Un “Vaso de agua” ya está a la venta….


Desde hoy la librería Badaracco Libros de la calle Entre Ríos 932 tiene a la venta “Un vaso de agua”, relatos y poemas sobre las luchas contra la impunidad y amores.  Los interesados en comprarlo desde el interior del país pueden solicitarlo al correo electrónico de la librería: badaraccodistribuidor@hotmail.com

La próxima presentación será en la ciudad de Santa Fe, el tres de setiembre organizado por “El Pozillo” y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre

La disputa por el sentido histórico del once de setiembre


Cuando niño, el once de setiembre tenía sabor a triunfo: no solo era feriado y no había clases sino que era el día del maestro, de Sarmiento, de la causa de la razón contra la ignorancia, de la Civilización contra la Barbarie.

Eso duró hasta mi adolescencia en que comencé a dudar de la sabiduría y hombría de bien del maestro sanjuanino (“no ahorre sangre de indio” comenzaba a hacer ruido en mi despertar ciudadano comprometido con las causas libertarias) y cambió totalmente de sentido desde aquel 1973 en que el sueño del Socialismo en Libertad, por la vía electoral y respetando todas las reglas de la democracia representativa ( o sea, burguesa, formal, clasista y siempre frágil por voluntad del Poder real) desapareció junto con el derrumbe de La Moneda bajo las bombas pinochetistas.  Por qué se quedó Salvador en la casa de gobierno hasta su muerte?  Fue muchos años después que Eduardo Rosenzvaig resolvería el enigma con el ejemplo del maestro tucumano Isauro Francisco Arancibia: “es que hay veces en la vida en que hay que quedarse”.  Fucik lo había dicho unos años antes: héroe es el que hace lo que hay hacer en aras de la humanidad, no importan las circunstancias.  Lo que había que hacer era marcar el camino de la resistencia y las circunstancias que no debían importar era que estaban bombardeando y aseguraban asesinar al Compañero Presidente. Y muchos de nosotros entendimos el mensaje y, con toda la humildad que corresponde, procuramos resistir todo lo que pudimos cuando nos tocó el turno de quedarnos y hacer lo que había que hacer: luchar por la libertad de todas y de todos los secuestrados y presos políticos.

En los ochenta, entendimos el significado histórico del once de setiembre de 1973 que era mucho más que el comienzo de un golpe de estado en un país donde los militares se decían “constitucionalistas”, era el comienzo de un ciclo de dominación continental en base al Terrorismo de Estado y la constitución de las condiciones para cambiar el modo de reproducción ampliada del capitalismo que mucho después llamaríamos neoliberalismo como si se pudiera vincular el ideario de la Revolución Francesa con el horror de Víctor Jara asesinado en el Estadio Nacional.

Pero al inicio del nuevo siglo, la fecha pegó otro viraje y pasó a ser para los medios de comunicación el día del comienzo de la guerra contra el terrorismo mundial. El día en que el imperio recuperó un enemigo capaz de justificar el Acta Patriótica que renegaba de la Declaración de la Independencia de las trece colonias británicas en el norte de las Américas. El “Acta Patriótica” es el nuevo dogma burgués y se abre paso por los medios y las bocas más inesperadas. En la Argentina de los diez años de juicios, es Sergio Berni quien predica el odio al extranjero y la intolerancia hacia los que luchan, los terroristas del 2001, los indios del siglo XIX a los que detestaba Sarmiento.

Mañana se conmemoraran las tres fechas en un solo día y cada uno deberá elegir cual de los once de setiembre vive. El de la constitución de la dominación cultural burguesa en la Argentina, el de la consumación del Golpe de Estado que inició un nuevo ciclo burgués en América Latina y el mundo o el de la fecha de comienzo de la era de la globalización sin otra súper potencia que frene a los yankees.

Aunque también se puede pensar desde esta perspectiva y ver un mismo ciclo civilizatorio, el burgués, que atraviesa por diversas etapas y que se pone diversas mascaras según la ocasión.

En todo caso, yo elijo estar del lado de los indios, de los patriotas chilenos y de los inmigrantes árabes perseguidos en todo el mundo por portación de facciones.

Lo que no se pudo ni se puede ni se podrá es intentar estar de los dos lados. Con Sarmiento y con los indios, con Salvador Allende y con Pinochet o con los pueblos encarcelados en Guantánamo y el Pentágono.

Aunque sea once de Setiembre, la historia sigue siendo la historia de la lucha de clases, de proyectos de vida, de posiciones éticas y de la distancia entre el decir y el hacer.

 

 moneda

3 de junio de 1978 en Córdoba


descargaConfieso que me volví desconfiado. De tanto escuchar mentiras en los juicios, cuando veo testimoniar un milico, un gendarme o un policía, me cuesta darle crédito.

Es que tantas veces escuché bolazos y mentiras tan grotescas que ni aún cuando los tipos terminan favoreciendo las querellas no hay caso, no les creo nada.

Cuando en el juicio a Brusa uno de los jefes de la Guardia de Infantería Reforzada dijo que había encontrado una lista de represores que habían participado en el plan de exterminio (porque él, que recibía ordenes directas del Area 212, “nunca le había tocado ni un pelo a un detenido”) pensé que nos estaba tomando el pelo una vez más y no me equivoqué: la lista era una lista de difuntos y ausentes, ni uno solo de los nombres que trajo correspondía a alguien que pudiera testimoniar en el juicio.

Te digo más, no le creí ni al gendarme que dijo que lo vio al Negrito en El Campito de Campo de Mayo, ese que contó que estaba casi totalmente desnudo (tenía el calzoncillito, dijo; y la capucha, claro está, pensé yo) y que cuando le mandó una prisionera que fungía de  enfermera, porque estaba sangrando por todos lados, al sentir la mano de la mujer susurró mamá y la Iris que estaba cerca de mí, se estremeció. Pero no me convenció de que fuera verdad, con eso que el testimonio fue dado como valido por el tribunal y se utilizó en la sentencia contra el General Riveros

Pero a este le creí, te juro que le creí.

 

El juicio era en Córdoba y no se bien si era el segundo o el tercero por los hechos de La Perla; pero para mi era la primera vez que iba y estaba bastante emocionado pensando que en esa sala se había hablado del Alberto y de algunos otros desaparecidos que alcancé a conocer antes del golpe.

El tipo se presentó como Gendarme pero explicó varias veces que solo había estado en la fuerza poco más de un año y engañado. El creyó que lo iban a mandar a la frontera porque decían que allá los gendarmes cobraban un suplemento por desarraigo lo cual es muy loco porque ¿donde carajo debería estar una fuerza que cuida la frontera si no es en la frontera, no?; pero a él no lo mandaron a la frontera después de los tres meses del curso de formación sino a una unidad móvil que iba de La Perla al Penal del barrio San Martín.

Eso lo explicó convincentemente al final del testimonio, cuando el abogado de la Liga le preguntó qué diferencias había entre ir a la frontera y quedarse en Córdoba, porque el tipo se había quejado como tres veces que no habían cumplido la palabra empeñada de mandarlo a la frontera y el gendarme retirado, con toda brutalidad/sinceridad (?) dijo que en la frontera ganaban más plata y él había entrado a Gendarmería porque se cagaba de hambre como mozo del comedor de la Fiat de Ferreyra, o {por qué se pensaba el abogado que él había entrado a la fuerza?, si no tenía ningún “cariño” por los verdes.

Se cuidó muy bien de aclarar de todos los modos posibles que él nunca había estado en contacto con los subversivos, pero que varias veces los había visto hecho mierda tirados en el suelo de La Perla o abandonados medio muerto en las celdas del penal.

Y se lo veía muy conmocionado cuando contaba que una vez había aparecido un niño en La Perla y que estuvo algunos días hasta que un milico se lo llevó. Fue ahí que dijo que lo vio a Menéndez el tres de junio de 1978 y contó con detalles como iba vestido el General y lo que había dicho y lo que había pasado después que el General se retiró y eso volvió loco a la defensa que apenas terminó, comenzó a interrogarlo.

Primero trataron de enredarlo con los actos ilícitos y lícitos, con la obediencia debida y su propia participación en el genocidio; pero el tipo zafó como un duque: les dijo que él nunca había cometido un acto ilícito, y cuándo le preguntaron si podía distinguir entre los actos ilícitos y los lícitos, entre las ordenes que se debían cumplir y las que no, dijo sencillamente que las ilícitas eran las que querían que uno hiciera barbaridades y el no había entrado a Gendarmería para torturar a nadie sino para ganar más plata para mantener la familia.

Pero me convenció de que decía la verdad cuando al preguntarle cómo podía acordarse con tanta precisión que el General Menéndez había estado en La Perla el tres de junio de 1978 lo miró al abogado de los represores con sorpresa y le dijo casi a los gritos: “porque ese día Perú le ganó a Irán por cuatro a uno” y él tenía entradas para ver el partido; que las había comprado como dos meses antes y que estuvo toda la mañana nervioso pensando que la visita del General le podía cagar el acuerdo que tenía con el jefe de cambiar un franco porque el único que tenía entradas para el partido era él y que por suerte Menéndez se fue al medio día y lo dejaron ir al partido, que fue el único que vio del Mundial del 78. Y empezó a explicarle cada uno de los goles de los peruanos pero el tribunal le dijo que no hacía falta, que le creían. Y yo también.

Los ojos de mi padre


Mi viejo era comunista y oficial de la Armada Paraguaya, algo que hoy puede parecer imposible pero en aquellos años era bastante común. Estando su cañonera anclada en Buenos Aires, el la sublevó y emprendió un insólito viaje río arriba, hacia la confluencia del Paraná con el Paraguay con la idea de ir levantando campesinos contra el régimen, pero terminó preso.

No lo mataron como temía la vieja, pero pasó el resto de su vida preso o en el exilio, mayormente en la Argentina, pero no solo en Buenos Aires.

En Buenos Aires formó una extraña sociedad con un poeta paraguayo para arreglar motores y toda clase de artefactos eléctricos, y recuerdo que tenía un tallercito por Once cuando lo detuvieron por última vez. Digo, cuando lo desaparecieron, no que después de esa vez no lo persiguieran más.

Yo iba al Mariano Moreno que estaba por allí y estaba volviendo del colegio cuando al llegar cerca de casa, un tipo me preguntó donde iba y yo sin pensar le dije que a mi casa y el tipo, que yo nunca había reparado en él ni sabía quien era, me dijo que lo pensara bien porque hacía un rato él había visto entrar unos tipos con armas largas y a lo mejor….

Me quedé parado del terror y la emoción.

Ya había ocurrido el Golpe del 24 de marzo y yo ya era grande para entender lo que ocurría. Ya se habían chupado algunos chicos del cole y yo mismo me había salvado de pedo de una encerrona cerca del Mariano Moreno cuando estábamos haciendo una pintada contra la dictadura.

Esperé un rato largo en la vereda, muy cerca de la parada del 86, como si estuviera esperando el ómnibus o a alguien que viniera de González Catán o algo así.

Estaba nervioso y cada tanto bajaba a la calle para mirar mejor la entrada del tallercito de mi viejo, que era la entrada a la casa que a veces funcionaba como local de exiliados sin olvido.  Venía el poeta y el zapatero, el sastre y el maestro de carpintería. Se reunían casi todas las noches y hablaban de política paraguaya y argentina, de la marcha del socialismo y de la guerra de Vietnam pero también de música y de teatro, de futbol y de cine. Allí me formé en la identidad paraguaya que porto a pesar de haber vivido tantos años lejos de Asunción o cualquier otra ciudad paraguaya.

Porque el viejo era así, llevaba al Paraguay donde él estaba y estoy seguro que en esos días de soledad y torturas, en el centro clandestino donde lo torturaron hasta morir, silbaba en silencio las melodías paraguayas y volvía a navegar por el Paraná al mando de su cañonera sublevada, soñando, me gusta soñarlo así, que iba a bordo del Potemkin hacia su San Petersburgo y que no importa lo que pase con él y los otros compañeros, al final del viaje estarían Lenin y la sublevación de Octubre en su Asunción colonial.

Cuando vi que salían unos tipos de civil con las ametralladoras colgando del hombro, como quien lleva una caña de pescar o una mochila grande, me puse tenso y volví a la calle aunque no venía ningún colectivo ni a cinco cuadras y el tipo que me había advertido que no fuera estaba más nervioso que yo.

Yo vi cuando lo sacaron a las patadas, con las manos amarradas a su espalda y lo metían en falcón verde, en el medio de dos gorilas que parecían enormes para entrar al auto, pero agacharon la cabeza y entraron. El viejo estaba en el medio y yo calculé que si me ponía en medio de la calle como haciendo señas a un ómnibus, que ahora si venía a dos cuadras, seguro que me veía y podía saludarlo.

Yo bajé a la calle pero el viejo no movió un milímetro su mirada, parecía una estatua por lo rígido y el falcón pasó raudo sin que nuestras miradas se cruzaran ni un segundo.

Hasta en el instante más feroz de su vida seguía protegiéndome, aún contra mi desesperación y ansiedad por hacer algo contra lo irreversible

Pero mi vieja seguía adentro y yo volví a hacer guardia en la parada del colectivo.

Diez minutos. Veinte. Media hora.

No aguanté más y me fui para el tallercito.

En el camino imagine la estrategia.

Al entrar golpee las manos y salió mi vieja, aunque por detrás de ella se escuchaban susurros y se percibían sombras que se movían.

Antes que dijera nada, dije buenas tardes señora venía a ver si ya estaba arreglada mi Spica, la que tiene el dial roto y su marido dijo que iba estar arreglada para esta tarde.

Mi mamá me miró espantada y con las manos hizo señas que me fuera mientras decía que no, que mi marido no estuvo bien estos días y no pudo terminar los trabajos pero seguro que mañana estará arreglado, mejor venga mañana, pero por la tarde eh y yo salí caminando para atrás y me perdí en la esquina sin mirar para atrás.

Caminé como cien cuadras y aparecí por Floresta en la casa de mi prima donde me quedé a dormir pero no pudimos averiguar nada porque ni teléfono teníamos en el tallercito y no había forma de saber nada ni de papá ni de mamá.

Dos días sin saber nada de nada hasta que al tercer día habló la vieja por teléfono y le atendí yo. Me confirmó que se habían llevado a papá y que estaban los tipos cuando yo entré al tallercito, que le habían recriminado que no me tratara bien y que si no trataba bien a los clientes se iban a dar cuenta que algo andaba mal.

Que la tenían secuestrada en la casa pero que no la torturaban y que todo el tiempo preguntaban por Federico y cuando ella le decía que ellos se lo habían llevado le decían que no se haga la boluda que querían saber donde estaba Federico, el hijo de Federico que no aparecía y que si aparecía entonces a lo mejor los dejaban libres a los dos.

Pero cuando yo le dije que entonces me entregaba a ver si salvábamos a papá que ya se sabía de los presos que no aparecían en ningún lado,  la vieja me gritó en guaraní que ya tenía un preso y que no necesitaba otro en la familia y un poco más tranquila, en castellano, me ordenó que pidiera plata a la prima y me fuera a la casa de mi hermana en Asunción.

Al otro día me tome un colectivo a Santa Fe, de allí otro a Tostado, de Tostado crucé a Resistencia y en Resistencia me conectaron los camaradas de mi papá, me llevaron a Clorinda y me pasaron con un canoero del partido, de noche me cruzaron para que la Prefectura Argentina no vea nada y la Paraguaya  no me detenga.

Con mi hermana estuve como un año y me volví a Buenos Aires para ayudar a mamá a buscar a papá. A la semana que me volví, a mi cuñado, un medico liberal que no se metía en nada, lo agarró la Técnica y de tanta maquina lo dejaron al borde de la muerte.

Mi vieja buscó a papá durante treinta y ocho años, sin pausa, acumulando papeles hasta llenar una pieza entera de la casa que alquiló con la ayuda de mi cuñado que cuando salió en libertad se fue a Bruselas y se hizo famoso como nauro cirujano y le mandaba plata para sostener la búsqueda de papá.

Nunca supimos nada cierto de él, y la puta madre, era tan disciplinado y militante que ni la última mirada a sus ojos me quedó. Solo su ejemplo luminoso y puro como la imagen de su cañonera de bandera roja río arriba en el Paraná

RosarioCanionera1931ParanaGuazu

 

 

 

a los viejos revolucionarios paraguayos,

esos que resistieron lo imposible

y vencieron la muerte más de una vez

La Liga denuncia represión de Gendarmería contra ambientalistas de Concordia el tres de agosto pasado


Repudiamos la reprsión de Gendarmería contra los manifestanets ambientalistas de Concordia del tres de agosto; exigimos investigación y castigo para los responsables e inmediato desprocesamiento para los compañeros judicializados

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre, seguirá firme junto a los que luchan por la libertad, la igualdad y la justicia para todos.

 

Es por ello que repudia públicamente los hechos acontecidos en la madrugada del 3

de agosto, donde un grupo de ambientalistas fueron reprimidos y desalojados por la

Gendarmería con violencia, de la banquina de la ruta 015, a la altura de la rotonda de Concordia, Entre Ríos, cuando se manifestaban impidiendo el paso de maquinaria que se disponía a pasar a Salto, R. O. U., por el puente internacional Salto Grande,

destinados a realizar exploraciones para la posterior explotación de gas y petróleo con técnicas de Fracking.

Asimismo, repudia la detención de cuatro de los manifestantes, quienes fueron

apresados por “cabecillas”, golpeados, esposados, encarcelados en el Escuadrón de

Gendarmería N°4 de la ciudad de Concordia, debiendo ser, uno de ellos hospitalizado en el Hospital Masvernat. Los mantuvieron incomunicados y esposados durante más de 30 horas, alegando una orden judicial, a la cual los detenidos y sus abogados nunca tuvieron acceso, sufriendo tormentos psicológicos, golpes, amenazas con picanas eléctricas, con el objeto de intimidarlos y obligarlos a firmar documentos en contra de su voluntad, aún en los momentos en que sectores políticos y sociales se manifestaban frente a la sede de la fuerza de seguridad.

Por último repudia la imputación de los cuatro detenidos y un quinto con posterioridad, por “obstrucción del servicio público”. También se los ha imputado por “agresión a la autoridad” en una clara intención de tergiversar los hechos y justificar la violencia indiscriminada, desproporcionada y vil, utilizada por los gendarmes.

Lo más curioso es que ni el gobierno provincial ni el gobierno nacional hayan tomado intervención ante esta situación de gravedad, y la justicia tampoco haya actuado con inmediatez ante las denuncias de estos hechos.

Que esta agresión, ha tenido como objetivo primario destruir la lucha no violenta y

organizada contra el Fracking, favoreciendo los intereses de las empresas

multinacionales que participan en la exploración y explotación de nuestros recursos

naturales hidrocarburíferos, aún a costa del daño ambiental que implica la

contaminación, nada más y nada menos que del Acuífero Guaraní, contando con la

acción de uno de los cuerpos de seguridad del Estado Nacional, la Justicia Federal de Concepción del Uruguay, y el silencio de las reparticiones gubernamentales con

incumbencia en el asunto.

Ante estos graves hechos, la comunidad de la ciudad de Concordia en su conjunto, a

través de muchas de sus organizaciones políticas, sociales, sindicales, populares,

colectivos de artistas y de derechos humanos, se ha manifestado en repudio y

absoluta condena a los hechos, al igual que distintas organizaciones y asambleas de

otras localidades entrerrianas y del resto del país. También se han manifestado

públicamente en repudio, la Subsecretaría de DDHH de la Provincia de Entre Ríos, los  Concejos Deliberantes de las Municipalidades de Concordia y Colón.

La Liga ha tomado conocimiento de estos hechos, por relatos y documentación aportada por Bernardita Zalisñak, reconocida por su trayectoria política en el Partido Humanista y su militancia social por los Derechos Humanos en la ciudad de Concordia, Entre Ríos, ya que uno de los implicados se trata de su padre, también conocido activista ecologista de esa localidad desde los años 70, hoy miembro de la “Asamblea Ciudadana Concordia”, organización ambientalista no gubernamental que defienden el derecho al agua y al ambiente sano, en lucha para que no se realicen técnicas con fractura hidráulica (“fracking”), no convencional, para extraer gas y petróleo, ya que por su alto poder contaminante, si se hiciera en la zona, afectaría necesariamente al Acuífero Guaraní, protegido por tratados internacionales entre los países que integran el Mercosur.

 

Información complementaria sobre los sucesos

 

La causa de la manifestación. El “Fracking”

El fracking es la a única forma de extracción de gas y petróleo que se puede utilizar en la región, ya que se encuentra debajo de ese acuífero gigante. Según sondeos preliminares por satélite, hay combustible a una profundidad de entre 3000 y 4000 metros. Siendo que el Acuífero Guaraní está a entre 1000 y 2000 metros de profundidad, cuya superficie abarca parte del territorio de Uruguay, Argentina, Paraguay y Brasil. Al romper, perforar y dinamitar las napas donde está el combustible, parte de ese combustible se mezclará necesariamente con el agua dulce del acuífero que está por encima, además de la cantidad de agua que se contaminará al ser utilizada en la misma práctica de extracción.     Existe abundante información respecto de las consecuencias de este tipo de explotación, siendo prohibida en muchos países del mundo, máxime si se toma en cuenta que la región sobre la que se quiere aplicar es justamente, sobre el Acuífero Guaraní.

El 19 de noviembre de 2012 se sancionó en la Argentina la Ley 26.780, promulgada mediante el decreto 2218/2012. La ley aprueba el Acuerdo sobre el Acuífero Guaraní celebrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (naciones que comparten una reserva de agua subterránea en un área superior al millón de km2) en el marco de la XXXIX reunión del Mercosur, realizada en la ciudad de San Juan (Argentina), el 2 de agosto de 2010. Esta legislación se encuentra vigente, y fue publicada el 23 de noviembre de 2012 en el Boletín Oficial de la Argentina, los países se comprometieron a usar el recurso en forma racional, sustentable y equitativa, e intercambiar información técnica sobre estudios, actividades y obras que se encaren, en función del aprovechamiento de este recurso hídrico estratégico, y crearon una Comisión responsable de coordinar la cooperación entre las partes integrantes del Sistema Acuífero Guaraní.

 

Las distintas Asambleas y Foros contra el Fracking vienen solicitando que el gobierno del Uruguay informe a los vecinos sobre sus planes de uso del subsuelo en cercanías del acuífero, que el gobierno de la Argentina pida informes sobre las tareas que comprometen el Sistema Acuífero Guaraní, que tanto el Uruguay como la Argentina informen a los pueblos sobre los planes de exploración y explotación del subsuelo por métodos no convencionales y que ambos gobiernos informen acerca de las implicancias de esos estudios y proyectos sobre el paisaje, el agua superficial y el agua profunda.

También han solicitado que los gobiernos y los pueblos de los cuatro países involucrados (no sólo la Argentina y Uruguay) sean debidamente informados, y que ante la insistencia sobre algún tipo de explotación, se creen ámbitos adecuados para la difusión y el debate, y para la obtención de la debida licencia social. De este modo, también han logrado que 44 localidades de todo el país se hayan declarado a través de Ordenanzas Municipales “Libre de Fracking”, de las cuales 22 son entrerrianas.

 

Los integrantes de la Asamblea, por los datos aportados por los ambientalistas de otras localidades del país, supieron que venían camiones de gran porte cargando vibradores destinados a una primera etapa de exploración a la zona para determinar dónde está la mayor parte del combustible, para luego continuar con etapa de perforación. Se intentó identificar quienes eran, a dónde se dirigían para operar, para intentar cambiar su opinión o articular medios para evitar que operen en el lugar donde pretendían.   A partir de investigaciones propias, los ambientalistas de Concordia tomaron conocimiento que ANCAP (Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Pórtland), de la República Oriental del Uruguay, le dio la concesión a Schuepbach Energy International, las áreas de exploración en Piedra Sola y Salto. La multinacional cedió la operación a su vez a Petrel Energy Limited, socio mayoritario, que contrató a UGA SEISMIC, una empresa Argentina que brinda servicios integrales en materia de adquisición de datos sísmicos, y que fue adquirida por Pan American Geophysical, para que provea los equipos vibradores que harían los trabajos exploratorios, los cuales serían transportados por la Empresa de Trasporte “Don Pedro”.

 

Acción Directa: Detención de camiones y sentada en la Ruta 15

El grupo de activistas alertaron a las autoridades respecto de esta información, solicitaron informes por si se tenían conocimientos de estas maniobras, a las cuales no recibieron respuesta alguna.

Ambientalistas de la Pcia. De Bs. As., avisaron que los camiones ya habían pasado Campana, donde fueron precintados en la Aduana, con destino a Salto Uruguay, vía Concordia.

Decidieron entonces, con mucha difusión con volantes y prensa, el apoyo de ambientalistas de Chajarí, Colón, C. del Uruguay, docentes, dirigentes sindicales, militantes políticos y sociales, a los que se sumaron ciudadanos comprometidos, realizar una acción directa, para impedir el paso de los camiones a Salto, R.O.U.   Esperaron al costado de la ruta 15 en fecha viernes 1 de agosto de 2014 durante la mañana. El primer camión llegó a la estación de servicio YPF cercana a donde estaba la asamblea alrededor de las 11 de la noche; siendo que les está prohibido circular de noche. El camión quedó en esa estación hasta el otro día. El sábado 2 de agosto de 2014, a las 8:00 hs. llegaron los otros tres camiones, se quedaron en la estación de servicio a la espera de que no hubiera tránsito y se acercaron juntos hacia donde estaban los manifestantes que habían acordado con los camioneros y comenzaron a ubicarse, en fila, al costado de la ruta, tal cual fue documentado por la prensa de Chajarí y que consta en el video aportado en la denuncia que hiciera Zalisñak en la Fiscalía de Concordia y entregara copias a la Secretaría de DDHH de la Nación y a la LADH.

Por otra parte, los manifestantes también observaron que no tenían los precintos reglamentarios de seguridad colocados por la aduana de Campana, las cuerdas de seguridad flojas, lo que también puede ver con precisión en las fotografías y videos aportados. Los camioneros les explicaron que no deberían circular en esas condiciones porque es ilegal y peligroso.

Los activistas se ubicaron al frente del primer camión, se continuó con los carteles en alza y reparto de folletos para los conductores de los vehículos que circulaban normalmente en ambas direcciones. Los camioneros en cumplimiento de su deber laboral, informaron a su empleador de la situación.

Dos asambleístas redactaron un escrito de denuncia, informando la falta de precintos de los camiones, para que impidan su circulación por parte de la Gendarmería Nacional e intentaron presentarlo en el Escuadrón 4, de Av. Robinson de Concordia.

Los gendarmes se negaron a recibirlo, a pesar de lo prescripto en el Código de Procedimiento Administrativo y en la Ley de Gendarmería. Ante la insistencia de los denunciantes, ofrecieron tomarles declaración verbal, lo cual aceptaron y se realizó plasmándose en forma inexacta, en un acta, de la cual se sacó una fotografía que se encuentra en los DVD aportados. La denuncia se hizo por falta de condiciones reglamentarias para circular. Estos dos firmantes hoy están imputados por obstrucción del servicio público, junto a los asambleístas de Concordia y el auxiliar de prensa de C. del Uruguay.

Desde las 8:00 hs hasta las 22:30 aproximadamente nadie intervino ni oficialmente ni extraoficialmente a pedir que se retiren. Sólo vino una escribana a pedido de la empresa transportadora, quien les pidió que enciendan los motores para constatar que no podían circular por que la asamblea se lo impedía con el automóvil estacionado delante del primer camión. Los camioneros estaban convencidos que no podían circular por reglamento, por falta de precintos reglamentarios en condiciones.

 

Discusión. Represión. Detención de cuatro manifestantes. Abusos y tormentos.

A las 22:30 aproximadamente, se presentaron los gendarmes con una aparente “orden” (que no muestran) que vendría mediante oficio del Juzgado Federal a cargo de la supuesta Jueza Gomez Pinasco; que luego se pudo comprobar que no es Jueza sino secretaria, y no habría tal oficio. Nada de esto no existió sino más bien una comunicación telefónica según dice el propio gendarme al leer el acta, lo cual consta en la filmación documentada en los DVD presentados.

En la lectura del acta cuya filmación se aporta, se exigía el desalojo de la ruta (la cual se ve claramente despejada en el video), bajo apercibimiento de llevar detenido a los dos firmantes del acta donde se denuncia la irregularidad en el tránsito de los camiones sin precinto. Los asambleístas, para acceder a retirarse de la banquina donde estaban, solicitaron que se realice la medida de aseguramiento de prueba de un mero acta constatando el estado de los precintos y cuerdas flojas de los camiones,como única condición para levantar la protesta, para que se lleven los camiones, en esas condiciones, hasta la Aduana que son varios kilómetros.

Con tantas irregularidades presuntamente delictivas por parte del personal de la fuerza, la supuesta “autoridad” estaba totalmente degradada, y ello confirmaba la legalidad del accionar de los manifestantes y la ilegalidad del estado de los camiones para circular, al igual que la falta de legalidad en el actuar del Personal de Gendarmería. Los activistas, decidieron continuar pacíficamente con la protesta.

El personal de Gendarmería se dispuso a cumplir su amenaza de despejar por la fuerza y detener a los supuestos “cabecillas”, tal cual muestra el video que se adjuntó como como prueba, aproximadamente las 1:00 hs del 3 de agosto de 2014.

Los manifestantes esperaron sentados en accionar de gendarmería, la mayoría son mujeres, son pocos en relación a la cantidad de gendarmes, todos varones, excepto 2, que son mujeres, dispuestos a actuar.

El Jefe se dispone a levantar a un joven que no ofrece ninguna resistencia, que lo concluye él sólo, ante la mirada de los demás gendarmes y sin ninguna reacción agresiva por parte de los demás manifestantes. Era de esperar que el resto de los manifestantes pueda ser trasladado de a uno, inclusive con la intervención de varios gendarmes si hiciera falta para cada uno, sin mayor dificultad porque eran mujeres y pocos hombres que no estaban en posición ofensiva, sino sentados en el suelo, sin reaccionar para defenderse uno al otro de las detenciones. Con uno o dos gendarmes que los tomen de los brazos y los conduzcan a donde quisieran hubiera bastado, teniendo en especial consideración que lo manifestantes eran unos 20, los gendarmes que fueron, en total serían alrededor de 40 (algunos vestidos de civil), y los que actuaron un número parecido al de los manifestantes que estaban en posición de sentados y más o menos aislados.

Sin embargo inmediatamente se vio lo que organizada y acordadamente vinieron a hacer: Reprimir. Golpearon brutalmente con bastones y con sus borceguíes, redujeron maltratando a los que ellos consideraban “cabecillas”, insultaron, y abusaron sexualmente de una mujer docente que estaba en la manifestación acompañando a los ambientalistas.

Todos estaban sincronizados en ese sentido para hacerlo, en grupo, y a todos los manifestantes a la vez, y ante los golpes, abusos sexuales, pedidos de socorro, ninguno de los gendarmes intervino en favor de las víctimas de delitos, a pesar de la infragancia de sus compañeros de fuerza.

El abuso sexual duró 60 segundos, más o menos el total de la acción por la fuerza, delante de todos los gendarmes y de los demás integrantes de la asamblea.

Circunstancias que deben ser tenidas en cuenta como agravantes. La denuncia de este abuso sexual fue realizada por la ofendida en el Comisaría 5ta de Concordia el 3 de agosto de 2014.

Todos los presuntos delitos cometidos, incluido el abuso sexual, no sólo no fueron evitados por los gendarmes intervinientes sino que, además, todos estaban ocupados de evitar que los asambleístas se puedan defenderse entre sí, por tanto existiría una participación necesaria de todos gendarmes intervinientes en los hechos acontecidos.

Invocar una falsa orden de un falso Juez implica tergiversar completamente el derecho vigente, presuntamente conocido por las personas. Implica generar temor en las personas para conseguir que hagan algo contra su voluntad.

Asimismo, propinaron golpes innecesarios hacia los manifestantes, que eran en su mayoría mujeres, en perfecta sincronización de todo el personal de Gendarmería, lo que denota acuerdo y entrenamiento previo en ese sentido, agrediendo intencional e innecesariamente a los manifestantes, a pesar de su pasividad.  Golpearon y llevaron detenidos a cuatro personas, dos asambleístas de Concordia y uno de Colón, y un auxiliar de prensa de C. del Uruguay. Éste último tuvo que ser

atendido en el Hospital Masvernat, lo cual consta en las actas de guardia de esa madrugada.

Los cuatro detenidos fueron trasladados esposados, primero al Hospital Masvernat para curar al herido, y luego los demás fueron trasladados a la sede del Escuadrón de Gendarmería sito en Av. Robinson de Concordia.

Con algunos maltratos menores, como no permitir que se bañen sino era esposados, y mantenerlos incomunicados, sin abogados, sin poder comunicarse con los familiares, en condiciones de pésima higiene y abrigo, los detenidos pasaron la noche sin mayores novedades, sin que se haga presente ningún juez ni se los traslade en presencia de uno.

A la mañana, los gendarmes pretendieron que firmen un papel que, al menos en el caso de Zalisñak, no lo dejaban leer, por lo cual se negó a firmar, porque además, estaba incomunicado y sin poder hablar con ningún abogado. En otro momento también pretendían que firme un formulario donde se autorizaba a Gendarmería a recabar los datos, a lo cual también se negó por no contar con abogado y estar completamente incomunicado, sin posibilidad de llamada alguna.

A partir de las 15:00 hs llegaron los manifestantes y se ubicaron fuera del escuadrón, haciendo discursos, llevando pancartas y algunos tambores. Con esa situación, el personal de Gendarmería comenzó a comportarse con mucho nerviosismo, los llevaron a un lugar más aislado, allí un gendarme, que había estado en el momento de la detención, toma al detenido más joven, esposado, y lo lleva a una habitación contigua, Zalisñak afirma verlo de espaldas, y que le aprietan la zona posterior del brazo y también el cuello, mientras gritaba de dolor, a modo de intimidación, ya que hasta ese momento no pretendía nada de él.

Aproximadamente a las 17:00 hs viene otro Gendarme que también actuó en el momento de la represión y le entrega una mochila enviada por la familia, y dice que va a estar todo bien. Después de las 19:00 hs viene el mismo que había torturado al más joven, junto a otros dos y lo toma a Bernardo Zalisñak, de 66 años, de la parte posterior del brazo apretando nervios y de la misma forma que al resto, lo lleva a otra habitación donde estaba otro gendarme quien pretendía que firme; el mismo gendarme que lo había llevado, lo golpea exigiendo que firme el papel, gritando y golpeándolo en el torso y pateando con los borceguíes en el tobillo izquierdo. De a ratos paraban y luego volvían a iniciar el procedimiento. Como mantenía la postura de no firmar, lo amenazaron un instrumento de alta tensión (picana), activándola mostrando las chispas eléctricas. Recién cuando desafió verbalmente a los gendarmes a que lo intenten, renunciaron a continuar la tortura. Y procedieron a

sacarle fotos, le tomaron huellas y luego trajeron un testigo de apellido Tavella para firmar un “acta”, aparentemente en reemplazo de los documentos que el detenido se negó a firmar. Otros detenidos habrían firmado para evitar las torturas.

La incomunicación siempre fue extrema, se ponía del Televisor a gran volumen, se ponía las esposas ajustadas lo cuál es un tormento con el pasar de las horas.

El lunes 04 de agosto, la camioneta de gendarmería llegó a las 7.26 hs. con los detenidos esposados y uno de ellos, con un pie sin su calzado para la audiencia en el Juzgado Federal del Dr. Sero, de Concepción del Uruguay, Secretaría a cargo de la Dra. Gomez Pinasco. En la audiencia estuvieron todo el tiempo esposados. Las patadas en los tobillos dejaron marca y fueron constatadas por el médico forense en el Juzgado de Concepción de Uruguay.

Se les designaron dos abogados con matrícula federal, Dr. Guillermo Grandi y Carlos  Acosta, por amistad con los asambleístas de C. del Uruguay, quienes relataron que en el expediente no estaba la orden judicial. Ellos solicitaron, a pedido del Dr. Jacobo Zalisñak, hijo del detenido, el aseguramiento de pruebas respecto de las heridas en el tobillo de Bernardo Zalisñak, y la excarcelación inmediata, a lo cual el tribunal accedió inmediatamente. Se solicitaron copias del expediente pero, al 22 de agosto, al menos, según los abogados defensores, aún no estaban a disposición, a pesar de que se ha avanzado en las declaraciones testimoniales de varios gendarmes y personal de aduana.

Hace unos días se supo por los medios de comunicación y las notas de repudio del gremio docente, Asociación Gremial de Maestros de Entre Ríos(AGMER) que el Juez Sero había imputado a una quinta persona en la causa. Se trata de un docente y dirigente gremial de Chajarí que había firmado la denuncia de los precintos rotos, quien supuestamente tenía orden de detención en la madrugada del 03 de agosto pero que no estaba en el lugar porque se había retirado a su ciudad.

El Dr. Jacobo Zalisñak presentó una denuncia en la Fiscalía de los Tribunales de la ciudad de Concordia, solicitando el inicio de las investigaciones. También, por su parte, la Dra. Bernardita Zalisñak denunció ante la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, con entrada el 22/08/2014, donde se le recibió el caso en el marco del Programa Nacional de Lucha conrea la Impunidad, en la C.A.B.A. y, telefónicamente, al Ministerio de Seguridad de la Nación al que se le otorgó tratamiento bajo el número 27343/14

LA INVISIBILIDAD DE LOS PRESOS DE LAS HERAS Y EL SACCO Y VANZETTI DEL CERVANTES


 

 
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Schulman, de frente junto a Zito Lema, Alfredo Grande y Norita Cortiñas

(Por José Schulman* para La Retaguardia) Hay una historia de las resistencias obreras y comunistas en los EE.UU. que están ocultas tras los miles y miles de películas, obras de teatro, novelas y ensayos que el Poder ha editado desde que el gobierno de la Unión comenzó su larga marcha imperialista ocupando y dominando la isla de Cuba (1899), hasta entonces bajo dominio colonial español y a punto de independizarse por la larga lucha de los campesinos y patriotas inspirados en José Martí.

La operación de ocupación y dominio de Cuba fue al mismo tiempo una enorme operación de falsificación de los hechos históricos y de creación de una leyenda: la “inferioridad” de los mambises cubanos que requerían del “cuidado” de los norteamericanos, tomada por verdadera, por la mayoría de la sociedad.
Desde finales del siglo XIX, los inmigrantes europeos sometidos a las más crueles condiciones de súper explotación en las minas, fabricas y talleres de la naciente burguesía yankee van a protagonizar huelgas, manifestaciones y la creación de grandes organizaciones sindicales y políticas. Tanto, que los mismos Carlos Marx y Federico Engels del Manifiesto Comunista se vinculan con ellos y hasta mudan la sede de la Internacional a los EE.UU. reconociéndolo como el lugar central de su lucha anticapitalista en el mundo.
Las luchas y la represión tuvieron carácter cíclico y permanente al menos hasta la gran ofensiva del Macartismo de los ’50 que arrasaría con toda tradición democrática y revolucionaria, centrando –casualmente- en el mundo del cine, de la literatura y del arte, la persecución y la muerte civil.
Fue la “solución final” a la resistencia obrera y socialista.
Eran Sacco y Vanzetti dos obreros anarquistas que en las peleas de los años ’20 del siglo pasado fueron utilizados como “chivos expiatorios”, condenados injustamente y asesinados en la silla eléctrica el 23 de agosto de 1927. Un día después del aniversario de la masacre de Trelew de 1972, del renunciamiento de Evita en 1951 y del secuestro del militante comunista Tito Messiez en 1977, en el centro de Rosario.
De la epopeya de Sacco y Vanzetti escribió Howard Fast, un gran escritor comunista norteamericano y su obra conmovedora fue uno de los libros que formaron mi vocación militante en los primeros años de mi adolescencia. Lo leí tantas veces que casi me acuerdo de memoria los párrafos del alegato de Vanzetti que la obra adaptada por Kartum, puesta en escena por un magnifico elenco en el Teatro Nacional Cervantes, asume como discurso propio con una contundencia envidiable. “No soy culpable de ningún crimen, ni de los que ustedes me acusan, ni de aquellos que vuestras leyes no consideran delito: la explotación del hombre por el hombre.”  O, “Cuando ni polvo quede de los  huesos de ustedes el nombre de Nicola Sacco seguirá conmoviendo a las jovenes generaciones”.
Hubo, en los ’70, una versión cinematográfica del drama que tenía como música de fondo a las canciones de Joan Báez. Era de las que se repetían una y otra vez en los cine club de la época.
Howard Fast y Joan Báez hicieron por la memoria de Sacco y Vanzetti un aporte extraordinario, contribuyeron que el enorme movimiento solidario de aquellos años de principios del siglo XX no cayera en el olvido ni siquiera con la Segunda Guerra Mundial y las dictaduras latinoamericanas que asolaron durante los ’70. Es más, su memoria alimentó la subjetividad de la generación del Cordobazo, la que soñó –como ellos- con repetir el “cielo por asalto” de la Comuna de París de 1871 enlazando la historia con la vida y la lucha cotidiana.
La puesta en el Cervantes de la versión teatral de la historia se inscribe en esa tradición pero como lo hace de un modo eficaz, conmoviendo al espectador hasta las lagrimas y los gritos de aprobación o rechazo a los argumentos del escenario, nos llevan a una pregunta sencilla: ¿qué hacemos con este acto de Memoria? ¿Lo tomamos como una foto del pasado que felizmente ya pasó o lo utilizamos como poderoso instrumento de comprensión del presente?.
Digámoslo de entrada, ni la Argentina de 2014 es equiparable a los EE.UU. de 1927 ni los compañeros de Las Heras, presos injustamente por una decisión arbitraria tomada en su momento para castigar la lucha de los trabajadores petroleros por reivindicaciones justas y legitimas, corren peligro de ser asesinados en la silla eléctrica.
Pero hay entre los dos casos una serie de coincidencias que nadie puede ignorar: la increíble arbitrariedad de la “Justicia”, el propósito de castigar a la lucha obrera y la campaña de infamias que desde “los medios” de comunicación se ha montado contra ellos. Y aunque parezca mentira, a diferencia de los anarquistas italianos presos en los EE.UU., los obreros petroleros del sur condenados a cadena perpetua (la muerte “civilizada” del Código Penal argentino vigente) no cuentan con el apoyo ni la solidaridad de todos los que se conmueven por otros hechos, digamos por simple ejemplo, con el caso de Sacco y Vanzetti.
El simplismo de establecer una relación directa y estricta entre los avances de Juicio y Castigo a los perpetradores del Genocidio de los ’70, los avances de la recuperación de la Memoria y de la identidad de los bebes robados por la dictadura con la “vigencia plena e irrestricta” de la Justicia y los derechos humanos en la Argentina les juega en contra a los compañeros petroleros. También la tendencia a transformar cualquier debate y cualquier tema en una obligada toma de partido entre el gobierno y la oposición. Desde esa perspectiva, sea que se piense que “los Kirchner” condenaron a los petroleros o al revés, se tenga la convicción de que exigir su libertad le hace el caldo gordo a la “oposición”, la solidaridad con los presos de Las Heras es muy débil.
En febrero de 2006, fui parte de un “loquísimo” viaje en colectivo de ida y vuelta hasta Las Heras, adonde llegamos luego de más de un día de viaje, estuvimos unas horas en un acto, compartimos con los trabajadores y las familias, y nos volvimos en una jornada que no duró menos de 56 horas. Luego conocí al compañero Navarro, cuya detención desató la rebelión obrera y los incidentes en los que muere el policía que propicia la condena de los trabajadores, y pude completar la comprensión de los hechos que originaron la lucha y los hechos mismos que desencadenaron la muerte del policía. No tengo la menor duda de la inocencia de los compañeros y el examen más simple de la causa judicial debería convencer a cualquiera que tenga un poco de respeto por las garantías judiciales y constitucionales. Mi acompañamiento a Nora Cortiñas y los demás compañeros con los que abordamos a los espectadores de “Sacco y Vanzetti”, el domingo pasado en el Cervantes, se inscribe en esta secuencia de lecturas y locuras: volví al Howard Fast de mi adolescencia y a la Joan Báez de los ’70, a aquella puesta de la misma obra en los ’90 menemista y a aquel viaje de ida y vuelta hasta Las Heras.
Muchas cosas han cambiado en el mundo y la Argentina entre 1927 y el 2014, y aún entre el 2006 y el 2014; no las desconozco, para nada; pero la vida de un hombre castigado por luchar sigue teniendo el mismo valor sagrado para los seres que respetamos la humanidad.  En esa perspectiva, y aceptando todas las consideraciones que lo relativizan, es justo afirmar con Osvaldo Bayer que los petroleros de Las Heras son nuestros Sacco y Vanzetti.

 
*Secretario Nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH)

Es tiempo de juzgar al Poder Ecónomico que fue parte del Terrorismo de Estado e impuso la Deuda Externa y el Neoliberalismo en la Argentina


La Liga Argentina por los Derechos del Hombre te propone sumarte a dos actividades con este objetivo

el jueves próximo, 7 de agosto, a las 12 hs. se realizará en los Tribunales de Comodor Py, una audiencia oral ante la Cámara Nacional de Casación en defensa de la Causa que la Liga y los dirigentes obreros de Villa Constitución, Alberto Piccinini, Carlos Sosa y Juan Actis abrimos en el año 2010, en la que hemos pedido indagatoria y prisión para el Gral. Alcides López Aufranc, los ex gerentes Aznares y Pellegrini y el empresario Arturo Acevedo.  En una maniobra dilatoria, el Poder Judicial de Rosario que en 40 años no movió un dedo, “pídió” justo ahora investigar con lo que frenó las detenciones…..

y el viernes 8 de agosto desde las 19 hs. en nuestro local de Corrientes 1785 2º C puedes participar de un debate sobre el estado de las causas contra los directivos de Ledesma, Ford y Acindar con la participación de Carlos Propatto, Nuria Giniger, Liliana Milinari y Pedro Dinani.

Carlos es de la Com. de Ex Trabajadores de Ford, Nuria es investigadora, Liliana es del Equipo Jurídico del Codesedh y litigante contra Blaquier y Pedro actua en el juicio contra Acindar por la Liga.

Puedes ser parte de esta pelea: el jueves a las 12hs en el Hall  de Comodoro Py y el viernes a las 19 hs. en el local de la Liga, Corrientes 1785  2º C

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La agresión Israelí contra el pueblo Palestino: una tragedia humanitaria por el delito de Genocidio que se perpetra y por la complicidad de la llamada “Comunidad Internacional”


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Si algo hemos aprendido los argentinos en nuestra larga lucha contra la impunidad de los crímenes del Terrorismo de Estado que azotó la región suramericana en la séptima década del siglo pasado, es que no hay violación de derecho humano (desde la más pequeña discriminación hasta las más brutalwes masacres) que no tenga un discurso justificador y la complicidad activa de los poderes estatales nacionales y supranacionales responsables de administrar las leyes y convenios internacionales que –de aplicarse- impedirían cada uno de estos episodios de inhumanidad.
En nuestro país, fue la propia Corte Suprema de Justicia quien en 1930, poco después del primer Golpe de Estado contra un gobierno electo bajo las normas constitucionales, sancionó la llamada “continuidad jurídica” de las acciones estatales, dándole dimensión de “legalidad” a lo que por su naturaleza era manifiestamente ilegitima e ilegal: nada legitimo ni nada legal puede surgir de un acto delictivo como es alzarse en armas contra el gobierno constitucional. De allí en más, golpe tras golpe (y hubo golpes de estado en 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976) serían legitimados por los gobiernos constitucionales que lo sucedían, de modo tal que dejaban preparadas las condiciones para el siguiente atentado a la legalidad.
Desde 1902, con la sanción de la llamada “ley de residencia”, la 4144, un sofisticado edificio jurídico fue respaldando la discriminación, la persecución, la privación ilegal de la libertad y hasta la extradición de aquellos que no aceptaran el dominio capitalista sobre la nación, y la hegemonía imperial inglesa primero, norteamericana después, sobre el Poder Real.
Desde la 4144 hasta la 20840, toda la legislación represiva se basó en la ideología de la “guerra fría”: el anticomunismo que consideraba “subversivos” “terroristas” a todos los que luchaban por los derechos populares y la dignidad nacional. Casi siempre, pero especialmente con los gobiernos del matrimonio Perón (1974/1976) que el despliegue de la legislación represiva y del discurso anticomunista preparó y creo las condiciones suficientes para que el Terrorismo de Estado se desate y el Golpe de Estado se perpetre. Es en “democracia” que se gestan los regímenes antidemocráticos y son los ámbitos encargados de impedirlo los que los auspician con su silencio y/o pasividad cómplice. Así fue con el Terrorismo de Estado contra los latinoamericanos y así es ahora contra los palestinos. Desde 1948, nada menos.
Las causas penales desplegadas en la Argentina, y en otros países de la Región, probaron que el Plan de Exterminio de la dictadura había sido consensuado y se articulaba con los gobiernos vecinos de Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay bajo la supervisión y conducción del gobierno de los EE.UU. y la complicidad pasiva de los organismos internacionales de entonces: la OEA y la ONU.
La realización del Mundial de Futbol de 1978 puso a prueba el verdadero compromiso de la comunidad internacional con los derechos humanos y ya sabemos cuál fue el resultado.

Los organismos de derechos humanos que en estos días nos comprometemos con la causa palestina y contra el terrorismo de estado israelí, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre fundada en 1937, el Servicio de Paz y Justicia presidido por el Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de amplia diversidad ideológica y política y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, tomamos en cuenta nuestra propia experiencia tanto como el riguroso examen de los hechos para decidirnos a protagonizar iniciativas de respaldo a los reclamos de respeto a los derechos del pueblo palestino a la autodeterminación nacional y el cumplimiento de la añeja resolución de crear dos estados en el antiguo territorio colonial bajo mandato británico de 1948 tal como afirmamos en las dos declaraciones emitidas en estos días:
“Que esta nueva agresión israelí contra la población civil palestina, constituye un paso más en todo el proceso de genocidio y limpieza étnica en Palestina, destinado a apropiarse de la totalidad del territorio palestino y quebrar su capacidad de resistir la ocupación que lleva ya 47 años. Que este despiadado ataque, potencia las ambiciones coloniales e imperialistas en la región, en donde Israel se ha convertido sin ambages, en el más grande portaaviones que posee los Estados Unidos de Norteamérica en lugar alguno del planeta, destinado a ser una verdadera cuña en el mundo árabe con el claro fin de acceder y apropiarse de sus recursos naturales e hidrocarburíferos. Que esta agresión, ha tenido como objetivo primario destruir cualquier intento para consolidar el gobierno de unidad nacional palestino, conformado luego de un arduo trabajo colectivo, para que ese querido pueblo pueda contar con una sola voz ante el concierto de las Naciones y para terminar con la división en el seno de las organizaciones palestinas. Que la excusa esgrimida por el gobierno israelí para iniciar este despiadado ataque, ha sido el repudiable asesinato de tres jóvenes colonos israelíes en Cisjordania, de los que acusó inmediatamente al Movimiento Hamás, sin que hasta la fecha se haya constatado de manera alguna que así haya sido, ni se hayan exhibido pruebas que respalden tan temerarias afirmaciones….. No aceptamos de manera alguna que se invoque la “teoría de los dos demonios”, de tan triste recordación en nuestro país, para justificar la salvaje agresión militar de que es objeto el pueblo palestino. Debemos recordar para todo efecto, que nos encontramos ante un estado ocupante y un pueblo bajo ocupación y no existe simetría posible entre ambas condiciones.”

Conmovidos por la magnitud del Genocidio en curso, nos auto convocamos en los primeros días del inicio de los bombardeos y el miércoles 16 de julio realizamos la primer marcha sobre la Embajada de Israel en Buenos Aires, de modo tal de manifestar nuestro rechazo a sus prácticas terroristas y exigir medidas diplomáticas de nuestro gobierno, tal como habíamos reclamado desde el exilio y desde la Argentina contra el gobierno argentino en los años de perpetración del Genocidio argentino y de su continuidad por medio de la impunidad para sus gestores. Así fue que elaboramos un segundo documento (firmado por un amplio espacio social, político y personalidades de la cultura y la ciencia) en el que afirmamos: “Ante la gravedad de la agresión del Estado de Israel contra la Franja de Gaza, agudizada por la invasión de tropas israelíes a la misma, el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino reitera su pronunciamiento del día 16 de este mes, en el sentido de que esta nueva agresión israelí contra la población civil palestina, que al momento supera las quinientas vidas humanas y miles de heridos, constituye un paso más en todo el proceso de genocidio y limpieza étnica en Palestina, destinado a apropiarse de la totalidad del territorio palestino y quebrar su capacidad de resistir la ocupación, que lleva ya 47 años. No aceptamos de manera alguna que se invoque la “teoría de los dos demonios”, de tan triste recordación en nuestro país, para justificar esta salvaje agresión militar. Señalamos que nos encontramos ante un estado ocupante y un pueblo bajo ocupación, y no existe simetría posible entre ambas condiciones. Consideramos que los actos del Estado de Israel están comprendidos entre los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto, definidos por el Estatuto de Roma, que nuestro país ratificó en febrero de 2001. Constituyen un acto de Genocidio, porque comprenden la matanza general de la población palestina, incluidos sus ancianos, sus mujeres y sus niños. Constituyen un Crimen de Lesa Humanidad porque comprenden asesinatos generalizados y sistemáticos de la población palestina, que vienen a agravar la situación de apartheid en que esta población ya se encuentra, e incluyen la privación del acceso a alimentos y medicinas por el empeoramiento de las condiciones de bloqueo preexistentes. Constituyen también Crímenes de Guerra porque todos los actos de la presente agresión comprenden el homicidio intencional de los dirigentes del pueblo palestino, y la destrucción de la infraestructura imprescindible para la vida en todo el territorio de Gaza (hospitales, escuelas, viviendas, etc.) a gran escala, ilícita y arbitrariamente. El gobierno de Argentina, en su carácter de miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, tiene particular responsabilidad de cumplir con el propósito fundamental de la ONU de “tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión”. Consideramos que toda declaración de repudio de la agresión israelí debe servir de base a acciones concretas que conduzcan efectivamente a frenar esta escalada de violencia, para que de una buena vez se pueda establecer un mecanismo que finalice en la creación de un Estado Palestino con capital en Jerusalén Oriental, que signifique paz y seguridad para todos los pueblos de la región sin excepciones. En definitiva, dar cumplimiento a las normas internacionales, únicas garantes de una perspectiva de paz real para todo el Medio Oriente. En consecuencia, solicitamos por su intermedio al Gobierno Nacional que, como parte de estas acciones concretas, y en tanto esta grave crisis humanitaria no esté resuelta: 1.Retire el embajador argentino ante el Estado de Israel, 2.Realice por sí, y promueva en la ONU, un embargo militar al Estado de Israel, tanto de ventas como de compras, 3. Suspenda en todos sus alcances el Tratado de Libre Comercio entre el MERCOSUR y el Estado de Israel, 4.Suspenda toda compra gubernamental a empresas del Estado de Israel, 5.Realice por sí, y promueva en la ONU, la efectiva asistencia sanitaria, alimentaria y toda otra ayuda humanitaria que pueda aliviar la crítica situación que vive la población de Gaza. “

La declaración respalda de manera explicita la valiente decisión de los gobiernos de Ecuador, Venezuela, Bolivia y Brasil y busca influir positivamente en las deliberaciones del Mercosur a realizarse en Caracas en estos días, donde se tratará el tema.

Si el terrorismo de estado de los 70 se justificó en el anticomunismo, el Genocidio Israelí busca justificarse en un discurso de “victimización” que aprovecha la descontextualización de los análisis. Excede el sentido de este articulo la construcción discursiva del Holocausto como un genocidio particular y separado del resto de los genocidios, pero se asienta en una secular idea de la “particularidad” de los judíos que alguna vez fundamentara el antisemitismo, y hoy el sionismo genocida. Fue Ana Arendt la que reveló la responsabilidad de la cúpula sionista en la colaboración con el mismo Adolf Eichman que juzgarían a principios de los 60. Fue en función de lo sufrido que se aceleró el plan de creación de un estado nacional judío, y se lo hizo en detrimento de los derechos ancestrales de los palestinos. La increíble sucesión de incumplimiento a todas las resoluciones de las Naciones Unidas, consentidas por estas, ha sido la causa principal de la crisis de estos días. Podríamos preguntar qué tienen que ver los niños palestinos asesinados a mansalva como ratas con el terrorismo de estado alemán inspirado por el nazi fascismo, pero sencillamente afirmamos que la condición de víctimas no genera derechos sino deberes: el deber de luchar por la verdad, por la memoria y por la justicia. Como proclamaban los guerrilleros judíos que se rebelaron contra el extermino nazi en el Ghetto de Varsovia: la lucha es siempre por nuestra y vuestra libertad puesto que al luchar por la dignidad del agredido, se lucha por la dignidad de la humanidad toda.
Esa es la relación entre la resistencia palestina y la dignidad humana, y viceversa, entre el fascismo sionista israelí y la decadencia ética y el hundimiento de la humanidad en los centros capitalistas de Europa y Norteamérica. Cada cual, elige el lugar donde colocarse. Del lado del humanismo y la dignidad o del lado del fascismo y la claudicación moral.

“La llamada comunidad internacional, ¿existe? ¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro? Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad. Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.”

Eduardo Galeano. 2014