria del Libro, irrumpieron en la sala en medio de gritos y empujones, para evitar que se desarrollara la actividad. A los pocos días, se supo que la banda era la misma que el 7 de febrero había atacado al diputado José María Díaz Bancalari a la salida de la Casa Rosada, después que Cristina Kirchner anunciara la formación de una comisión especial para investigar todo lo ocurrido en Malvinas.
La elección del agredido no fue casual. Escritor, ex titular de las Asociación de Corresponsales Extranjeros en la Argentina y jefe de corresponsalía de Telesur en Buenos Aires, Esteban es el autor del libro Iluminados por el Fuego sobre su experiencia en la guerra, base de la película del mismo nombre, dirigida por Tristán Bauer. En 2007, cuando el film se exhibió en Corrientes como parte de una jornada organizada por la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia, un grupo de ex soldados emocionados se le acercó al subsecretario Vassel, y le hicieron una confesión. “La película es excelente, pero se queda corta”, le dijeron a Vassel. El abogado no entendió qué era quedarse corto frente a las escenas que habían visto. “Nos referimos a las torturas. ¿Usted sabe que muchos de nosotros fuimos torturados por nuestros superiores?” Fue la primera vez que un funcionario se enteró de los vejámenes sufridos por los conscriptos, historias que ni siquiera se habían animado a contar a sus propias familias. Ahí mismo surgió la idea de grabar aquellos testimonios, que sirvieron como primer paso para la actual megacausa que tramita en la Corte Suprema. Desde ese momento, Esteban fue otro de los que militó con más fuerza para que la querella avanzara, y se condenara a los culpables.<

 

 

02.06.2012 |

 

 

“Me tiraron encapuchada en un auto, al Negrito no pude verlo nunca más.”

Iris Pereyra de Avellaneda es la actual copresidenta de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH), y su testimonio fue clave para que en 2009 y 2010 los genocidas Reynaldo Bignone y Santiago Omar Riveros fueran condenados a cadena perpetua por su secuestro y el de su hijo adolescente Floreal, el “Negrito”, cuyo cuerpo fue encontrado en 1976 atado de pies y manos flotando en la costa uruguaya.

Por:
Tiempo Argentino

Uno de los integrantes de la banda que asaltó la casa ocupada por la familia, el 15 de abril de aquel año, era Miguel Angel Arévalo Clodoveo, hoy homenajeado por grupos de ex combatientes de Malvinas cómodos en el discurso pro belicista.
Iris y el “Negrito”, en realidad, fueron el premio consuelo de la patota, que montó un operativo integrado por  militares, efectivos de la Policía Federal y mano dura de la Bonaerense para llevarse a Floreal Avellaneda, histórico dirigente gremial del Partido Comunista, y pieza clave de la resistencia contra la dictadura. Floreal pudo escapar por los fondos de esa vivienda ubicada en Munro, pero nunca logró recuperarse del asesinato de su hijo hasta su muerte, en 2010.
El 28 de agosto del año pasado, en una charla con Tiempo Argentino, Iris recordó que la casa “era un terreno con tres viviendas, donde estábamos nosotros cuatro, mis suegros y mi cuñada; once personas en total. A las 2 y media de la mañana entraron a los golpes, gritando, amenazando con que iban a explotar el barrio. Lo venían a buscar a Floreal, y mi cuñada se trepó a una pared y alcanzó a gritarle ‘Andate, son las Tres A’. Cuando Floreal trepó la pared que daba al vecino le pidió al Negrito que le tirara los zapatos y las medias, pero uno quedó del otro lado. El Negrito intentó irse con el padre, pero Floreal le ordenó que volviera, que se quedara a cuidarnos. Mientras, las balas les pasaban al lado de la cabeza. Fue la última vez que se vieron. En el medio de la desesperación yo alcancé a escuchar que uno decía ‘Este hijo de puta se nos escapó por los techos’, hasta que nos agarraron. Se llevaron plata y rompieron todo.”
“Floreal tenía una escopeta porque le gustaba cazar de vez en cuando –contó–, y cuando la vieron me agarraron del pelo: ‘Ah, hija de puta, mirá cómo nos esperabas. ¿Ibas a contestar con esto?’ Me tiraron encapuchada en un auto y me llevaron a la comisaría de Villa Martelli, y al Negrito no pude verlo más. Lo único que preguntaban era dónde estaba Floreal, y en Martelli me sentaron delante de un supuesto ‘camarada’ de apellido Benítez, que me pinchaba: ‘Dale Iris, ¿te acordás de las reuniones en tu casa? ¿Dónde se metió tu marido?’. Lo del auto fue un infierno. El del asiento de atrás decía ‘¿Viste la frenada de recién? Era tu esposo, le pasamos por encima’”.

 

La pelicula sobre Ledesma: “Diablo, familia y propiedad” en el Cuatro Columnas de la ex Esma…el 30/05 a las 19hs.

La pelicula sobre Ledesma: “Diablo, familia y propiedad” en el Cuatro Columnas de la ex Esma…el 30/05 a las 19hs.

La  Liga Argentina por los Derechos del Hombre y el Grupo de Cine Insurgente, con el auspicio del Instituto Espacio para la Memoria, invitan a la proyección de “Diablo, familia y propiedad” y otros cortos documentales sobre la lucha de los trabajadores del azúcar desde comienzos del siglo XX y las acciones criminales del grupo Blaquier, dueño de la empresa Ledesma, incluyendo la “noche del apagón” por la que hoy debe ser juzgado el Ing. Carlos Blaquier y sus cómplices

La proyección de los films se realizará  en el Auditorio Mabel Gutiérrez del edificio Cuatro Columnas de la ex ESMA, Avda. Libertador 8151, el miércoles 30 de mayo a  las 19 hs., con entrada libre y gratuita.

 

COMUNICADO DEL GRUPO DE CINE INSURGENTE

En sus últimos días entre nosotros, la entrañable Olga Márquez de Aredes nos hizo un pedido “No dejen de luchar contra la impunidad de Ledesma“.

Años antes durante los últimos años de la larga noche neoliberal-radical-justicialista-aliancista , durante la filmación de nuestra película “Diablo, Familia y Propiedad, los crímenes del Ingenio Ledesma“ nos había expresado “acá la única solución es expropiar las 380 000 hectáreas de tierra que rodean a este pueblo“ Estas tierras mal habidas por la familia Arrieta-Blaquier a los pueblos originarios con la complicidad de todos los gobiernos militares y civiles del siglo pasado son las que habían producido el bagazo de caña de azúcar que la empresa acumula en impunes montañas envenenando el aire de Libertador General San Martín. Ese bagazo fue el que envenenó los pulmones de esta gran luchadora que al otro día de aquel pedido nos dejó físicamente.

Hoy un juez rompe la tradición de complicidad y cita a declarar a Carlos Pedro Blaquier, el señor de la vida y de la muerte que puso su policía privada, su personal jerárquico y sus camionetas, con su siniestro logotipo en las puertas, para secuestrar 400 compañeros en la horrible jornada de julio del 76 conocida como la noche del apagón. Este apagón no fue producto de un fenómeno “natural“ o de la desidia de alguna empresa eléctrica, fue una palanca bajada por orden de Carlos Pedro en la usina eléctrica del pueblo que es de propiedad privada  de su empresa “nacional“

Este mismo juez fue quien dio la orden de allanar las oficinas de Ledesma en la capital de Jujuy donde don Carlos Pedro acostumbra a nombrar jueces gobernadores y ministros desde que tiene uso de razón. En ese allanamiento encontraron documentos que certifican el espionaje privado de la empresa policial yanqui que este señor contrató y en los cuales se certifica el seguimiento a miembros de nuestro grupo y de los compañeros del grupo Wayruru. No fuimos los únicos espiados y lejos de nuestra intención está “victimizarnos“ tanta es la impunidad de esta gente, que se hallaron también los legajos de los seguimiento de los valientes delegados obreros Jorge Weisz y Carlitos Patrignani que hoy figuran como desaparecidos, también se encontró una gruesa carpeta sobre Luis Aredes, último intendente elegido por el pueblo antes de la dictadura lo secuestrara con vehículos y empleados de don Carlos Pedro.

Su esposa, la valiente Olga, nos había dicho “el gran pecado de él fue cobrarle los impuestos a la empresa, nadie lo había hecho nunca, el no era un revolucionario, simplemente era un  “reformista“ pero un hombre ético“  Y eso querida Olga era ser un verdadero revolucionario en el feudo de don Carlos.

Don Carlos Pedro apoyó públicamente a la dictadura con cartas a su máximo ideólogo, José Alfredo Martínez de Hoz ,en las que cariñosamente lo llamaba “Querido Joe“ y le ofrecía hacer “vaquitas“ con sus amigos oligarcas para bancar la represión (como si el dinero del estado no fuera suficiente para pagar a las tristes ratas del Ejercito “argentino“)

Hoy en la negra noche de Ledesma se abre un claro, al todopoderoso Don Carlos Pedro parece rozarlo la larga mano de la justicia a la que parece que por una vez se le cayó la venda.

Desde cine insurgente apoyamos esta decisión judicial y exigimos que la misma sea acompañada con una política acorde que de una vez instaure la justicia social y haga pagar de una vez a estos genocidas sus culpas como más les duele tocando sus intereses económicos, los únicos que entienden en su brutalidad.

Desde nuestra gremial DOCA que compartimos con 180 compañeros documentalistas, nos comprometemos a pedir al INCAA salas de cine populares para difundir las tres películas que hicimos en la zona y las que hayan hecho los compañeros de Wayrurú, también “espiados“ por estos genocidas. También la difundiremos en todos los espacios populares que lo soliciten, entendiendo que nuestras películas son un arma de la que el pueblo debe apropiarse

Hoy el este asesino serial debía presentarse en el juzgado y su abogado adujo razones de salud, sin embargo la dirección nacional de migraciones informa que desde abril este coleccionista de barcos cruzó en un lujoso yate al Uruguay. El barco se hunde y estas ratas viejas y gordas huyen en otro barco.

·         Extradición ya y cárcel a Carlos Pedro

·         Cárcel y detención de sus jerarcas y familiares culpables del apagón y las recientes represiones en Libertador General San Martín

·         Nacionalización sin indemnización de la empresa Ledesma y todos sus bienes

·         Reforma agraria y reparto de tierras en todo el valle de San Francisco

·         Control obrero de su fábrica y azúcar barata para el pueblo

·         Indemnización con fondos de la empresa a todxs los compañeros reprimidos por orden de Ledesma SA

Falleció Arsinoe Avellaneda, la tía del Negrito, la hermana de Floreal, la militante indoblegable

Falleció Arsinoe Avellaneda, la tía del Negrito, la hermana de Floreal, la militante indoblegable

Se fue Arsinoe.  Pero no sin antes dar su última gran pelea contra la impunidad y el Poder, al que combatió toda la vida; antes, durante y después que el grupo de tareas secuestrara a su cuñada Iris y a su querido sobrino Floreal, el Negrito Avellaneda.

Fue en el 2009 cuando se desplegaba el juicio contra algunos de los represores que asesinaron a Floreal y torturaron salvajemente a Iris.

Era el primer juicio de la Mega Causa Campo de Mayo y por razones que nunca sabremos, el Tribunal Oral era particularmente permisivo con los represores defensores de los represores.  Esos que le preguntaron a Iris acerca de la frecuencia horaria en que la violaban o le pasaban la picana eléctrica por el cuerpo indefenso.

Arsinoe, que “adoptó” a Tedda, la hermana mayor del Negrito, cuando secuestraron al Negrito y su mamá, y su papá tuvo que pasar a la más rigurosa clandestinidad para salvar la vida y seguir combatiendo la dictadura, había declarado largamente y largamente había contestado las más insolitas preguntas de los represores defensores públicos hasta que se cansó y estalló en un reclamo que todavía resuena en los juicios: un poco de respeto para los que hemos luchado treinta años y más por la memoria, la verdad y la Justicia; basta de maltratos a los testigos/resistentes/sobrevivientes del terrorismo de Estado.

Y se plantó.

Frente al dogmatismo de los que pretenden sabiduría jurídica pero no alcanzan a entender el verdadero “objeto procesal” de estos juicios, incluyendo prestigiosas personalidades del progresismo jurídico.

Frente a los represores que siguieron torturando a los familiares y compañeros del Negrito, como el Gral. Santiago Riveros que dijo no reconocer señales de la tortura luego de la lectura del parte medico forense donde se describían las brutales señales del empalamiento y las ataduras con alambre de pua que registraba el cuerpo del Negrito.

Frente a los defensores públicos que pretenden justificar todo con cara de neutralidad jurídica, pero que llegaron a justificar la tortura para aclarar un secuestro, como si el Negrito hubiera sido un secuestrador y no un secuestrado.

Como se había parado en aquel abril de 1976 frente al grupo de tareas y como se paró frente a la guardia de Campo de Mayo, aquella vez que se metió de prepo y llegó hasta un milico que le reconoció que alguién había pasado por allí.

No llegó a la militancia por el dolor, sino que conoció el dolor profundo, ese que no se cura con nada, por la militancia revolucionaria de toda su vida.

Antes, durante y despues del secuestro

Antes, durante y después del juicio.

Digna miembro de la mitica familia de los Avellaneda, forma parte ya de la enorme bandera de los que se harán escuela y plaza, cuando el pueblo triunfe contra los defensores del capitalismo al que no dejó de combatir toda su vida

Honor a Arsinoe

y todo el compromiso de seguir la batalla hasta el final.

 

El regreso de la “burguesía nacional” en el imaginario del comunismo argentino.

El regreso de la “burguesía nacional” en el imaginario del comunismo argentino.


Hubo, hace casi un siglo atrás, un debate crucial para la cultura comunista latinoamericana.  La discusión se realizó a la otra orilla del Río de la Plata, en un Montevideo que recibió a delegados de los nacientes partidos comunista de la América del Sud, convocados por el Secretariado de la Internacional Comunista, que tenía su asiento en Moscú, pero que envío al evento a un suizo, Humbert Drosz, en su primer viaje a la región.  El suizo presentó una tesis, inspirada en los debates chinos acerca de la construcción de un frente único anticolonialista, que propiciaba la identificación de la lejana Asia con el sur de Latino América y por ello él hablaba de una “burguesía nacional” con existencia real y aún más, con capacidades de confrontación con la burguesía  trasnacional, colonialista, imperialista, en procura de la creación de un mercado nacional; y por ello, plausible de incorporación a un “frente democrático nacional”.

La ponencia fue triunfante y así los partidos comunistas de la región, con sus más y sus menos, pasaron a esperar la “maduración” de una burguesía nacional que alguna vez debería comprender su rol histórico, unirse a la clase obrera y así emprender un camino de liberación nacional que nos diera un “verdadero y serio” capitalismo latinoamericano, tras cuya desarrollo, se podría –al fin- convocar  a la lucha por la revolución socialista. Como se sabe, los partidos comunistas de la región se pasaron décadas “esperando” que ocurriera su vaticinio y algunos, ni siquiera pudieron ver el carácter revolucionario de la lucha contra la dictadura de Batista en Cuba y hablaban de la “excepcionalidad” de dicha revolución socialista de liberación nacional, como años después la caracterizaron los mejores pensadores de la Revolución Cubana, empezando por Fernando Martínez Heredia o el inolvidable revolucionario salvadoreño Shafick Jorge Handal en un libro que tuvo gran impacto en la Argentina de los 80: “Los caminos de la unidad”; acaso porque el dogmatismo burocrático e inquisidor prohibió su lectura a los militantes de la Juventud y el Partido Comunista, transformándolo en un verdadero objeto del deseo militante.

Pero hay que decir que en aquellos debates de 1929 hubo otra postura, la de José Carlos Mariátegui, quien en sus Tesis Antimperialistas propiciaba otra lectura de la historia de la Conquista, la Colonia y el Capitalismo latinoamericano.  En América Latina no hay burguesía nacional, porque han nacido, como clase, en una posición subalterna al Imperio, que los lleva a unir su destino con el de los dominadores y no con los dominados; por lo que no hay etapas previas para la lucha por el socialismo.

En palabras de Mariátegui: nuestra misión es explicar y demostrar a las masas que sólo la revolución socialista opondrá al avance del imperialismo una valla definitiva y verdadera”…y concluye con una síntesis brillante “…somos antimperialistas porque somos marxistas, porque somos revolucionarios, porque oponemos al capitalismo el socialismo como sistema antagónico, llamado a sucederlo, porque en la lucha contra los imperialismos extranjeros cumplimos nuestros deberes de solidaridad con las masas revolucionarias de Europa”.   Y sobre las ilusiones en la burguesía nacional: “las burguesías nacionales, que ven en la cooperación con el imperialismo la mejor fuente de provechos, se sienten lo bastante dueñas del poder político para no preocuparse seriamente de la soberanía nacional y que por ello no tienen ninguna predisposición a admitir la necesidad de luchar por la segunda independencia”[1]La historia real del “desarrollismo”, los Planes de la “Alianza para el Progreso”, la actitud hacia el terrorismo de Estado y el neoliberalismo de los noventa, dieron razón al peruano y dejaron en ridículo al suizo y sus adeptos.

En la Argentina, la combinación de confusiones sobre la estructura económica social –capitalista desde finales del siglo XIX- y no “atrasada por el predominio del latifundio y la dependencia al Imperialismo” como afirmaba el marxismo dogmático- articulada a la incomprensión del sentido profundo del ciclo de golpes de estado (secuencia de gobiernos militares, gobiernos civiles de modo tal que la debilidad de los gobiernos militares era resuelta con un llamado a las elecciones y las “claudicaciones” de los gobiernos civiles –concesiones, reformas sociales arrancadas por la lucha popular- con un nuevo golpe militar) como modo específico de dominación del bloque de poder argentino, alimentó el gran mito de la “burguesía nacional”, supuestamente virtuosa, comprometida con la ampliación del mercado interno y las libertades democráticas.

Es de esa confusión teórica, y no de claudicaciones éticas, que nace la recurrente posición del Partido Comunista Argentino de  “apoyar lo positivo y combatir lo negativo” de los gobiernos civiles y de poner la derrota de las dictaduras militares por encima de cualquier otra consideración estratégica, lo que lo llevó  a ser furgón de cola de los partidos de la “burguesía nacional” “democráticos y antimperialistas”, como supuestamente eran la Unión Cívica Radical y el Peronismo. Es que el horizonte era el capitalismo “normal”.  En 1942 se afirma “Nosotros, comunistas, estamos dispuestos a no plantear ninguna demanda política o social que trabe o impida el desarrollo libre y progresista del capitalismo.  Por desarrollo progresista entendemos un desarrollo que impulse y vivifique los recursos naturales del país y que tome en consideración sus intereses y, en particular los de su población laboriosa” en palabras de su secretario Gerónimo Arnedo Álvarez[2].

Tuvo esa política, momentos trágicos como el llamado a la “convergencia cívico militar” frente a la dictadura del 76 o la convocatoria a votar a Luder del 83; errores que cruzaron todo límite y fueron la causa inicial de los debates hacia el XVI Congreso que comenzaron discutiendo errores puntuales para ir al cuestionamiento de una estrategia mantenida desde 1928 y aún más, sobre un modo de leer el marxismo que nos había apartado de Mariátegui, Gramsci y aún del Che Guevara.  El reencuentro de los comunistas argentinos con esta tradición revolucionaria, dialéctica, ajena a los determinismos maniqueos, fue fructífera y nos permitió comprender el sentido profundo del gobierno de Alfonsín, el abandono de la autoproclamación de vanguardia y  la necesidad de la unidad de las izquierdas, el comienzo de la construcción de un frente de liberación nacional y social con norte en la revolución socialista que tuvo en el Frente del Pueblo, el Frente Va y los dos tiempos de Izquierda Unida, antecedentes valiosos que seguramente recuperarán aquellos que prosigan la histórica tarea de crear fuerza antimperialista consecuente entre nosotros.  También pudimos entender lo que nos había pasado como clase y como pueblo en el periodo del Terrorismo de estado; y lo que le pasó al sujeto burgués que despliega sus negocios en la Argentina.  Los años del Terrorismo de Estado y del neoliberalismo, que lo “realizó” plenamente –siguiendo el concepto marxista de que los fenómenos tienen un momento de fundación y otro de desarrollo pleno de sus potencialidades- produjeron cambios muy profundos en el sujeto burgués:  ocasionaron un cambio de relación de fuerzas al interior del bloque de poder, dándole preeminencia al sector más subordinado o directamente parte del capital trasnacional que privilegió a su vez el negocio financiero primero y el extractivista después; la anomía que introdujo la dictadura y la impunidad dura que garantizaron Alfonsín, Menem y De la Rúa han potenciado el costado mafioso de la burguesía que no tuvo reparos en rapiñar todo lo que pudo con las privatizaciones y que también se introdujo plenamente en el negocio de la droga, la prostitución y el trafico de seres humanos.

Durante los últimos años se hicieron populares en la literatura comunista conceptos “político didácticos” tales como “burguesía mafiosa” o “lumpen burguesía”, buscando dar cuentas del fenómeno real y señalando el “error conceptual” de base de quienes hablan de un “capitalismo serio”, con centralidad en la “burguesía nacional”, ayer Lilita Carrió, hoy Cristina Fernández.

En un articulo, “Quién está matando a los militantes populares en la Argentina?”,  publicado por Nuestra Propuesta[3] intenté dar cuentas de este proceso del siguiente modo:  “Y desde el golpe de Estado del 76 y el gobierno de Carlos Menem, domina de un modo más totalizador y no solo domina, también ha producido cambios estructurales en las clases propietarias de modo tal que mutó fuertemente la burguesía local.  Durante años se sostuvo el mito de la existencia de una supuesta “burguesía nacional” (emparentada con el mercado interno y con relativa autonomía de los grandes grupos trasnacionales), ya en los 30 José Carlos Mariátegui demostraba que la burguesía local latinoamericana nació y creció subordinada al imperialismo (inglés primero y yanqui después) pero para finales de los ochenta ni rastros había de aquel supuesto; en su lugar había aparecido una nueva burguesía local, mafiosa, corrupta, enlazada y subordinada por mil caminos con el Imperio, al que algunos prefieren llamar lumpen burguesía[4].  Una burguesía que ha colocado el negocio ilegal ya no en los márgenes del modo de producción, como fue en los periodos del llamado “capitalismo distributivo” (que de distributivo tenía poco y que –conviene no olvidar- era contra el que luchaban los treinta mil desaparecidos y la generación del Cordobazo), sino en el centro mismo de su modelo de valorización del capital, de su ciclo de negocios. En los noventa esta lumpen burguesía se apoderó del patrimonio histórico de los argentinos por medio de la deuda externa y las privatizaciones; y cuándo ese mecanismo se fue agotando, luego de robarse los ahorros de millones de argentinos en el 2001 (transformó los dólares depositados en un tercio a pagar en cómodas cuotas) viró a la producción de la soja transgénica y la minería a cielo abierto, haciendo de la comercialización de los comodotties, producidos a bajo precio por los bajos salarios pagados en pesos argentinos que se exportan y cobran en divisas fuertes, el modo de enriquecimiento.  Es esta lumpen burguesía la que mata en Ledesma. Y mata de un modo directo puesto que el Jefe de Seguridad de la empresa encabezó el accionar de las fuerzas policiales jujeñas en el campito en disputa. Cuatro muertos.  Es esta lumpen burguesía la que mató a Mariano Ferreyra, cierto que con la complicidad de la Policía Federal, puesto que una parte de la burocracia sindical hace tiempo que es parte del poder, es una especie de burocracia gerencial asociada a todos los negocios de la burguesía dominante.  Es esta clepto burguesía la que incita a la Policía de Formosa, Santa Cruz, Santa Fe, Neuquén, Buenos Aires y otras a reprimir, torturar y asesinar.   Y lo puede hacer porque el modo de construir hegemonía al interior del Partido Justicialista y del bloque de poder que ha desarrollado el kirchnerismo, incluye acuerdos de convivencia con los caciques y punteros peronistas del gran Buenos Aires, como el fascista Otaeche, y los gobernadores del interior, como el no menos fascista Infran de Formosa o el socio de las mineras Gioja de San Juan.  El gobierno pasó en su relación con las Fuerzas de represión por diversas etapas, casi todas ellas caracterizadas por la negociación con las cúpulas de preservar privilegios y espacios de “autonomía” a cambio de “favores políticos” como la promesa de la Federal de “no matar” en publico que acordaron con Aníbal Fernández por años. No subestimamos los cambios introducidos por la Ministra Nilda Garré primero en las Fuerzas Armadas y ahora en algunos, pocos, ámbitos de las fuerzas de seguridad. Pero el problema es de tal dimensión, la fuerza de la inercia de una cultura represora cultivada por más de un siglo, el complejo entramado de relaciones entre todas las fuerzas de seguridad con el Poder Económico, los punteros políticos, las mafias de la prostitución y el narco tráfico, etc. es tan grande que en este caso más que en ningún otro, o se cambia todo o no se cambia nada.  Y por ahora, los cambios son parciales, tardíos (siempre llegan luego que la Federal o las Policías Provinciales matan compañeros) y por ello, el proceso de constitución de un nuevo modo de reprimir sigue adelante, no sabemos si avalado o consentido por el gobierno nacional; lo que si podemos afirmar que el gobierno nacional no lo enfrenta vigorosamente, y esa es –al menos por hoy- su responsabilidad puntual en la muerte de los compañeros o la desaparición de Julio López al que, como temíamos, lo han desaparecido por tercera vez: la primera vez fueron los grupos de Tareas de Etchecolatz, la segunda en el 2006 no sabemos quién y la tercera es que ni la Presidenta ni los medios oficialistas lo nombran como debieran. Todos los días debieran decir: hoy falta Julio López, desaparecido por luchar contra la dictadura primero y por luchar contra la impunidad después.”

No hacía otra cosa que dar cuenta de un relato teórico construido colectivamente desde el XVI Congreso hasta aquí y puntualmente de los debates de los militantes comunistas que actúan en el movimiento de derechos humanos; parecía que pisaba un territorio firme y común para todos los comunistas. Es por ello que sufrí enorme sorpresa escuchar de labios del secretario del Partido Comunista[5] las siguientes afirmaciones: nosotros estamos con este gobierno, que trata de representar a los sectores de la burguesía nacional en contra de los sectores de la burguesía monopolista trasnacionalizada neoliberal, que trata de desestabilizar para volver a la década de los 90” y más adelante insistir con la misma idea: “Cristina está dando continuidad a ese proceso (el iniciado por Néstor Kirchner. N.A.); claro que un gobierno burgués pero burgués de esa burguesía nacional que trata de reconstituirse y confrontar con la burguesía monopolista y que trata de generar un proyecto de país que fue abandonado hace mucho tiempo; ¿te acordás de la “Argentina Potencia” que el peronismo encarnó?,  bueno, ahora si se quiere, hay elementos que apuntan a ese tipo de proyecto y que contrapone y choca con el modelo neoliberal”

La realidad dista de darle la razón a quienes afirman que el gobierno nacional representa alguna supuesta burguesía nacional.   La apertura de la economía y las privatizaciones abrieron el juego a las compras y ventas y al aterrizaje de grupos extranjeros en los 90. La primera oleada de ventas, que incluyó la mayoría de las privatizaciones, ocurrió entre 1993 y 1995. Luego hubo otro gran período de ventas, entre los años 1996 y 1998 y un último entre el 2003/2007.

En esos años, holdings, fondos de inversión y empresas se quedaron con marcas emblemáticas como Villavicencio, Terrabusi, Bagley y Canale, petroleras como Comercial del Plata y EG3, bancos como el Río, el Francés o el Roberts, automotrices como Sevel, la refinería Astra, la fábrica de pinturas Alba, y bodegas como Peñaflor, Trivento, Norton, Navarro Correas, Etchart y Graffigna.  Empresas europeas como Repsol, Telecom, Telefónica, Endesa, Gas Natural, Electricité de France (EDF) y el grupo Suez coparon el mercado de servicios públicos. Las dos últimas ya se fueron del país. La avanzada brasileña se quedó con Loma Negra, Alpargatas, Quilmes, los frigoríficos Swift, CEPA, Quickfood y Col-Car y la petrolera Perez Companc, que fue absorbida por la estatal Petrobras. El banco Itaú se quedó con el Buen Ayre, y la siderúrgica Acindar, que pertenecía a la familia Acevedo, fue absorbida por la brasileña Belgo Mineira. Ambas forman parte ahora del grupo Arcelor Mittal. La firma agroindustrial Los Grobo, con el fin de expandirse en el Mercosur, incorporó como socio al grupo PCP. Fue la primera firma en recibir capitales extranjeros durante la presidencia de Cristina Kirchner. La cadena de materiales para la construcción Blaisten pasó a manos de la chilena Cencosud, que controla también las cadenas Jumbo, Disco, Easy y Súper Vea. Otra cadena trasandina, Falabella, se quedó con Pinturerías Rex. Dentro de la industria alimenticia, el grupo chileno CCU se quedó con las cervezas Bieckert, Imperial y Palermo, y otra empresa del país vecino, Bethia, adquirió la láctea Milkaut. La incursión mexicana tuvo un actor excluyente: Carlos Slim, el hombre más rico del mundo. A través de Telmex, se quedó con la compañía de telefonía celular CTI, Techtel y Ertach. No fue el único que realizó compras en la Argentina. Otra empresa mexicana, Bimbo, compró la panificadora Fargo; Televisa le compró a la familia Vigil la Editorial Atlántida, y otro empresario mexicano, Angel González, le compró Canal 9 a Daniel Hadad.

La lista podría estirarse más aún con las operaciones que tuvieron menos trascendencia mediática. Rubén Ordóñez, consultor de estrategias de negocios, dice que existe una extranjerización menos visible, más silenciosa, que toca a las pequeñas y medianas empresas. “En los campos esto se ve muchísimo, pero también se percibe en la industria”, completó. Claudio Mejía, de la Compañía Argentina de Tierras, dice que la venta de campos a extranjeros se mantiene en los niveles históricos, pero creció mucho la incursión de fondos de inversión en la producción.

Y todo esto consolida el “perfil productivo” sin cuestionarlo.  En una conferencia de la Unión Industrial del año pasado,  el propio Paolo Rocca, de Techint, dijo, entre otras cosas, que era necesaria una mayor industrialización porque “la primarización de la economía puede ser un atractivo en el corto plazo, pero en el fondo es un acuerdo con el diablo”. Rocca coincidió con muchos economistas que juzgan que la matriz productiva local es la misma de hace décadas: un país productor de alimentos y otros bienes básicos baratos[6].

A lo que  se debe sumar  un nivel inédito de concentración y extranjerización de la economía argentina.  De las 200 empresas que más facturaron en el país en 2007, 128 eran de capital extranjero, cuando diez años antes, eran 104. Esas 200 compañías facturaron $ 455.547 millones en 2007, de los cuales el 77,3% fue de empresas extranjeras, según un informe elaborado por la CTA.[7]   Y la tendencia siguió en la misma dirección: cada vez más concentración y más transnacionalización; es el capitalismo real, que en su crisis sistémica consolida y aumenta sus razgos constitutivos.

Y a nadie debiera extrañar; es la profecía de Carlos Marx,  quien vaticinó en su obra cumbre, El Capital, que la dinámica del capitalismo traería concentración y transnacionalización sin parar hasta generar una crisis general que hoy asoma por Europa y los EE.UU. para espanto del “progresismo” que no deja de inventar ilusiones auto justificatorias que le permiten seguir soñando con encontrar “solución” a la crisis del capitalismo, cuando ya es obvio que hay que buscar la superación revolucionaria de un sistema que ya no tiene nada que dar, ni en la economía, ni en el cuidado del medio ambiente, ni en el respeto a los derechos humanos a la humanidad. Es la hora del socialismo y no de los capitalismos humanizados, con centro en ninguna burguesía nacional[8].

En un análisis reciente, posterior al Acto de Vélez, el profesor Atilio Borón advierte sobre los riesgos de las políticas de “apoyo crítico” al peronismo: “…. el Partido Comunista (PC), transita por el estrecho y peligroso sendero del “apoyo crítico” al gobierno de Cristina Fernández…. algunas fuerzas políticas, no sólo el PC, piensen que hay “un gobierno en disputa” y que hay que aprovechar las fisuras e inconsistencias del gobierno de Cristina Fernández para avanzar en una agenda de radicalización de las transformaciones en curso.  Es una apuesta riesgosa y la probabilidad de un desenlace exitoso es incierta, si bien no pocas veces  la historia adopta cursos inesperados que toman por sorpresa aún a los actores más prevenidos….Esta dispersión de la izquierda marxista afecta también a otros espacios del progresismo, atravesado por similares contradicciones.  Con el agravante que por su gran labilidad ideológica son fuerzas fácilmente cooptables por el kirchnerismo. El Partido Humanista y sectores importantes del Nuevo Encuentro, por ejemplo, se aproximaron tanto en sus políticas de alianzas con el cristinismo que sin darse cuenta terminaron instalados al interior del Frente para la Victoria de la presidenta Cristina Fernández….. el peronismo en sus sucesivas encarnaciones: el populismo keynesiano del primer Perón, el ultraneoliberalismo de Menem y el kirchnerismo neodesarrollista, es un Júpiter político que atrae a su campo gravitacional cualquier fuerza que, seducida por su retórica tan desafiante como inconsecuente o por sus componentes más reformistas, intente acompañar sus políticas con la secreta esperanza de conducirlas por una ruta ajena al itinerario trazado por el capital. (las negritas son del autor).   Pero si el peligro para quienes piensan en sostener “alianzas tácticas” con tan poderoso aliado es su desaparición, fundido en el magma de un populismo en permanente reconversión y en donde los elementos de derecha adquieren cada vez mayor fuerza, el riesgo para quienes deciden enfrentarlo radicalmente como si fuera un gobierno de derecha más -como si Cristina fuera Calderón o Chinchilla- y mantenerse lejos de su campo gravitacional es quedar reducidos a una expresión eternamente condenada a ser una secta testimonial, de irreprochable radicalismo pero privada por completo de toda relevancia práctica….. [9]

Cierto es que el proceso abierto en la Argentina es desafiante para la práctica política, pero como no habrá práctica revolucionaria sin teoría revolucionaria” se requiere la conceptualización correcta del proceso, siendo esta tarea la primer práctica política necesaria: no se puede transformar lo que no se conoce y para ello hace falta superar sin vacilaciones todo resabio de la cultura del “frente democrático nacional” basada, a su vez, en la ilusión de la existencia de una “burguesía nacional”.   El fallido de mentar la “Argentina Potencia”, el slogan emblema del grupo fascistoide Isabel/López Rega/Rodrigo que anticipó, preparó y creo las mejores condiciones para que el golpe del 24 de marzo se diera, ilustra la confusión que se genera al pensar en términos de un proceso histórico donde supuestamente juega su partido la “burguesía nacional” y el peronismo sería la expresión política de un movimiento de liberación nacional, al cual, como se propone al convocar a participar del acto de Vélez Sarfield[10], los comunistas deberían formar parte –lo que no podría concretarse de otro modo que en una posición subalterna a la hegemonía de quienes representan a la “clepto burguesía mafiosa”- so pena de “quedar fuera de la historia”, “atentar contra el proceso latinoamericano de liberación”, “volver al gorilismo”[11], etc. etc.; discurso que no tiene ninguna originalidad puesto que fue el discurso de Abelardo Ramos de los 70 y de los sectores más atrasados ideológicamente de la Juventud Peronista, tan lejos de la visión de John William Cooke que pensaba en términos de contradicción insalvable entre la burocracia política y sindical y la base peronista.  El regreso del concepto de “burguesía nacional” y la idea que el proyecto de esta burguesía nacional resignifica, recupera, el proyecto de “Argentina Potencia”, le da sentido al posicionamiento de “apoyo crítico”[12] del Partido Comunista; le pone lógica y coherencia; claro que también entraña el peligro del retorno a una estrategia política que fracasó históricamente en la Argentina y que Ernesto Giudice, en su “Carta a mis Camaradas” de 1973, llamaba a tirar al cuarto de los objetos inservibles[13]: la cultura política del frente democrático nacional, de la revolución por etapas, de la ilusión en un capitalismo “normal”, de la alianza con la burguesía nacional y de la confianza en el “progresismo”, como si continuara siendo una reserva estratégica de la izquierda (como creían Codovilla y sus herederos) y no la pata dócil del Imperio al interior del movimiento popular, como lo demostraron los Partidos Socialistas de Europa y el Alfonsinismo y el Frente Grande, en la Argentina de fin del siglo pasado, cultura que nos propusimos superar con el viraje iniciado con el XVI Congreso y sostenido en las prácticas políticas y los debates de casi treinta años.

Es por todo ello que estamos habilitados a preguntarnos: ¿Por qué razón funcionaría ahora lo que fracasó durante casi todo el siglo XX?.


[1] ambas citas de mi trabajo: Mariátegui y los comunistas argentinos.  Suplemento sobre Mariátegui en separata de Nuestra Propuesta.

[2] ídem….separata de Nuestra Propuesta sobre Mariátegui.

[3] Nuestra Propuesta del 15/03/2009

[4] el concepto “lumpen burguesía” fue desarrollado en los 50 por Ernest Mandel y retomado en los 60/70 por Andre Gunder Frank. Por entonces suponía diferencias entre “nuestras” burguesías periféricas y las centrales; con el desarrollo de la crisis, las diferencias se han borrado pero como todo aditamento al concepto de burguesía es una calificación política que intenta resaltar la centralidad que lo mafioso tiene en el ciclo de negocios y la ausencia completa de límites en su relación de subordinación a la burguesía hegemónica. Desde Marx en adelante, para el pensamiento crítico la burguesía es un sujeto universal y único, solamente se admiten conceptos como “burguesía brasilera” o “lumpen burguesía” o “nacional” por razones políticas y/o pedagógicas. Jorge Beinstein, conversación con el autor sobre el tema en debate.

[5] las referencias son transcripciones del audio “colgado” en la pagina web del Programa Marca de Radio que dirige Eduardo Aliverti y que entrevistó a Patricio Echegaray el cinco de mayo de 2012…la parte citada comienza aproximadamente en el minuto 22  y va hasta el minuto 26….. www.marcaderadio.com.ar

[6] nota de Fabio Amico en Nuestra Propuesta del 9/06/2011

[7] La desnacionalización de empresas.    Publicado en La Nación el 21/06/2009.  Rafael Mathus Ruiz

[8] , Las subordinaciones de comunistas y otros marxistas argentinos ante el “nacionalismo burgués”(?) han terminado siempre expresando (al final o al comienzo o al…) claudicaciones ante el imperialismo. Es así porque el capitalismo local forma parte  de una coherencia sistémica superior: el capitalismo global articulado en torno de sus polos imperialistas. Subordinarse al gobierno bajo el argumento de la nacionalización de YPF es tragarse el sapo de la articulación de una política energética y minera acordada con transnacionales y grandes potencias capitalistas articulada a su vez con temas como la ley antiterrorista o la base norteamericana en Chaco. Demasiado grande el sapo. En fin, subordinarse al progresismo, es claudicar ante sus ilusiones negadoras de la radicalidad de la crisis mundial.” Jorge Beinstein. conversación ya citada.

[9] Atilio Borón…. …”Argentina: dilemas de la izquierda marxista”. América Latina en movimiento, pág. 475….mayo de 2012….ALAI, Ecuador. versión digital…. http://alainet.org/publica/alai475w.pdf

[11] véanse las agraviantes declaraciones de Hebe contra Bayer,  ante  sus críticas al gobierno nacional y la perdida de autonomía de algunos organismos de derechos humanos

[12] En “Marca de Radio” Patricio Echegaray lo presentó como “adhesión y apoyo explícito” al gobierno pero conceptualmente coincido con Borón en que el posicionamiento se encuadra en la estrategia de “apoyo crítico”

[13] “…es hora de que la política del frente democrático nacional  vaya a parar al rincón de los objetos inútiles para la revolución en la Argentina”…Ernesto GiudiceCarta a mis Camaradas. 1973

Dos poemas para un cumpleaños……uno casi autobiográfico y el otro escrito a modo de comentario por Gabriela Yocco

Dos poemas para un cumpleaños……uno casi autobiográfico y el otro escrito a modo de comentario por Gabriela Yocco

      A los sesenta

para Mariana,
Javier y Ernesto

A los sesenta
Tengo seis libros y tres hijos
pero no planté árbol alguno
Y mi Paco gato se comió la ultima albahaca que sembré
en la ventana.

A los sesenta
Dos veces me secuestraron
y tres me gatillaron en la sien.
Pero otros murieron por mi,
sin mi permiso
Y daría lo que soy
por saber sus nombres.

A los sesenta
Casi no sueño, aunque de vez en vez,
Alicia cae
por los pasillos de la Cuarta
para que no olvide
que casi siempre duermo solo.

A los sesenta
He amado mas mujeres que las que me amaron.
Pero bien me amaron las que si.

A los sesenta
Tengo los pies muertos por una cirugía.
Pero así como me ven,
he pisado las calles de Santiago
y subido las pirámides de Teotihuacán.

A los sesenta
Ya no creo en los vientos de la historia
pero si en la Voluntad humana
Y sigo pensando que solo el comunismo
redimirá las penas del hombre

A los sesenta
Prometo solemnemente
que jamás volveré a respetar ninguna ortodoxia
en la política o el amor

A los sesenta
No tengo otra bandera que aquella roja
que flameaba orgullosa en las calles santafecinas
cuando tire mi primera piedra
y me plante en lo que soy y sigo siendo

a los sesenta.

José Schulman

A los sesenta

 a José Schulman, militante de la vida, en su cumpleaños

a los sesenta no plantó árboles que le impidan ver el bosque
y adoptó un gato depredador de albahacas que recuerda a aquel poeta
que murió con la pólvora como certera palabra

a los sesenta
necesariamente sobrevivió a secuestros simulacros bombas
para dar testimonio por todos los que murieron por él
y por todos
sin más permiso que la dignidad que él mismo enarbola

a los sesenta
sí sueña que pisa otras calles bellamente liberadas
y seguramente compañeras y compañeros resucitan en su sueño
pero no para caer
sino levantarse para siempre en su batalla

a los sesenta
no hay pie muerto que le cueste una marcha
estar de pie o el grito
o seguir caminando

a los sesenta
aún se conmueve con toda injusticia
contra cualquiera en cualquier parte
y tiene el alma tan joven como todas las banderas rojas
que flamearán para siempre jamás
en el amor la revolución
en la pura vida

a los sesenta
ya no necesita prometer nada
porque es lo que era y es a cada paso
sin pie muerto
sin estandarte caído
sin respiro ni corazón roto
espada de orgullo para los que conocemos su filo

a los sesenta

Gabriela Yocco

A los sesenta……un poema algo autobiográfico

A los sesenta……un poema algo autobiográfico

A los sesenta

para Mariana,
Javier y Ernesto

A los sesenta
Tengo seis libros y tres hijos
pero no planté árbol alguno
Y mi Paco gato se comió la ultima albahaca que sembré
en la ventana.

A los sesenta
Dos veces me secuestraron
y tres me gatillaron en la sien.
Pero otros murieron por mi,
sin mi permiso
Y daría lo que soy
por saber sus nombres.

A los sesenta
Casi no sueño, aunque de vez en vez,
Alicia cae
por los pasillos de la Cuarta
para que no olvide
que casi siempre duermo solo.

A los sesenta
He amado mas mujeres que las que me amaron.
Pero bien me amaron las que si.

A los sesenta
Tengo los pies muertos por una cirugía.
Pero así como me ven,
he pisado las calles de Santiago
y subido las pirámides de Teotihuacán.

A los sesenta
Ya no creo en los vientos de la historia
pero si en la Voluntad humana
Y sigo pensando que solo el comunismo
redimirá las penas del hombre

A los sesenta
Prometo solemnemente
que jamás volveré a respetar ninguna ortodoxia
en la política o el amor

A los sesenta
No tengo otra bandera que aquella roja
que flameaba orgullosa en las calles santafecinas
cuando tire mi primera piedra
y me plante en lo que soy y sigo siendo

a los sesenta.

Preguntitas para las izquierdas: ¿la parte o el todo?

Preguntitas para las izquierdas: ¿la parte o el todo?

¿Hacía donde va la Argentina?  ¿Hacia la estabilización de un capitalismo periférico, represor de toda oposición y depredador de los recursos naturales que expolia sin límites?    ¿O hacia un futuro de liberación nacional, integración regional, recuperación de la identidad y la dignidad como pueblo?

¿Qué actitud deben asumir los comprometidos con la Segunda y Definitiva Independencia de nuestra Patria ante un gobierno que un día promueve una Ley Antiterrorista, concilia con los asesinos de la concesionaria ferroviaria TBA o aprueba la instalación de una base de operaciones de la Cuarta Flota norteamericana en la capital del Chaco, a pocos kilómetros del famoso triángulo de la Triple Frontera al que los yanquis ansían desde años y que ahora tienen a tiro de escopeta y que al otro día se despierta nacional, popular y antimperialista recuperando el control de la empresa símbolo del nacionalismo, Y.P.F., cedida a precio vil al capital privado en los 90 por buena parte de  los mismos que hoy lo “recuperan” o promueve el homenaje a los “mártires de Trelew” al momento de iniciarse, al fin, el Juicio contras los fusiladores del 72?

¿Construir la oposición convencidos que tarde o temprano se sacarán la careta que les permite engañar al pueblo o encolumnarse detrás de Cristina, priorizando los logros y tomando las claudicaciones como pequeños problemas puntuales que para nada cuestionan el rumbo de liberación que emprendimos?

Y podríamos seguir con las preguntas y los planteos, todos ellos reales debates de los compañeros que han luchado por años o se incorporan ahora a la lucha por la dignidad y la felicidad del pueblo. Intentaremos reflexionar serenamente sobre el tema y aportar la experiencia desarrollada en el terreno de la lucha por los derechos humanos.

Hace años que estamos convencidos de la necesidad de superar el liberalismo como marco conceptual de análisis de la realidad nacional, y especialmente al momento de pensar al Estado y las cuestiones del Gobierno nacional.   Pretende el liberalismo que los gobiernos son el resultado de la libre voluntad popular, que se expresa al momento de las elecciones (“el pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes, reza la Constitución Nacional); que los derechos humanos y las reformas progresistas son concesiones graciosas del Gobierno, sancionadas por los legisladores y garantizadas por los Jueces (y la Corte Suprema como última garantía).   Así, la recuperación de YPF (más allá de todos los debates necesarios que el acto demanda), se presenta como una concesión graciosa de la Presidenta Cristina, que ganaría, por este acto, el derecho a ser reconocida como Jefa del Movimiento Nacional y Popular, al que todos deben sumarse so pena de pasar a ser “funcional” a la derecha y los grupos económicos como se dijo en el acto del Primero de Mayo en la Federación de Box de la C.T.A./Yaski o declaró a la prensa el diputado “referente” de Nuevo Encuentro Martín Sabatella “No nos sentimos aliados, nos sentimos parte del kirchnerismo. Nuevo Encuentro es una de las fuerzas políticas que componen el universo kirchnerista liderado por Cristina”[1]

Desde esta mirada, que insólitamente asume el progresismo y sectores de auto proclamada identidad de izquierda, las contradicciones del gobierno serían “culpa” del movimiento popular que no presiona lo suficiente o manifestaciones puntuales e insignificantes de lo que falta resolver, en una mirada vulgarmente positivista donde se evalúan las acciones de gobierno como si fueran porotos que van a una ollita del debe o del haber.

Y también desde la porción “oposicionista” con identidad de izquierda, o nacional y popular, al momento de evaluar la situación nacional y la acción del gobierno; en vez de pensarlo en una dimensión histórica que permita valorar adecuadamente lo que va de las “relaciones carnales” de Menem, que no eran solo para la política internacional sino para el conjunto de políticas públicas, a la proclamación de un supuesto modelo nacional y popular, “desarrollista” de modestas pero insoportables porciones de autonomía en la política internacional y nacional para el Imperio, que deben entenderse como uno de los resultados posibles del proceso de luchas sociales que vienen desde el desplome del neoliberalismo (2001) hasta nuestros días donde se configuró una compleja relación entre las necesidades del grupo gobernante por mantener su hegemonía política cultural sobre el bloque de poder y sobre la sociedad en su conjunto y las exigencias del movimiento popular que ha sostenido durante años las exigencias contra la Deuda, la Impunidad, las privatizaciones y todo lo que constituyó lo central del modelo neoliberal propuesto por Martínez de Hoz/Videla  y ejecutado por Cavallo (todo lo contrario de los que afirman que la presidenta fue “más lejos” de lo que el movimiento popular pedía sobre YPF, pretendiendo ningunear los últimos veinte años de lucha contra las privatizaciones y la deuda externa?)

Los diez años del ciclo kirchnerista permiten algunas certezas: es este un gobierno que busca hacer viable al capitalismo argentino, y para ello está dispuesto a hacer lo que sea, recuperando la tradición de pragmatismo que siempre ha caracterizado al peronismo.  Si para ello hace falta “nacionalizar” Aerolíneas o YPF, se nacionaliza; si para ello hace falta sancionar una Ley Antiterrorista, se la sanciona; si para ello hay que aliarse con fascistas como Otaeche o Insfran, se hacen las alianzas y se consiente el accionar de los grupos de tarea que pululan por Merlo y Formosa.

Digamos de entrada que este “pragmatismo”, adaptado a las exigencias del movimiento popular que gestó el Diciembre Popular de 2001 y de la nueva situación latinoamericana tras el triunfo de Lula y Vilma, Tabaré y Mujica, Lugo, Correa, Chávez y por supuesto la persistencia de la revolución Cubana, no es del gusto de la fracción tradicionalmente hegemónica del bloque de poder en la Argentina que bancó y se favoreció del Terrorismo de Estado y mantiene con los EE.UU. relaciones de “subordinación y valor” –aún a costa de sus propios intereses como grupo subalterno al Imperio-.  La resistencia de Clarín y La Nación, de Lilita y Macri, no son simples reacciones emocionales (y mucho menos, resultado de las preocupaciones por la salud “institucional” de la nación); sino una de las líneas de accionar del bloque de poder; pero no la que hoy expresa la hegemonía en el bloque de poder local.  Porque eso debe quedar claro: la estabilidad del gobierno de Cristina, su enorme caudal electoral y popularidad también tiene que ver con que expresa el mejor modo de sostener el ciclo de negocios en la Argentina; otras veces hemos hablado de los odios profundos que el peronismo y Cristina despiertan en los que mandan, pero ese odio no les impide ver la conveniencia táctica de apoyar al gobierno que sostiene el modelo extractivista y les garantiza la mayor cuota de ganancia que hayan tenido en los últimos veinte años; y no solo Repsol, toda la burguesía sojera y las grandes compañías exportadoras, las mineras y los bancos (incluidos los nacionales y cooperativos que no dejan de regirse por las reglas del Banco Central, pensadas para optimizar un negocio que se robó todo lo que pudo en el 2002 y fue varias veces perdonado por el gobierno K).

Porque un gobierno no es una boya que va hacia donde se sopla más fuerte, como creía la izquierda híper reformista (la llamada cultura del frente democrático nacional, aquella a la que el dirigente comunista Ernesto Giudice llamaba a tirar al “basurero de la historia” en 1973 !!!!! por su fracaso histórico); no señor: los gobiernos tienen proyecto y estrategia; y el de este gobierno ha sido proclamado públicamente y sostenido con rigurosa coherencia: un rumbo burgués, un horizonte capitalista que se sostendría en un sujeto social: la burguesía nacional y en un sujeto político: el Cristinismo o sea,  la nueva hegemonía  sobre el Partido Justicialista, que como Partido de Estado (del estado burgués, obviamente) ha demostrado que admite cambios de hegemonía como el que se expresa en todo lo que va del primer peronismo al menemismo y de éste al Kirchnerismo (y somos todos peronistas, y aún más, algunos personajes como el actual híper K y secretario de la presidencia Oscar Parrili fueron protagonistas de varias formas de existencia de la hegemonía peronista).  Pero la caracterización del gobierno como un gobierno burgués reformista por pragmatismo no resuelve todos los problemas para la izquierda, más bien los inicia; puesto el cómo pararse frente al peronismo ha sido la montaña teórica que la izquierda no puede ascender desde 1945: ¿subordinarse a su conducción para trabajar sus contradicciones internas y preparar la “superación” de sus límites desde su interior, como pareciera que han asumido dirigentes tan distintos y respetables como Luis D Elia, Jorge Rivas o Carlos Heller?  ¿pararse frente a él y denunciar el “engaño” de la nacionalización de YPF, las insuficiencias de los Juicios o las concesiones en el terreno de la lucha contra el “terrorismo”: ley, base de Resistencia y  vaya a saber cuántas cosas más que ni conocemos, como han asumido compañeros de largos años de lucha como Víctor de Genaro, Otto Vargas o Jorge Altamira, siguiendo todos ellos –ay si lo supieran, que calores pasarían- los análisis de Victorio Codovilla de 1946 en una confirmación de aquello de que la historia siempre se repite, la vez primera como tragedia y la segunda como comedia.

Un hombre de la cultura comunista, que luego sería referente de la izquierda peronista de los 70, sin perder nunca sus relaciones con la Unión Soviética, el historiador Rodolfo Puiggros, en una carta de 1950, al pedir su reingreso al partido del cual había sido expulsado por “peronizante”, propone que el Partido Comunista, manteniendo su autonomía, existencia como partido y libertad de crítica (en la más rigurosa interpretación del legado leninista) concrete con Perón una alianza estratégica, para lo cual se habían realizado reuniones preparatorias en el periodo previo a las elecciones del 45, negociaciones frustradas por voluntad de Codovilla pero retomadas en los 60 con John William Cooke (con quien no solo se concertó la actuación conjunta en los planes de lucha de la CGT sino se llegó a sacar una revista nominada Che en los 60) y llevadas a su máxima forma de existencia con la formación de la Coordinadora de las Juventudes Políticas Argentinas en los primeros 70, con un claro núcleo de conducción basado en el acuerdo de la Jotape de las Regionales (Montoneros) y la Federación Juvenil Comunista; experiencia de unidad transversal a todos los partidos políticos que pudo efectivizar la reiterada promesa (pero pocas veces cumplida) de impulsar lo positivo y combatir lo negativo.

Porque la autonomía no se proclama, se construye.  No cualquiera puede practicar la autonomía; solo el que se haya ganado el derecho de hacerlo con la construcción de una solida fuerza propia (solida por la inserción en el sujeto social pueblo y solida por la fortaleza ideológica, subjetiva, cultural, organizativa y política) que se requiere para entrar en alianzas con el peronismo sin que éste te subordine o destruya como lo muestra la historia de la propia Juventud Peronista de las Regionales o el proceso de absorción del Comité Provincia de Buenos Aires del Partido Socialista (Oscar Gonzales, Jorge Rivas, Ariel Basteiro) o el partido de Sabatella que comenzó hablando del piso y el techo para terminar confundiendo el piso con el techo y lo aceptable como deseable desde un posibilismo que lo devuelve a su pasado frentegrandista y pone en crisis su propuesta política para los que quieren de verdad Patria y Libertad, Juicio y Castigo, Justicia Social y desarrollo nacional.

Pero esta construcción de fuerza propia, necesaria para la autonomía imprescindible para plantar una posición política, requiere –y e ahí la madre de todas las batallas- de una correcta definición política; por mero ejemplo: no confundir la recuperación del control de YPF con una nueva privatización, que no lo es; pero tampoco confundir el control de YPF con un acto antimperialista, porque “todavía” no lo es –dependerá del desarrollo de las políticas energéticas y mineras, y ya sabemos que ni el control de Aerolíneas, ni el del Correo o las AFJP evolucionó hacia políticas antimperialistas sino hacia formas “civilizadas” de intervención del Estado; y por todo ello, ni sumarse al bando de los opositores sistemáticos que te acerca peligrosamente a Clarín y sus “amigos”, pero tampoco subirse al palco de Vélez, creyendo que se hablaba de petróleo cuando lo que se estaba construyendo era el escenario para proclamar la conducción “indiscutida” de Cristina sobre el Cristinismo, que vendrían a ser todos los que “apoyan” al gobierno y vuelta a empezar que esta historia ya la vimos (al menos yo) varias veces.

Hace unos años, un amigo cubano, el filosofo Fernando Martínez Heredia decía algo que entonces parecía obvio: la primera exigencia para la izquierda es mantenerse en ese terreno, el de la izquierda, aquel que el Manifiesto de Marx y Engels de 1848 definían sencillamente como el de mantener en la actualidad del movimiento real del pueblo, y por ello había y hay que ser parte de los movimientos reales del pueblo, el futuro del movimiento, para lo cual jamás se puede subordinar la política de izquierda a un liderazgo individual que proclama orgullosamente su raigambre capitalista.


[1] Clarín. lunes 7 de mayo.

El marxismo de Agustín José Tosco….un aporte para pensar el rol de los trabajadores

El marxismo de Agustín José Tosco….un aporte para pensar el rol de los trabajadores

Agustín José Tosco, el “gringo” Tosco, es una de las personalidades más significativas de la generación de dirigentes obreros y populares formados en los años de la Resistencia al golpe gorila del ‘55, impactados plenamente por la Revolución Cubana del 1º de enero de 1959 y protagonistas de las grandes luchas de masas que hicieron del período transcurrido entre 1969 y 1976 el de mayor ofensiva popular en procura de cambios revolucionarios.

Su figura se identifica plenamente con el Córdobazo, la sublevación obrera y popular del 29 de mayo de 1969 que marcaría el comienzo de la etapa de ofensiva y la muerte de la etapa Onganía de la dictadura instaurada en 1966.

Por su participación en el cordobazo fue detenido y condenado a ocho años y tres meses por un Tribunal Militar, pero el Córdobazo había herido de muerte a la dictadura que lo tiene que liberar el 6 de diciembre de ese mismo año.  Al llegar a Córdoba grita su historico: “Abajo la dictadura, el pueblo es quien nos ha liberado”

En 1970 asiste a la asunción del mando de Salvador Allende en Chile, con quien entabla una amistad durarera.  En marzo de 1971 se produce el Víborazo, reedición amplíada del Cordobazo y un mes más tarde, el 28 de abril de 1971, es nuevamente encarcelado; y esta vez será por 17 meses.

Estando preso es reelecto secretario general de su sindicato en setiembre de 1971 y adjunto de la C.G.T. en abril de 1972.  En agosto de 1972 se produce la fuga y masacre de los presos de Trelew, cárcel donde él estaba alojado, hecho que lo marcaría definitivamente. En setiembre es liberado por una dictadura ya agonizante.

En marzo de 1974 se produce el golpe contra el gobierno cordobez de Obregón Cano.  En setiembre son asesinados Atilio López y el abogado Ricardo Curuchet. En octubre intervienen su sindicato y pasa a la clandestinidad hasta  su muerte el 5 de noviembre de 1975 por una infeccíón mal curada.

Es en esos años tan trascendentes que Tosco elabora, con su práctica y la reflexión teorica, lo fundamental de su aporte al sindicalismo y el pensamiento transformador argentino.

Preguntado como se definiría ideológicamente contesto que como “marxista-socialista.  Los fundamentos que tento están elaborados en base al materialismo dialéctico.  En lo político estoy por la unidad de las fuerzas de distintas tendencias, sin discriminaciones ideológicas, pero siempre que coincidan con el progreso yla liberación nacional de los argentinos”.

Pocas veces se menciona la dimensión marxista de Agustín Tosco.  De uno de los más creativos  y originales de los marxistas argentinos de la década del ‘70.  De los que lo entendieron como un pensar y un actuar para derrotar el capitalismo y no como un adorno cultural o una biblioteca de recetas magistrales.  Como lo quería el Che, a quien Tosco tanto admiraba y con quien lo unía la dimensión humanista de su marxismo.

Para valorar plenamente la profundidad de sus reflexiones hay que aproximarse a él como un hombre de su época, a uno de los protagonistas principales del período más alto de la lucha de clases en la Argentina

Un hombre, que sin ser orgánicamente de ninguna fuerza política, y de tener fuertes lazos con toda ella (de quien recibía su influencia) llega a elaborar, si no una propuesta política completa y suficiente propia, aportes a una estrategia muy creativos y eficaces.

El Tosco que pretendemos rescatar es el del compromiso ético con los trabajadores y la defensa inclaudicable de sus derechos contra las variadas formas de Conciliación de Clases y el Pacto Social; el que propone un Proyecto Político revolucionario y no solo sindical para la clase; el que reivindica la Hegemonía en un bloque popular y no la participación subalterna en un frente democrático nacional o el estéril autoaislamiento de secta; el que practica la Unidad de los Revolucionarios y la izquierda contra el hegemonismo y el vanguardismo que disparaban la dispersión y los enfrentamientos en el campo popular.

Compartió con los comunistas la construcción de la Comisión Nacional Intersindical y el Encuentro Nacional de los Argentinos; apoyó la candidatura peronista de Atilio López para la vicegobernación de Córdoba en 1973; participó en la realización de los Plenarios Antiburocráticos y de los Congresos del Frente Antimperialista y por el Socialismo que impulsaban el P.R.T. y Roberto Santucho en tanto que su abogado y amigo era el radical Hipolito Solari Irigoyen.

¿Era un ecléctico o un oportunista que ponía un huevito en cada canasta a la espera de una recompensa de los exitosos?  Ni mucho menos.  Defendía la misma concepción y propuestas en todos y cada uno de los ámbitos: Unidad de los revolucionarios, de los clasistas, de las fuerzas populares..

Tosco se formó como dirigente en un ambiente político donde casi todos los sectores le asignaban un rol determinante a los trabajadores, pero él desnuda que no se trata de la importancia que se les asigne en el proyecto (columna vertebral del movimiento decían los burócratas) sino del carácter del mismo.

Es en este tema que realiza su aporte más trascendente: el del Sindicalismo de Liberación, al que define como opuesto al “participacionista o adaptacionista que se mueve en forma dependiente y referencial al sistema” y que es el “que ha comprendido que debe ser un factor en la lucha por la liberación nacional.  Es el que atiende tanto la defensa de los derechos y reivindicaciones de carácter inmediato de los compañeros”...como el  “que plantea la transformación revolucionaria de las estructuras, y que reclama en lo inmediato que los grandes medios de producción y las palancas fundamentales de la economía sean de propiedad estatal y no privada”.

No es la suya una propuesta presa de lo institucional: “el sindicalismo de liberación debe actuar en todos los terrenos, institucionales o no”; ni que propone esperar el cambio de fuerzas en el movimiento obrero (léase la C.G.T. única) para que la clase juegue su rol: “El sindicalismo de liberación asume su papel político general en la capacidad de vanguardista, en unidad con los demás sectores populares, políticos, económicos y sociales…”.  Es decir en la lucha política, en el movimiento real de la lucha de clases.

Este conjunto de ideas y conductas, aparentemente disconexas, encuentran un eje articulador en su compromiso ético fundamental: en la defensa inclaudicable de los intereses de los trabajadores y el pueblo.  Por ello es que reclama, en primer lugar, la unidad de la izquierda en el propio movimiento obrero, en defensa de los metalúrgicos de Villa Constitución, del Sitrac Sitram y de su propio gremio tanta veces intervenido.  Por ello es que aporta a la unidad popular contra el golpe en gestación.  Por ello es que se compromete con variados intentos de gestar alternativa política desde su propia practica de un sindicalismo de liberación.

Porque el marxismo de Tosco no es un marxismo de libros y serenos ámbitos académicos.  Como el Che al que tanto lo ligaba su humanismo, su entrega ilimitada y su compromiso con el “hombre nuevo”, es el suyo un marxismo de acción y conductas revolucionarias, de huelgas y prisiones, de pasiones y sufrimientos.

Y ese es el Tosco más trascendente, el que sigue siendo ejemplo a seguir más allá que los 20 años de neoliberalismo nos obliguen (como él mismo hizo tantas veces) a reformar de modo nuevo las tareas y estrategias revolucionarias.

Porque todo puede volver a empezar.  Porque para recrear la esperanza hay que sentir con Tosco que :  “Las victorias más importantes y valiosas son las que se obtienen sobre las propias debilidades.   A partir de allí todo es posible.  Lo que va contra uno mismo, lo que choca contra el propio ser es lo que destruye.  Por eso también Ulyses Mc Daniel se afirmaba a sí mismo al exclamar: “ si alguna vez quebrara mis troncos.  O claudicara junto a mis compañeros.  Este juramento me matará…”  El ser o no ser de Hamlet se plantea en todo momento.  En cualquier circunstancia, en lo más sencillo y en lo más complejo en la vida del  hombre”

febrero de 1996

Las citas están tomadas de “Agustín Tosco, presente en la lucha de la clase obrera”, selección de trabajos realizada Jorge Lannot, Adriana Amantea y Eduardo Sguiglia y editada en 1984

Entre el espanto y la ternura nace la Marcha Patriótica del pueblo Colombiano, una gran victoria sobre la muerte y el horror, un salto cultural de la izquierda latinoamericana

Entre el espanto y la ternura nace la Marcha Patriótica del pueblo Colombiano, una gran victoria sobre la muerte y el horror, un salto cultural de la izquierda latinoamericana

Entre el espanto y la ternura

Nace la Marcha Patriótica del pueblo Colombiano, una gran victoria sobre la muerte y el horror, un salto cultural de la izquierda latinoamericana.

Bogotá es una ciudad hermosa pero desarticulada totalmente por las torpezas interesadas (un gran negociado que terminó con la gobernación del Polo Democrático y un grupo de funcionarios presos por corrupción) de quienes debían reparar avenidas y plazas.

Cuesta moverse de un lado para otro y no es fácil cruzarla al medio día.

Y además es una ciudad ocupada militarmente. Así como lo digo: policías armados con fusiles de grueso calibre, armas de asalto y uniformes de esos que uno veía en las Tortugas Ninjas y que también usan las tropas especiales de Santiago de Chile, de Buenos Aires o Asunción, que en eso no hay muchas diferencias. Pero aquí son todos, y están ocupando todos los espacios con la convicción de quien se siente dueño de la democracia, del gobierno, de la situación.

Es que cincuenta años de conflicto social y armado no dejan de modelar casi cada uno de los aspectos de la vida humana de este gran país. De pronto uno comprende que Gabriel García Márquez y Botero no hicieron más que recrear artísticamente una realidad desconcertante, desmesurada, agobiante a veces, loca de la mejor locura –esa que animó al Che o a Ho Chi Minh- otras.

En los últimos años, la derecha colombiana, el stablishment, el bloque de poder tan articulado económica, cultural, política y militarmente con los yankees (acaba de entrar en vigencia el TLC que prepararon por años y que legitima la subordinación colonial del país hacia el Imperio) no dejo de lograr victorias: golpeó una y otra vez los intentos de establecer una negociación política con la insurgencia, frustró varias veces liberaciones unilaterales de las FARC y asesinó a una serie de Comandantes históricos de esa fuerza, Alfonso Cano, Raúl Reyes, el Mono Jojoy, creando una imagen triunfalista que se completó con el cambio de imagen: Santos, el político liberal dueño de grandes medios de comunicación y de un apellido ilustre reemplazando al impresentable Uribe, paramilitar y narcotraficante. Santos hablando de derechos humanos, promoviendo leyes de reparación y de devolución de tierras (hay cinco millones de campesinos desplazados por el conflicto al que le arrebataron las tierras), sumándose al Unasur y mostrándose amigo de los gobiernos progresistas de la región que le regalaron la secretaría del espacio de articulación regional más potente.

Para los observadores “objetivos” de derecha y de izquierda, para los analistas de los servicios de inteligencia y de las Cancillerías no había dudas: las Farc estaban desarticuladas y en proceso de extinción y la sociedad civil colombiana había entrado en un dialogo virtuoso con Santos del que iría conformándose la sociedad post conflicto que daría patente de democrático al gobierno colombiano.

Y de repente, cuando nadie de estos sectores lo esperaba, pero organizado pacientemente por años, nacida de cada gota de sangre derramada y de cada metro de tierra arrebatada, surge un movimiento de confluencia de procesos de resistencia múltiples: del movimiento estudiantil que frenó la reforma educativa y se unió por encima de sectarismos y divisiones históricas; del movimiento campesino que resurge y resiste a pesar de los millones de desplazados y de los miles de desaparecidos y asesinados (al comenzar el congreso de Marcha Patriótica se denunció la desaparición forzada de Hernán Díaz, dirigente campesino del Putumayo, abocado a organizar la delegación), del espacio de la cultura y el arte que se niega a corromper por la moda dominante, de los barrios y territorios y de la izquierda orgánica que estaba en el Polo y otros que hasta ahora se negaban a toda forma de lucha política abierta; y todo estos sectores mostrando  un cambio cultural colosal (al que habrá que volver en otras notas) donde el posibilismo, el vanguardismo, la construcción desde los referentes y el espacio estatal, están seriamente dañados y dan lugar a nuevos valores culturales más cercanos a la unidad de las izquierdas, la pluralidad entendida como fortaleza, el antiimperialismo como ideología del cambio y una mirada atenta a la correlación de fuerzas nacional y regional.

Y de pronto, cuando nadie lo esperaba, ochenta mil compañeros invaden Bogotá pacíficamente y caminan por las calles, pasan por medio de los miles de policías militarizados, desoyen las provocaciones que todo el día afirma por la tele y la radio que el Comandante Iván Márquez, del secretariado de las Farc, viene marchando con los campesinos, no se dejan arredrar por las descalificaciones de la presidenta del Polo que los ningunea, no se dejan afectar por las diferencias que tienen entre sí y caminan. Bajan de la montaña y suben por los ríos, cruzan Colombia de norte a sur y de oeste a este, y llegan a la hora señalada al punto exacto: a las dos de la tarde a la Plaza Bolívar, frente a la casa de Gobierno para encontrarse y abrazarse, para levantar los puños y volver a decir que ni un minuto de silencio por los compañeros muertos por el enemigo y toda una vida de lucha para vengarlos y para sentarse a comer el platillo de comida y de pronto saltar de alegría porque está hablando una mujer, una negra, una como ellos que les habla en el mismo idioma que ellos y les dice que ya está, que ya llegaron y que nada va a ser igual en Colombia. Y les  creen porque a Piedad Córdoba hay que creerle. Basta mirarle a los ojos para creerle. Basta ver sus ojos flameando de ardor cuando denuncia un asesinato para creerle.  Basta verle en medio de la selva, rodeada de militares y gringos, liberando retenidos para creerle. Basta verle hablar con cada militante de igual a igual para creerle.

Ese mismo día, de tardecita, Santos cambió el ministro de Interior. Puede ser que sea casualidad. O puede que no.

Al otro día, la Junta Patriótica de la Marcha, empezó a trabajar para seguir construyendo la gran fuerza que imponga la paz y abra las puertas de  una historia que ha estado cerrada más de cincuenta años. Demasiado tiempo, demasiado, hasta para un país donde la soledad dura cien años y las guerrillas cuarenta.

Es el tiempo de la paz y el cambio revolucionario.

Cierto que faltará tiempo para eso, pero la Marcha Patriótica ha puesto al pueblo Colombiano en marcha y nadie lo va a detener.

Ya no.

Ya no.

Ya no.

toda la información veraz sobre la Marcha Patriótica en http://www.marchapatriotica.org/

Alguien votó para que la Argentina coopere con el gobierno de los EE.UU. en su lucha contra el “terrorismo”?

Alguien votó para que la Argentina coopere con el gobierno de los EE.UU. en su lucha contra el “terrorismo”?


En su pagina web, telam.com.ar, la agencia oficial informa que en la entrevista de la presidenta de la Nación con el presidente de los EE.UU. “manifestó a Obama la importancia de que los dos países avances en la cooperación en temas como “intercambio científico, tema nuclear y  terrorismo”.

La lucha contra el “terrorismo” es para el gobierno de los EE.UU. el modo de nombrar sus acciones ilegales de contrainsurgencia: el asesinato de los comandantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Raúl Reyes y Alfonso Cano, destinados a sabotear los esfuerzos del movimiento popular por darle una solución política al conflicto armado colombiano; el asesinato de sus antiguos aliados Bin Laden  y el errático Muammar Kadaffi, cuando ya no les servían para sus planes y podían alguna vez revelar secretos del financiamiento de Al Qaeda; los intentos golpistas frustrados en Venezuela y Ecuador y el exitoso contra el presidente constitucional Zelaya de la hermana República de Honduras, el mantenimiento de la nefasta Cárcel de Guantánamo y las otras Cárceles Clandestinas tan parecidas a nuestros 524 Centros Clandestinos de Detención Torturas y Exterminio registrados por el propio Estado nacional en distintas instancias (CoNaDep, Secretaría de Derechos Humanos y ahora los Juicios Orales contra los genocidas).

Desde setiembre de 2001, el stablishmente imperial yanqui, recubrió su estrategia de dominación mundial que busca, casi desesperadamente, impedir que los efectos de la crisis general del capitalismo mundial afecten sus posiciones hegemónicas, especialmente en lo que ellos consideran su “patio trasero”, nuestra América Latina, tan poco dispuesta a seguir sumisa y obediente como ellos pretenden, con la máscara de la lucha contra el “terrorismo”, so pretexto del atentado a las Torres, las supuestas “armas químicas” de Irak, o el supuesto plan bélico nuclear de Irán.  El despliegue de sus fuerzas armadas por todo el mundo, en Bases Militares formales, como las que tiene esparcidas por toda Colombia  o supuestas misiones humanitarias como la autorizada por el gobernador del Chaco en el aeropuerto de Resistencia es solo la punta del iceberg de un fenomenal plan de contrainsurgencia mundial que no se privará de utilizar todas las armas y acciones carácteristicos del accionar de la CIA, como tristemente conocimos los latinoamericanos en los “años del lobo” con la Operación Cóndor que se cobró la vida de tantas personalidades democráticas de Chile y otros países.

Conviene recordar que este compromiso de “cooperación en temas como intercambio científico, nuclear y terrorismo” viene de lejos. En mayo del 2007 durante una Conferencia sobre Seguridad Interamericana, organizada por el Comíte Judio Americano (lo que equivale a decir al Sionismo internacional, lo que es equiparable al propio Estado Terrorista de Israel), al que asistió como oradora la entonces Senadora Nacional Cristina Kirchner, se realizó una reunión entre Anibal Fernández y el entonces Subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental Charles Schapiro, uno de los “halcones” más agresivos de la administración imperial y organizador directo del intento de Golpe de Estado contra Chávez.

¿Habrá sido por casualidad que un mes más tarde, inesperada y apresuradamente, el entonces presidente Néstor Kirchner enviara el proyecto de Ley Antiterrorista, aprobada por el Congreso Nacional en tiempo récord?

¿Habrá jugado nuevamente la casualidad en el restablecimiento de “cordiales relaciones” entre los gobiernos de los EE.UU. y Argentina, con la sanción de la “nueva” ley antiterrorista, producto de una “autocrítica” del Poder Ejecutivo que consideró demasiado “benigna” la del 2007 y consideró necesario modificar el conjunto del Código Penal de modo tal que cualquier delito que sea calificado por un Juez Federal como “terrorista” (así, con la ambigüedad y carga estigmatizante que el vocablo tiene entre nosotros) duplique el monto de la pena que le correspondería en principio.

Para los que siguen subestimando estos temas y diciendo que son “jugadas para la tribuna”, les recomendamos tomar nota de estas claudicaciones, porque si no las enfrentamos de manera unida y contundente (por ejemplo, exigiendo la derogación inmediata de la citada Ley Antiterrorista que fuera repudiada por el conjunto del movimiento de derechos humanos y popular el pasado 24 de marzo) estos vientos traerán tempestades que no repararán en quienes hayan exigido la derogación de la Ley y quienes la hayan considerado “inofensiva”.

Un poema para los huesos de Pedrito

Un poema para los huesos de Pedrito
Un poema para los huesos de Pedrito


 

 

Dicen que debajo de esa bandera

dentro de ese pequeño cajón

están los huesos de Pedrito

 

Dicen que su hija menor

que no tiene recuerdo alguno

tomó la bandera de su padre

y la puso sobre la caja de madera

donde reposan los huesos

de Pedrito

 

Dicen que cuando lo atraparon

manoteó su 38 y opuso resistencia

o sea

que cumplió con aquel grito

que le escuché una tarde de nieve

cerca de la Plaza Roja doce años

antes de aquel instante

 

O sea

cuando gritó

seremos como el Che

o al menos como el Che quería

que fuéramos

dije yo

 

Dicen que lo mataron

a los veinticuatro días

o sea el 29 de marzo

de  1984

 

O al menos así consta

en los papeles militares

tan prolijos como todo

militar latinoamericano

en eso de asesinar

 

Dicen y dicen
porque yo no lo vi más

desde aquella tarde de nieve

 

No lo vi cuando cruzaba

fronteras con nombre falso

y el bigote recortado

 

No lo vi cuando entró

a su Guatemala y se puso

a pelear justo cuando aquí

caían dictadores y volaban

Allendes por el cielo

 

No lo vi cuando volvió

a cambiar de nombre

tantas veces que ni él

se acordaba quien era

 

Pero ahora recuerdo que aquel

29 de marzo de 1984

yo estaba en Villa Constitución

celebrando que un día el pueblo

se puso el uniforme de pueblo

y salió a la calle

 

Pero ahora recuerdo que aquel

29 de marzo de 1984

me tomé un par de vinos

con el viejo Tito, el Carlos

y el Tato que eran buenos

en eso de ponerle al pueblo

uniforme de pueblo

y salir a pasear con las banderas

en alto

 

Banderas como esas

que la niña guatemalteca

criada en el país de los gringos

dobló con amor

para poner sobre la caja

de su padre Pedrito

 

Mi amigo guatemalteco

perdido en la noche

 

Mi amigo guatemalteco

convocando otra vez

la puta culpa de estar

y no ser como él

un puñadito de huesos

dentro de una caja

 

Bajo una bandera

Yo tuve un hermano guatemalteco….

Yo tuve un hermano guatemalteco….

Yo tuve un hermano guatemalteco.

Nos conocimos en el verano moscovita de 1970, cuando junto a algunos cientos de jóvenes comunistas de toda América Latina compartimos meses de debates y lecturas en una casona en las afueras de la capital soviética.

Yo tuve un hermano guatemalteco al que decían Pedrito en aquel año tan lejano de sus sierras y mis llanuras.

No nos volvimos a ver desde el verano moscovita de 1971 en que nos abrazamos con temor porque allá y acá castigaban con años de prisión y peligro de muerte el estudio del marxismo (parece que a ellos no les importaba mucho que fuera un marxismo dogmático, esquemático y eurocentrico como hoy muchos lo descalifican acaso ligeramente) y no volví a saber de él hasta ayer.

Ayer, mi hermana Rosa, militante de la Juventud del Partido del Trabajo (que era el nombre de los comunistas guatemaltecos), una de las fuerzas que formarían la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, que fue una de aquellos cientos de jóvenes comunistas que en aquel año moscovita soñábamos con una bandera roja flameando en cada plaza,; digo, la Rosa, que me encontró hace algunos meses en el espacio virtual, me envió un documento de la Fundación Antropólogica Forense de Guatemala  que dice así:

Hugo Adail Navarro Mérida, nació el 03 de agosto de 1950 en San Pedro Sacatepéquez San Marcos, tenía 33 años cuando desapareció, era padre de dos hijos.
Su familia le decía Huguito de cariño, se graduó de Bachiller del Instituto Central para Varones, trabajó con la Universidad de San Carlos, leía mucho era muy culto. Siempre pendiente de su familia lo recuerdan como un hombre muy noble, sencillo, humano, correcto y defensor de la gente pobre, hijo incondicional, padre amoroso, extremadamente preocupado de no hacerle daño a nadie y de ayudar a las personas sin importar quienes fueran. Viajó a varios países europeos, México y Centroamérica.
Estaba en México, pero regresó a Guatemala para ver a su madre que había sido operada por  cáncer. Dos días antes de ser secuestrado estuvo en casa de su hermana, le manifestó cierto temor de ser perseguido, por lo que ella le pidió que se fuera del país, pero lamentablemente fue capturado. Desapareció el 05 de marzo del 84, salió por la mañana de su casa y no volvió.
En 1999 se conoció el “Diario Militar”, documento con información sobre lo ocurrido a guatemaltecos desaparecidos por las fuerzas de seguridad estatales a mediados de los años 80, este consta de 73 hojas oficio, contiene fotos de 183 víctimas y referencias en código a sus ejecuciones. La detención del señor Navarro está registrada en el Diario Militar con el número 81: La anotación de fecha de captura coincide con lo informado por familiares, además registra la fecha en que fue asesinado, 29 de marzo de 1984. (29-03-84:300)
En la publicación de la Dirección de los Archivos de la Paz “Autenticidad del Diario Militar” se menciona que su nombre aparece en un listado encontrado en el Archivo Histórico de la Policía Nacional Civil, sin más antecedente.

También traía una foto con una anotación que decía: alias  Pedro y Sapo Navarro. Miembro del PGT/CC. Conductor específico del Secretariado General del Partido. 05/03/84/ fue capturado frente a la Super Tienda  Paiz del Centro Comercial Monserrat. Zona 7. Quiso defenderse, pero se le quitó un arma calibre 38

 

Yo tuve un hermano guatemalteco que estuvo veintiocho años desaparecido,  hace unos días lo encontraron, era un campesino marchando por la tierra, era un estudiante pintando un mural por los compañeros, era un puño cerrado frente a una caja con algunos huesos.

Julio Cortazar, que no lo conocía, escribió este poema para el Comandante que bien vale como humilde homenaje de su amigo argentino

Yo tuve un hermano.

No nos vimos nunca pero no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.


ANTE LA LIBERACIÓN UNILATERAL DE LOS UNIFORMADOS COLOMBIANOS POR PARTE DE LA INSURGENCIA LA LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE DECLARA

ANTE LA LIBERACIÓN UNILATERAL DE LOS UNIFORMADOS COLOMBIANOS POR PARTE DE LA INSURGENCIA LA LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE DECLARA

ANTE LA LIBERACIÓN UNILATERAL DE LOS
UNIFORMADOS COLOMBIANOS POR PARTE DE LA
INSURGENCIA LA LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS
DEL HOMBRE DECLARA
# Saluda la decisión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia de liberar a los retenidos por tantos años, paso que constituye un aporte fundamental en el camino de construir un camino para la Paz en Colombia

#Felicita la labor de Colombianos y Colombianas por la Paz, encabezados por la senadora Piedad Córdoba, y de todas las mujeres y hombres de Colombia, América Latina y el mundo entero que han tenido el coraje de persistir en la búsqueda de soluciones a un conflicto que supera ya los cincuenta años de persistencia

#Exige del gobierno Colombiano que desista del camino armado como única respuesta a los miles de presos políticos, millones de desplazados, el apoderamiento de miles de hectáreas de tierras que pasaron de manos de los campesinos a poder de los paramilitares y la persistencia de todo tipo de injusticias sociales derivadas de un neoliberalismo extremo al que se pretende perpetuar por la administración Santos

#Llama al conjunto de gobiernos de Nuestra América, especialmente a los que comparten con el gobierno de Colombia, organismos como Unasur, a que ejerzan una presión diplomática consistente a fin de construir un camino de paz que pase por la solución negociada y política del conflicto, con participación de todas las partes sociales y políticas involucradas en el mismo.  En Colombia se perpetra un Genocidio en tiempo presente y ante nuestros ojos; es intolerable para nosotros que se condene el terrorismo de Estado de los 70, se juzgue la Operación Cóndor al tiempo que se asiste pasivamente a semejante agravio a la humanidad como el que realizan las fuerzas estatales con la directa participación del Comando Sur del Ejercito de los Estados Unidos, la CIA y la MOSSAD de Israel

#Convocamos a todas las fuerzas democráticas y pacifistas de la Argentine y el continente a la solidaridad más activa y enérgica con los presos políticos colombianos, con los millones de desplazados y con todos y todas las que sufren por la persistencia de un conflicto que agravia nuestra condición americana
Liga Argentina por los Derechos del Hombre

CORRIENTES 1785- 2ºC  (1042)  Buenos Aires República Argentina

www.laladh.wordpress.com

Tel./Fax:011-54-43713939

Asociación Civil fundada el 20 de diciembre de 1937. 

Miembro fundador de la Federación Internacional por los Derechos del Hombre, organismo no gubernamental con asiento permanente en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y acreditado ante el Consejo de Europa.

La ficción como conjuro…árticulo periodístico sobre mi libro “Y si hubiera un cielo ? “

La ficción como conjuro…árticulo periodístico sobre mi libro “Y si hubiera un cielo ? “

Domingo, 25 de marzo de 2012

La ficción como conjuro para conseguir respuestas del pasado

José Schulman estuvo detenido dos veces durante la dictadura. En el infierno de La Cuarta y Coronda conoció a militantes del norte santafesino que hoy aparecen como personajes de su libro ¿Y si hubiera un cielo?.

Varias historias de militantes del norte santafesino aparecen noveladas en el libro de Schulman.

José Ernesto Schulman es Secretario la Liga Argentina por los Derechos del Hombre que el 20 de diciembre cumple 75 años de trabajo en el país, una organización que es querellante en 70 causas de violaciones a los Derechos Humanos y que participó en 13 de los 26 juicios que se han hecho en todo el país siendo parte de quienes condenaron a 112 represores de los 170 que hoy tienen condena. Pero cuando tiene que escribir vuelca sus recuerdos en cuentos que siempre tienen un sustrato real en los que encuentra respuestas mediante el vuelo de la imaginación convirtiéndose en personaje obligado de todos sus relatos.

“Estuve preso dos veces durante la dictadura y ocurrieron cosas novelescas. La mayoría de la gente que me lee piensa que las invento de la nada, por ejemplo, yo lo conocí a Rubén [Maulín] en mi primera detención y nos llevábamos bien con el grupo de Pozo Borrado, Avellaneda y Tostado con quienes pasamos de la Comisaría IV de Santa Fe a la cárcel de Coronda y por esas razones que nadie sabe a mi me liberan en abril del ’77 y me vuelven a secuestrar en octubre del ’77 que es cuando lo conozco al ex Juez Federal, Víctor Brusa. Lo novelesco es que Rubén seguía en Coronda y la noche del 20 noviembre de 1977 alguien decide traerlo a declarar a Santa Fe, ponerlo en la cuarta y ponerlo en una celda que está al lado de la mía y me acuerdo que pregunta quién es el que está a su lado, le digo José Schulman y Rubén dice ¡Uy, la puta madre, el único que salió está preso de vuelta!, si uno lo lee dice qué recurso literario barato pero fue así”, recordó.

“En el año 2.002 –continuó- decidí escribir un libro sobre la Causa Brusa y cómo habían ocurrido las cosas pensando que la memoria era como un cuarto que uno tiene en la cabeza el cual uno abre, busca lo que necesita y lo pone en un libro, y descubrí que la memoria lejos de ser eso es algo absolutamente caprichosa que se me escapaba. Así fui empezando a escribir el libro con lo que recuerdo, del modo que recuerdo y sobre la base de ese recuerdo escribo un cuento”.

Para la construcción de sus libros, Schulman dice utilizar una técnica que extrajo de Bitácora del Almirante donde su autor, Augusto Roa Bastos, “desarrolla largamente la idea de que con documentos verdaderos se escribe la historia falsa y sólo la ficción puede contar la realidad porque él va escribir un diario ficcionado de Cristóbal Colón”. Apoyado en la técnica descrita, Schulman emprendió su primera construcción literaria pensando en el caso de Floreal Avellaneda, un joven de 15 años muerto por empalamiento [colocándole un palo por el ano hasta que el cuerpo revienta] a manos de la dictadura en 1.976 en Campo de Mayo.

“Yo quería escribir la historia de Floreal pero si me apoyaba en los documentos verdaderos tenía que decir que un día Floreal se fue de la casa, porque sólo eso dicen. Entonces me empeciné en saber qué habría pensado Floreal en su último minuto de existencia y ahí entendí que la única manera era ficcionándolo, pues, él era un joven comunista y yo lo fui, vivió la primavera camporista como yo, y sufrió los primeros ataques de la Triple A como me pasó el 05 de enero de 1.975 cuando me volaron la casa, es decir, que me podía poner en ese lugar”, recordó Schulman.

¿Y si hubiera un cielo?

“Este libro de alguna manera nació en Reconquista, en la cocina de la Asociación de Trabajadores Judiciales en el año 2.009 cuando, finalmente, se convocó a juicio oral al grupo de represores que estaba compuesto por Víctor Brusa, Eduardo Ramos, Mario José Fascino, Maria Eva Aevi, Héctor Colombini, y Juan Perizotti, y teníamos necesidad de conversar con los testigos que había propuesto para el juicio y ocurrió una escena surrealista donde un grupo de ex presos políticos cincuentones, algunos de los cuales no nos veíamos desde el ’76, se encuentran y en cinco minutos concluyen que van a testimoniar y empiezan a hacer planes como si no hubiera pasado un solo día desde el ’76. En esa tarde empecé a recuperar algunas historias que había conocido pero sobre todo la historia de dos bebés que habían sido robados por la dictadura y en la que la vida me involucró”.

Ese encuentro de testigos de una causa cuya condena en 2.009 se convertiría en paradigmática porque Víctor Brussa es el único caso registrado en el país y el mundo donde un Juez Federal es condenado por participar en sesiones de tortura, aparecerá relatado en el cuento Manuel y José, dos bebés secuestrados en el 76, donde José, un narrador omnisciente queda desconcertado ante el interrogante formulado por el Mono (otro de los personajes), que preguntaba para qué querrían tumbarlo a Brusa, “y juntos decidimos que lo que hiciéramos sería para que los jóvenes supieran por lo que habíamos luchado, no solo del por qué nos habían secuestrado”, relata el José narrador.

En tanto, el José secretario de la Liga agrega que lograron también “la primera condena contra un Juez; la primera condena contra una mujer, María Aevi; la primera condena por una violación como delito autónomo y ya no como parte de tormentos; y logramos justicia por Alicia López una maestra rural que murió, según expresa el fallo, de desagarro vaginal por violación múltiple ocasionada por los efectivos de la Comisaría IV en el patio de la seccional”.

Alba y Manuel

El cuento toma retazos de la realidad vivida por las parejas de Alba y Tito Azulay, y Rubén y Luisa Maulín a quienes la dictadura les secuestró sus hijos recuperándolos meses más tarde en un caso y 30 años después en otro.

“¡Un bebé en La Cuarta!, qué lo parió, esto no lo esperaba se dijo y trató darle ánimo a la mujer cuando se fueron todos y ella quedó en la celda de al lado. ¿Qué de dónde somos? De Reconquista y de la juventud guevarista le contó en una muestra de confianza que no esperaba. Y el bebé, preguntó él, ¿cómo se llama?, Manuel, dijo ella y él pensó en Cortazar y en que ni la novela había previsto ese final que los acosaba”, registró el José narrador y personaje, y la Alba de carne y hueso que también es Alba en el cuento recuerda que “la primera persona con la que pude conversar cuando a mi me detienen fue José”. “Él estaba en un celda de La Cuarta y yo con mi hijo Manuel que tenía un año recién cumplido. Fue la primera persona que me dio aliento y fuerza, no nos veíamos las caras pero me hablaba y yo escuchaba su voz pero sí pudo ver cuando me sacan el hijo y escuchaba mis gritos”.

“Agradezco que haya tomado la historia porque nos hace bien a los tres [integrantes de mi familia] y a través de ella se conoce lo que pasó en Reconquista porque nosotros perdimos a nuestros mejores amigos”, agregó.

Luisa y José

“(…) el Doctor se equivocó y no le dijo Luisa sino otro nombre, Cecilia le dijo. Ella se acuerda bien, el médico le dijo Sra. Cecilia Góngora de Secretín, por favor dé de mamar a su hijo, miró al nene y se fue. Fue como a las dos horas, que volvió la enfermera y le dijo que tenía que llevar a José a un control y se lo llevó. Ella no imaginaba, pero para volver a verlo tendría que esperar treinta y tres años, casi exactos. Treinta y tres años, los años que vivió Jesús; y el Che Guevara. Treinta y tres años para que el José vuelva con la Luisa y el Mono”, relata el cuento de Schulman y su amigo el Mono pero el verdadero no el del relato sino el de ahora, el de Reconquista, agradece que el reencuentro sea “en la tierra y no en el cielo” y como el personaje desea “que estas páginas las recepcionen los compañeros jóvenes”

El cielo de José

“Me afilié a la Juventud Comunista a los 15 años y a los 17 viajé a Moscú donde estudié el antidhuring y por lo tanto cuando caí preso tenía un problema y era que envidiaba a los compañeros cristianos que tenían un cielo y tenían un dios que los ayudara y yo no tenía a nadie. Tenía sí la rigurosa racionalidad que me decía que la dictadura iba a durar mucho tiempo y después cuando vieron los juicios empecé a tener problemas de dónde están los compañeros y en ese cielo que yo imagino, nuestros compañeros están celebrando con nosotros. Ese cielo lo construimos nosotros con la memoria y como dicen los chilenos, si viven en tu corazón no murieron”.

Construyendo un nuevo fundamento para la lucha por los derechos humanos en el siglo XXI, para Nuestra América, contra el capitalismo y sus personeros en el movimiento

Construyendo un nuevo fundamento para la lucha por los derechos humanos en el siglo XXI, para Nuestra América, contra el capitalismo y sus personeros en el movimiento

Construyendo un nuevo fundamento para la lucha por los derechos humanos en el siglo XXI, para Nuestra América, contra el capitalismo y sus personeros en el movimiento

 

Conferencia inaugural del Curso de Formación en Derechos Humanos

“75 aniversario de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre”

organizado en colaboración con la Plataforma de Educación a Distancia,

dada en el Centro Cultural Cooperación, el 26 de marzo de 2012

 

Al dar inicio a este curso de formación en derechos humanos, lo primero que corresponde es agradecer

Agradecer a Atilio Borón, director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia, que fue el primero en pensar que la Liga podía armar un proyecto apto para esta plataforma; agradecer al equipo de la Liga que ha preparado el curso, a  los compañeros de las filiales de todo el país y a los compañeros de organizaciones hermanas u asociadas de nuestro país que han trabajado para convocar a los compañeros que hoy comienzan el curso; a los compañeros de Colombianas y Colombianos por la Paz que propusieron una dimensión latinoamericana de la iniciativa; a nuestros amigos de Chile, Venezuela, Ecuador, Colombia, Bolivia, España, Italia, Nicaragua y Perú que se han esforzado por atraer al curso a compañeros y compañeros de tanta experiencia y saberes que me animaría a proponer que lo que hoy comenzamos es un verdadero espacio de encuentro e intercambio entre los más de 250  luchadores y luchadoras por los derechos humanos de buena parte de Nuestra América, un espacio de pensamiento crítico que ponga en cuestión los viejos paradigmas en que se basó la lucha por los derechos humanos en el siglo XX y contribuya a gestar un nuevo pensamiento, una doctrina de los derechos humanos idonea para la segunda década del siglo XXI:  es decir, una doctrina idonea para pensar la lucha por los derechos humanos en el comienzo del fin del capitalismo como civilización, en medio de las grandes batallas que nuestros pueblos vienen dando por conquistar la segunda y definitiva independencia de nuestra América, de modo tal que no solo la soberanía nacional, la integración y la identidad latinoamericana sean realidad, sino también el sueño secular de que todos los derechos sean para todos. 

 

Si algún comandante sandinista se animó a decir en los ochenta que no habrá democracia real sin liberación nacional propongo como hipotesis de este curso que no habrá segunda y verdadera independencia de nuestra américa si no conquistamos, simultaneamente, una democracia verdadera que supere eso que Galeano llamaba “democraduras” y aún estas nuevas democracias pos neoliberales, tan timoratas a la hora de reconocer  al pueblo como constructor de la historia.

 

 

Para  ello nació la Liga Argentina por los Derechos del Hombre  hace casi setenta y cinco años. En 1937, como resultado de múltiples procesos nacionales e internacionales, como producto directo de la resistencia al primer golpe de Estado (el de 1930) y de la lucha por la libertad de los presos y la defensa de las libertades individuales, muy impactados por la Guerra Civil Española y el NO PASARAN que en todo el mundo proferían los demócratas y los revolucionarios unidos contra el fascismo, nació la Liga Argentina por los Derechos del Hombre un 20 de diciembre; once años antes de la proclamación de la declaración de los derechos del hombre por las Naciones Unidas y cuando ni siquiera el concepto derechos humanos era visible.  

 

Orgullosos estamos de nuestra historia y de nuestro aporte nacional e internacional, que no es el momento de reseñar, pero como dice el poeta Gabriel Celaya “no reniego de mi origen, pero digo que seremos, mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo”; y en este 75 aniversario, en homenaje a todos los que nos precedieron en la lucha, para honrar a quienes fueron represaliados, torturados y encarcelados por defender los principios éticos y políticos de la Liga, y en primer lugar nombramos a nuestros abogados desaparecidos Teresa Israel y Baldomero Valera y al militante Freddy Rojas asesinado por los esbirros de Bussi en el Tucumán post dictadura, nos proponemos someter a examen y pensamiento crítico los propios fundamentos de la lucha por los derechos humanos del siglo pasado y comienzos de este.   

 

No es este un curso para difundir procedimientos y rutinas, coleccionables como recetas y susceptibles de aplicar en cualquier tiempo y lugar; sino un intento de pensar la cuestión de los derechos humanos como un espacio en disputa, receptáculo de diversas tradiciones filosóficas, políticas y religiosas, que requiere de una reflexión profunda para lograr que nuestras prácticas no sean convertidas en paliativos ingenuos de un sistema capitalista que se funda en la violación de los derechos humanos, o peor aún, que nuestra justa lucha sea aprovechada por las fundaciones y ONG creadas por el Imperialismo para dividir las luchas populares y utilizar la cuestión de los derechos humanos para agredir los procesos de cambios que dificultosamente, y lleno de limitaciones, impulsan los pueblos.

 

Corresponde entonces, al dar comienzo este curso, utilizar esta tribuna para exigir la solución negociada del conflicto colombiano y  el cese inmediato del terrorismo de estado en Colombia, la libertad de  los Cinco Patriotas Cubanos rehenes del gobierno de los EE.UU., el fin de las persecuciones y crímenes contra los luchadores sociales y políticos de Honduras y de toda Latinoamérica, la anulación de todas las leyes antiterroristas en particular, cabeza de playa del pensamiento imperial sobre los derechos humanos y de toda la legislación represiva en general que se aplica contra nuestros pueblos en casi toda la región.

 

Cada uno reflexiona sobre su práctica y su historia; y nosotros debemos reflexionar mucho más sobre el peso del liberalismo en nuestra cultura de los derechos humanos. Como describe Alejo Carpentier en el Siglo de las Luces, la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, el emblema de la Gran Revolución de Francia, paradigma de las revoluciones burguesas, llegó a la región junto a la guillotina con que se proponían ejecutar a los luchadores por la independencia de Haití.

El estado/nación argentino creció desde el pie de un genocidio contra el pueblo paraguayo y las promesas liberales de la Constitución de 1853 pronto fueron “traducidas” en las primeras leyes represivas: la 4144 de 1902 y la de seguridad nacional de 1910.

 

El sistema jurídico y el estado de Derecho nacieron clasistas, elitistas, racistas y machistas, pero su rostro horrible se embellecía cada vez que la Constitución era suspendida por un golpe de estado y así, entre 1930 y 1982, el endeble sistema de derechos y garantías era objeto del deseo más fuerte por quienes eran perseguidos, torturados, encarcelados o desaparecidos por luchar por el acceso del pueblo a los derechos proclamados pero nunca realizados plenamente para todos. 

 

Los largos años de impunidad alimentaron el mito liberal y todavía hoy, nuestra lucha contra la impunidad de quienes perpetraron el genocidio del siglo XX, se realiza en los estrechos marcos de la legalidad burguesa. 

El liberalismo genera la ilusión de que es el legislador quien otorga derechos y que es el poder judicial su garante. 

Nos esforzaremos por demostrar que es el pueblo, con su acumulado histórico, quién hace visibles los derechos humanos –que surgen de necesidades sociales insatisfechas-, logra el reconocimiento social, la inscripción en la ley y el acceso real para todos.

 

Pero se trata de pensar la cuestión de los derechos humanos en esta época, época de decadencia del capitalismo y de abandono por parte de los EE.UU. del liberalismo del siglo XIX y del orden jurídico universal que se vio obligado a conceder en los años de relativo empate histórico con la Unión Soviética y el amplio campo de fuerzas que se agrupaban bajo el nombre de “socialismo real”, movimientos de liberación nacional y movimiento obrero de los países centrales.

 

Desde la implosión de  la URSS, el gobierno de los EE.UU. se ha esforzado por demoler todo aquello que se oponga a sus apetitos imperiales de petróleo, agua, alimentos y mercados.

El acta patriótica de 2011 marcó un antes y un después. La ejecución de enemigos reales o imaginarios como in Bin Laden, Kadaffi y los comandantes Raúl Reyes y  Alfonso Cano, da encarnadura a aquella frase de “perseguir el mal en cualquier oscuro lugar del mundo donde se encuentre”.

Pero el Imperio no solo descalifica el liberalismo y el orden jurídico universal, pretende apoderarse de la noción misma de derechos humanos y llenarla de su contenido: no renuncia a equipararlo con el concepto de libertad de empresa que concede nombrar como igualdad de oportunidades, lo que equivaldría a pensar que el camino hacia la vigencia de los derechos humanos pasa por más y más capitalismo, como vociferan hoy mismo las ONG que agravian a Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador.

 

No somos hostiles a todas las ONG ni a todas las fundaciones, pero conviene saber que desde los 60 el Imperio destina millones y millones de dólares para financiar fundaciones y ONG que primero subsidian a los luchadores y luego van “moldeando” sus acciones desde un paradigma neoliberal que privilegia el supuesto “orden institucional” a los seres humanos y sus necesidades reales. Entonces es imprenscindible nombrar a algunas de las más activas y más comprometidas con el pensamiento estrátegico de los EE.UU.: la Fundación Ford, la Ned del Partido Republicano, ambas de amplia actuación en el país y la región.

 

Y hay aún, al menos en el sur de América Latina, un modo de pensar los derechos humanos desde la práctica y las ideas que se forjaron en la resistencia al terrorismo de estado y la impunidad.

Un cierto modo de equiparar memoria con derechos humanos y un extraño modo de mirar el pasado de modo tal que no permite ver el presente.

A veces, el empecinamiento en pensarse como víctimas  y sobrevivientes de un pasado horroroso, y ciertamente horroroso y aún más, fundacional del orden neoliberal que floreció en los 90 y todavía tenemos que arrasar para abrir paso a un horizonte de liberación e igualdad; decíamos que el lugar de víctimas y sobrevivientes puede llegar a ser un cepo para pensar la lucha por los derechos humanos; como si no supiéramos que si los desaparecidos estuvieran con nosotros estarían luchando codo con codo con cada trabajador, poblador, campesino, poblador originario o mujer que enfrenta el capitalismo realmente existente, el único real.

 

Pretendemos entonces, y sabemos que se dice fácil pero cuesta muchísimo ser coherente con esta propuesta, pensar juntos el rol y los fundamentos de la lucha por los derechos humanos, convencidos que su plena vigencia es incompatible con el capitalismo que domina en nuestra América y que su amplitud de temáticas y sujetos puede transformarse en una convocatoria a la unidad y la renovación de la cultura política de nuestros pueblos.

 

Porque en este territorio de disputas sobre el sentido de la lucha por los derechos humanos,, también la primer batalla es la cultural, y a ella los convocamos con la pasión, la inteligencia y la voluntad que los caracteriza en la lucha cotidiana

 

Y si hubiera un cielo?

Y si hubiera un cielo?

 En diciembre   de 2010

condenaron  a  Videla

en Córdoba

y  yo me hice esta pregunta:

Digo,

y si hubiera nomas un cielo

un lugar donde están los que no están

los treintamil y los que murieron peleando

contra la impunidad en estos treintaypico de años,

cuatrocientos y nosecuantos meses

y un montonazo de días, horas y segundos

de la puta impunidad

 

Digo,

ya se que es difícil

pero si al final de cuentas

hubiera un cielo

donde estén el Roby y Agustín

el Paco y Rodolfo y el Negrito

y la Adriana y el viejo Floreal

 

Digo,

yo no creo que lo haya

porque quinientos años de ciencia

y los telescopios y eso del

materialismo dialéctico y el antidhuring

 

pero, si por las putas hubiera un cielo,

que fiesta que tendrán los compañeros!

que pedo de vino barato! como el clandestino

 

que alegría que tendrán los que vencieron la

muerte

viendo al muerto de Videla temblar ante la sentencia

después de tanto alardear y amenazar

mostrándose al fin en su desnuda imagen asesina

 

Digo,

como decía armando, si no existe el cielo

al menos

debería haber un cielo para los compañeros,

 

puta, que les cuesta,

al menos para que esta noche brindemos juntos

y soñemos que estamos allá y que están acá

que no se fueron nunca o que no nos salvamos

que seguimos juntos

y juntos derrotamos….

 

Digo,

ya se que no del todo ni integralmente

y todo eso que bien lo se

que mariano y formosa y la villa de soldatti

y el Julio y todo lo demás

 

pero Videla se fue para la cárcel

y nosotros estamos aquí y en el cielo

de los compañeros

 

celebrando

y eso merecería que hubiera un cielo

En dos árticulos de Pagina 12 se reconoce la lucha de la Liga por colocar al Poder Económico en el banquillo de los acusados

En dos árticulos de Pagina 12 se reconoce la lucha de la Liga por colocar al Poder Económico en el banquillo de los acusados

LA PRIMERA SEÑALIZACION DE UN SITIO CIVIL DONDE SE SECUESTRO Y TORTURO

Ford, marcada por la memoria

Frente a la planta automotriz de Ford en General Pacheco, ex delegados y sobrevivientes de la represión ilegal encabezaron el acto en el que se instaló el cartel recordando que ese lugar operó como centro de detención y vejámenes.

 Por Sol Prieto

Un cartel de chapa y madera. Un cartel que dice que en la planta de producción de Ford secuestraron y torturaron a trabajadores durante los primeros meses de la última dictadura militar. Ayer, frente a la planta automotriz Ford, en General Pacheco, los ex delegados de esa empresa que fueron detenidos ilegalmente y sobrevivieron a la tortura y la desaparición levantaron ellos mismos un cartel que señala a la planta como campo clandestino de detención y tortura por el que pasaron 25 trabajadores de esa empresa entre marzo y abril de 1976. El cartel fue colocado junto a otro provisto por la Secretaría de Derechos Humanos, desde donde prevén la construcción de otra marcación más visible. “Siempre va a haber un Falcon en la calle, que quizá nosotros lo pintamos, nosotros lo armamos. Queremos que los jóvenes sepan que en esos mismos lugares donde pintamos y montamos el Ford, nos secuestraron, nos torturaron, nos mataron. Esta es la piedra fundamental”, dijo Adolfo Sánchez, uno de los ex delegados.

Los testimonios de Sánchez, Carlos Propato y Pedro Troiani, tres de los ex delegados, fueron el soporte del acto, al que acudieron unas doscientas personas, en el que por primera vez se marcó un sitio civil como sitio de memoria. En el 2003, varios ex delegados presentaron una denuncia penal por la desaparición de tres de sus compañeros de la junta interna y otros compañeros de trabajo sin activismo gremial. En el 2006 presentaron una demanda civil en Estados Unidos bajo la figura de “acto de reclamo bajo agravio”, contra la firma Ford. Ese mismo año, agregaron a la denuncia penal una presentación contra cuatro directivos de la empresa. Ayer, los delegados consideraron la marcación de la planta Ford como un avance contra la complicidad patronal.

Los tres delegados destacaron el alto nivel de militarización de la empresa. “Vinieron efectivos armados, con tanquetas, y hasta había helicópteros”, explicó Troiani, quien describió, a partir de una anécdota, la relación de la empresa con el Ejército: “El 13 de abril del ’76 fui a fichar la tarjeta. Cuando llegué a mi puesto de trabajo mi capataz me dijo ‘Troiani, no te muevas de acá que te están vigilando’. Me salió el delegado de adentro y le dije ‘¿Quiénes me están vigilando?’, y me fui del sector para ver si me estaban siguiendo. A las 9 de la mañana entró una camioneta con 10 o 12 militares con ametralladoras que avanzaron hasta mi sector. ¿Quién les dijo que yo estaba ahí?” Tres obreros más, uno de los cuales era Propato, fueron secuestrados ese día en la planta y trasladados en camiones que Troiani identificó como “de la empresa” hasta un quincho tapiado ubicado en el campo de deportes. Ese día, los cuatro fueron torturados durante diez horas y luego trasladados a la comisaría de Tigre. Sánchez contó otra anécdota sobre el vínculo entre el Ejército y la conducción de la empresa. En la última reunión que tuvieron algunos integrantes del cuerpo de delegados con el gerente de Relaciones Industriales, Guillermo Galárraga, él les advirtió: “Ustedes le van a mandar saludos a un amigo mío”. “¿A quién?”, preguntó Sánchez. “A Camps”, le contestó Galárraga. “¿Quién era Camps? Nos enteramos cuando estuvimos detenidos en la comisaría”, recordó Sánchez, quien dos días después fue secuestrado en su casa. Los militares tenían, al momento de identificarlo, su credencial de la empresa.

Para los delegados, las conquistas obtenidas en los últimos años antes del golpe explican su secuestro. La jornada de seis horas para los trabajadores que manipulaban estaño; el plus 100 horas que se les pagaban en las vacaciones; el convenio de trabajo de 1975 –“el mejor del país”, según Troiani–; la pelea con el sindicato de mecánicos (Smata) para que el uno por ciento del precio de cada auto otorgado a un fondo extraordinario “para la erradicación de elementos negativos” fuera dirigido a la obra social; la resistencia a subir la producción de 230 a 250 unidades sin incorporar más personal a la línea de montaje; el comedor. Esas políticas gremiales son las que, según Sánchez, fueron reprimidas por la empresa a través de las Fuerzas Armadas. Según los delegados, la medida fue efectiva: luego de la desaparición de esos 25 trabajadores, los conflictos gremiales se redujeron drásticamente y la línea de producción subió de 230 a 300 unidades, con mil trabajadores menos.

Esa idea fue rescatada por el presidente de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, José Schulman, quien aseguró que “este 24 de marzo empieza la lucha para poner al poder económico en el banquillo de los acusados”. La coordinadora de la red de sitios de Memoria, Judith Said, por su parte, rescató el “derecho a la organización gremial” como un derecho humano.

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EL ESTADO DE LAS CAUSAS JUDICIALES QUE INVOLUCRAN A EMPRESAS Y EMPRESARIOS EN CRIMENES DE LESA HUMANIDAD

El poder económico detrás del poder militar

Los expedientes buscan avanzar sobre dos cuestiones: la participación directa de empresarios en crímenes de lesa humanidad y en el modelo económico que buscó implementar el poder económico con apoyo de los militares. El estado de las causas.

Por Alejandra Dandan

El cartel instalado ayer en la planta Ford Motor Argentina es un nuevo punto de partida en las demandas por los delitos de la última dictadura, definida como cívico-militar. Los organismos de derechos humanos impulsaron las causas por la responsabilidad militar primero y luego de sacerdotes o magistrados que participaron directamente o avalaron lo que sucedía en los centros clandestinos. Ahora empieza a verse el avance sobre el sector de las empresas. O más bien, sobre el poder económico detrás del poder militar.

Ese es el eje de la marcha de este 24 de marzo, impulsada por varios organismos de derechos humanos, entre ellos, Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo, Hijos y Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas. “Las causas en todo el país avanzan con acusaciones a empresarios”, dice José Schulman, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. “Hay dos conceptos: por un lado, una dictadura con un poder destructivo en el que están las acciones terroristas brutales, y por otro, el hecho de que la dictadura fue fundacional: intentó construir un nuevo modelo de país y el trabajo ahora es hacer hincapié en la discusión y acusar al terrorismo de Estado de las modificaciones más profundas que hubo en la estructura económica argentina”.

Ese panorama permite ordenar el estado judicial de las causas que avanzan en ese doble sentido en distintos puntos del país. Algunas, pocas, cuestionan ese aspecto fundacional, como los casos emblemáticos de Papel Prensa y Acindar, impulsadas en diciembre de 2010 por la Liga y la Secretaría de Derechos Humanos de Nación. Otras denuncian puntualmente torturas, secuestros y asesinatos en los que participaron empresarios. En ese universo, las causas son más y se advierten dos tipos: las que involucran capitales nacionales –como la del ingenio Ledesma por la Noche del Apagón, La Veloz del Norte en Salta o la sentencia que ordenó abrir la semana pasada una investigación sobre el directorio de Loma Negra en un juicio en el que aparecieron datos sobre otras cementeras y empresas del emporio Techint– y las de compañías multinacionales, como la Ford Motor Argentina o Mercedes-Benz, sólo por dar algunos ejemplos. Unas parecen avanzar; las otras, no.

En estas causas, algunos fiscales (y sobre todo las querellas) intentan consolidar las pruebas que les exige la lógica de un juicio pensado para “civiles”: hombres que en principio no actuaron dentro de una cadena de mandos o no fueron funcionarios del Estado. Un obstáculo es que se observa en algunos sectores de la Justicia un “sentido común” que tiende a pensar que si fueron civiles, entonces, no fueron parte del terrorismo de Estado. Una resolución muy reciente del Juzgado Federal de Salta ilustra esa discusión. Se dio en el contexto de la causa de la empresa de transportes La Veloz del Norte, en la que un grupo de trabajadores denunció al propietario de la compañía como partícipe de los operativos de sus secuestros y tormentos. Le atribuyeron a Marcos Levin usar a un grupo de tareas para sacarse de encima a los trabajadores más combativos y afiliados a la UTA. Presentaron las pruebas. El juez federal a cargo de la causa, Leonardo Bavio, llamó a indagatoria a Levin. El empresario se negó y su abogado argumentó, entre otras cosas, que como su defendido era “civil” no podría ser parte del terrorismo de Estado. Fueron interesantes las respuestas del fiscal Domingo Batule y de la querella encabezada por David Leiva, con las que el juez acordó y por lo tanto volvió a citar a Levin para mañana. “El hecho de que Marcos Jacobo Levin no haya sido funcionario público no significa que quede excluido por esa sola circunstancia de ser responsable de cometer delitos de lesa humanidad”, dijo el fiscal Batule. “Aclarando –siguió– que éstos se cometen en un marco en el cual los organismos estatales no sólo se mantuvieron indiferentes ante dicha situación, sino que se utilizó el aparato estatal como instrumento represivo dejando a sus víctimas en orfandad de derechos y garantías, puntualizando que un particular puede colaborar o tener participación en la comisión de esa clase de delitos.”

“Concretamente –reforzó el juez Bavio–, en este proceso debe comprobarse si existieron apremios ilegales como delitos de lesa humanidad cometidos en el marco del terrorismo de Estado, los cuales son considerados imprescriptibles por el Derecho de Gentes y en su caso, individualizarse a los eventuales autores y demás partícipes.”

Las causas que parecen haber avanzado en los últimos tiempos son aquellas del grupo de las “acciones destructivas” y no las de “fondo”, en términos de Schulman. Y en ese grupo, las que involucran a capitales nacionales. A grandes rasgos, son empresas que elaboraron listas negras, con las que trabajaban los servicios de inteligencia y sobre las que actuaban las fuerzas de seguridad.

Un ejemplo es La Veloz del Norte. Pero también hubo algunas noticias del ingenio Ledesma y Loma Negra.

* La causa del ingenio Ledesma por la llamada Noche del Apagón, de julio de 1976, tiene entre los acusados a Blaquier. Para acercarse a la lógica jurídica, el año pasado algunos querellantes cambiaron la denuncia y en vez de acusar genéricamente “al ingenio Ledesma”, que es una entidad jurídica abstracta en términos de imputación en Argentina, denunciaron con nombres propios al directorio. El fiscal Batule –el mismo de La Veloz del Norte– pidió la indagatoria para Blaquier y otros ex funcionarios de la empresa, pero la rechazó el juez subrogante Carlos Olivera Pastor, que se convirtió en un tapón para el avance de las causas de lesa humanidad en Jujuy. Olivera Pastor se opuso a gran parte de los pedidos de indagatorias de los militares y convirtió a la provincia en una de las únicas –junto a Catamarca– que todavía no tuvieron juicios orales sobre crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.

n El otro caso simbólico es Loma Negra. En la sentencia de la semana pasada del juicio oral de Tandil por el secuestro y asesinato del abogado laboralista Carlos Moreno, el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata ordenó una investigación sobre la cementera. Para los jueces Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra, el juicio arrojó suficientes “sospechas” de que el directorio de la empresa, entonces encabezado por Amalia Lacroze de Fortabat, “indujo” el crimen. Moreno y su socio habían ganado juicios millonarios a Loma Negra en nombre de los trabajadores que reclamaban por mejores condiciones laborales y por una enfermedad respiratoria que provocaba el proceso de producción. El fallo condenó además, por primera vez, a dos hermanos que no eran funcionarios públicos: uno era gerente del banco Comercial de Tandil y los dos eran dueños de la chacra que funcionó como centro clandestino. En ese caso, el fiscal Daniel Adler dijo durante el alegato algo que da cuenta de las dos facetas de estas causas: aquellos hermanos dieron asistencia y apoyo a la dictadura, pero lo hicieron porque eso les garantizó retener y expandir sus intereses económicos.

 

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› OBSTACULOS Y DIFICULTADES

Las dos empresas

 

Fuera de los avances, hay un enorme paquete de causas que involucran a empresas virtualmente detenidas. Entre otras, las de Ford y Mercedes-Benz. Pero también la de los astilleros Astarsa y todas las que están en la jurisdicción de San Martín.

La Ford y Mercedes-Benz tienen características parecidas: las victimas son trabajadores que eran parte de la comisión interna de las fábricas o delegados de una sección. Las dos causas pasaron del juzgado federal de Daniel Rafecas a San Martín. Ford salió con un pedido del fiscal Federico Delgado de indagatoria para los directivos. En los últimos años, sin embargo, ninguna de las dos avanzó. El juez que las recibió, Juan Manuel Yalj, cuestionó, entre otras cosas, la relación entre civiles, imprescriptibilidad y terrorismo de Estado. En diciembre, las tomó la nueva jueza, Alicia Vence. A la causa original que llevó adelante durante años el abogado Tomás Ojea Quintana, el año pasado se sumó como querellante la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

Los investigadores hablan de dos tipos de procedimientos de las empresas durante la dictadura. Unos más visibles y desbocados, sobre todo en localidades del interior con compañías que se creían impunes. Otros más camuflados o cuidados, en los centros urbanos. Un ejemplo del primer caso es Ledesma, donde el Ejército usó camiones con el logo del ingenio o había una conexión entre la usina y el apagón que liberó la zona. Para algunos, los casos de Ford y Mercedes-Benz presentan otras dificultades, pese a que la planta de Pacheco de Ford se usó como centro de detención. O que los trabajadores de Mercedes-Benz eran levantados con listas de la empresa.

Hay testimonios de sobrevivientes o de sus mujeres. Arcelia Luján Portillo describió una entrevista con el teniente coronel Juan Molinari, responsable de los secuestros. “Vos me responsabilizás a mí de todo, pero yo te digo y te voy a mostrar algo”, le dijo el militar. Y –describió ella– “sacó de un cajón una lista en un papel con el logotipo de Ford, manifestándome: ‘Acá están todos los nombres que nos dio la empresa con los trabajadores que querían que chupáramos’. Pude ver que la mayoría estaban tachados, y pude ver que el nombre de mi marido aún no estaba tachado y me dijo que me fuera tranquila porque mi marido, antes del 1º de abril, iba a estar en mi casa. Yo le contesté que no le creía, a lo que me refirió que él era un hombre de honor”.

Los casos de Acindar y Papel Prensa tampoco avanzaron mucho. Acindar está en manos de Oyarbide y algo adelantó (ver aparte). Página12publicó una nota sobre La Veloz del Norte en la que la unidad de coordinación de las causas de lesa humanidad del Ministerio Público explicaba cuál era uno de los problemas de estas causas: “La realidad es que las dificultades tienen mucho más que ver con que hay personas cubiertas porque siguen detentando poder, que por las razones jurídicas que elaboran los operadores judiciales adornadas de argumentos jurídicos sofisticados que tratan de explicar en realidad por qué no llaman a los empresarios”.

Algo de eso dice José Schulman: “El Poder Judicial fue creado para defender al poder, no para atacarlo; aun a los más honestos les cuesta mirar al funcionamiento del mismo poder. La Corte Suprema tiene que orientar esta discusión para poder ir al núcleo del bloque que organizó el terrorismo de Estado, porque este poder económico hoy sigue vivo. Esta cuestión redefine la agenda del siglo XXI: pasar del dolor al futuro, para poder gozar de los derechos humanos y eso, inexorablemente, implica poner el eje en el poder económico, que es transnacional”.

El año del 75 aniversario de la Liga

El año del 75 aniversario de la Liga

Lanzamiento del programa de celebraciones del 75 aniversario de la

Liga Argentina por los Derechos del Hombre

1937/20 de diciembre /2012

 

INVITACION

primeras actividades:

26 de marzo:  inauguración

CURSO de Formación

 17 de abril: BRINDIS

 “año del 75 aniversario”

 

 

Esa tarde de diciembre del 37, un abigarrado conjunto de militantes de las más diversas culturas políticas y tradiciones se convocaron en el salón de actos del mítico diario Crítica para fundar la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. Estaban allí desde Lisandro de la Torre hasta Alcira de la Peña; desde Deodoro Roca al senador Mario Bravo. Buscaban darle forma organizativa a los esfuerzos de los abogados por defender los presos políticos y los perseguidos por la dictadura de Justo y a las acciones solidarias de quienes se esforzaban por sostener la lucha de la democracia española contra la sublevación de Franco y la intervención fascista en España. Recogían una larga tradición democrática del movimiento obrero y popular.

En 1902, los trabajadores de todo el país habían parado contra la Ley 4144 (llamada “de residencia”) y en los 20 se había fundado la filial argentina del “Socorro Rojo Internacional”;  pero el surgimiento de la Liga constituía un paso superior por la pluralidad de las fuerzas y la amplitud de miras que nunca se limitaría a la defensa de los reprimidos, sino que procuraría ampliar la agenda de debates: en 1938 impulsamos un congreso contra el racismo y el fascismo, tal como en estos años defendimos el derecho de todas y todos a la elección sexual que prefieran y en estos días nos oponemos  a toda forma de discriminación, empezando por la nefasta Ley Antiterrorista.

El setenta y cinco aniversario de la Liga no es un aniversario propio, no es una fecha interna de los liguistas sino –entendemos- un acontecimiento a celebrar por todas y todos y que amerita reflexiones del conjunto de los organismos de derechos humanos, de las fuerzas democráticas y populares, puesto que –más allá o más acá de acuerdos y disidencias- somos todos parte de una misma historia.

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre es mucho más que un organismo de derechos humanos, es un valor cultural de nuestro pueblo que nosotros preservamos para las generaciones futuras; por ello, nuestra principal preocupación en este año del 75 aniversario será promover el debate sobre los fundamentos de la lucha por los derechos humanos en esta América Latina renacida y en este siglo que promete ser el de la decadencia del capitalismo.   El siglo XXI desafía al movimiento de derechos humanos y a todos los que luchamos por la paz y la vida digna, la buena vida para todos, a pensar la lucha por la vigencia de los derechos humanos desde nuevos paradigmas que superen los generados por el liberalismo (hundidos en la charca del Imperialismo belicista) o el “sentido común” gestado en la lucha contra el terrorismo de estado y la impunidad que no puede superar el lugar de víctima del represor.

En acuerdo con la Plataforma Latinoamericana de Educación a Distancia (PLED), hemos organizado un curso de formación en derechos humanos para nuestros compañeros y de organizaciones y fuerzas hermanas del país y de Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. Casi doscientos cincuenta compañeros se preparan para el curso que inauguraremos el lunes 26 de marzo a las 19 hs. en la sala Jacobo Laks del Centro Cultural Cooperación (Corrientes 1543, 3º P) con un panel a cargo del secretario nacional de la Liga, José Schulman y el director del PLED, Atilio Borón. Para los compañeros del interior y de otros países que quieran seguir el acto por internet estará habilitado un link a tal efecto http://www.centrocultural.coop/transmisiones.html.   Serán docentes del curso los propios Atilio Borón y José Schulman junto a los Dres. Eduardo Barcesat, Carlos Zamorano, Gerardo Etcheverry y la compañera Graciela Rosenblum.

Y el 17 de abril, a las 19 hs. en la sede nacional de la Liga, en el segundo piso de la calle Corrientes 1785, sitio histórico que ya estaba funcionando en 1976 y fue refugio de tantos y tantas luchadores que allí se reunían, organizaban y fundaban nuevas organizaciones, realizaremos un brindis con los compañeros de hoy y de siempre de la Liga, con los que en estos días se han sumado y/o asociado, con los que nos acompañan desde hace tantos años, con los que fueron defendidos por los abogados de la Liga y con los que hemos compartido luchas, debates y esfuerzos en estos años.

En este año del setenta y cinco aniversario hacemos nuestros los versos de Gabriel Celaya “¡A la calle! que ya es hora de pasearnos a cuerpo y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo. No reniego de mi origen pero digo que seremos mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.”

 

La opinión de la Liga sobre la acordada Nº 1/12 (reglas prácticas)

La opinión de la Liga sobre la acordada Nº 1/12 (reglas prácticas)

Con fecha 28 de febrero de 2012 la Cámara de Casación Penal aprobó la Acordada Nº 1/12, la que establece seis reglas prácticas con el objetivo declarado de mejorar y agilizar las causa de delitos de lesa humanidad, como asimismo ampliar los mecanismos de protección Integral de las Víctimas Testigos. Es de valorar que la Cámara de Casación Penal, al aprobar las reglas haya recogido el reclamo de numerosos querellantes particulares, organismos de derechos humanos, abogados comprometidos con la defensa de los derechos humanos, sobrevivientes y familiares de las víctimas. Por una vez, se ha escuchado a los que protagonizamos la larga lucha contra la impunidad, por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Desde la Liga argentina por los Derechos del hombre consideramos que la decisión de la Cámara de Casación Penal representa un paso adelante en la lucha contra la impunidad, aunque limitado e insuficiente.

El pasado 22 de febrero una delegación de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre fue recibida por la Comisión Interpoderes. En dicha oportunidad, se sostuvieron los fundamentos esgrimidos en una carta que fuera enviada al Dr. Lorenzetti en la cual se efectuaba un profundo balance sobre la marcha de los juicios contra el Terrorismo de Estado, basada en nuestra experiencia como querellantes en los juicios llevados adelante en todo el país la que nos llevó a cuestionar el accionar de los poderes del estado en el proceso judicial y señalar que enfrentamos tres mecanismos de impunidad: la impunidad biológica (resultante de la demora y fragmentación de las causas judiciales) que se puede verificar en la significativa cifra de 280 represores fallecidos sin condena a pesar de haber sido imputados por delitos de terrorismo de estado; la impunidad del Poder Económico (resultante de la limitación de las investigaciones judiciales al propio hecho de la tortura o la desaparición forzada pero no de sus causales y motivaciones profundas) que se verifica aún más fácilmente ya que no existe ni un solo empresario condenado por beneficiarse del genocidio sufrido y en las últimas semanas apareció un nuevo tipo de impunidad que es la impunidad de los condenados (resultante de la aplicación dogmática e interesada de una supuesta “normalidad procesal” que deriva en el privilegio de cumplir la condena en sus casas) que nos afecta de un modo directo dado que numerosos represores de los condenados en juicios orales donde la Liga Argentina por los Derechos del Hombre fue querellante, como el caso del General Riveros, condenado por el asesinato resultante de torturas del menor Floreal Avellaneda, hoy burlan el proceso judicial gracias a decisiones de la Cámara Nacional de Casación, consentidas en su momento por algunos fiscales.

A pesar de sus marcadas insuficiencias y limitaciones, es nuestra opinión que la Acordada aprobada por la Cámara Nacional de Casación constituye un avance contra la impunidad biológica, aunque consideramos necesario señalar que no hay una sola propuesta para modificar la estructura de la investigación judicial de modo tal que, de una vez por todas, apunte al corazón del poder real, fuente de todas las impunidades de ayer y de hoy.  Al hacerlo, reafirmamos nuestro compromiso por la lucha contra la impunidad y por la vigencia de todos los derechos humanos para todos.